Metafísica de lo inútil

La última película hasta el momento de Werner Herzog fue rechazada en Cannes. Es una remake de Un maldito policía, el ya clásico de Abel Ferrara. Pero la buena noticia sobre este director más admirado en la Argentina que en su país (es el análogo cinematográfico de los Ramones) es que se acaba de publicar en castellano el diario de filmación de Fitzcarraldo, la más herzoguiana de las películas de Herzog.

Metafísica de lo inútil
22-08-2026 | 18:15

La última película hasta el momento de Werner Herzog fue rechazada en Cannes. Es una remake deUn maldito policía, el ya clásico de Abel Ferrara. Pero la buena noticia sobre este director másadmirado en la Argentina que en su país (es el análogo cinematográfico de los Ramones) es que seacaba de publicar en castellano el diario de filmación de Fitzcarraldo, la más herzoguiana de laspelículas de Herzog, aventura de un hombre blanco que busca la hazaña imposible en los confines dela civilización occidental (como el Che Guevara en Bolivia) o a todas luces inútil. Conquista de loinútil es precisamente el título del diario que se ocupa de los tres años (1979-1982) que duró lafilmación de este absurdo cinematográfico, cuyo centro es el pasaje de un barco de vapor por encimade una montaña. La anécdota se basa en un tal Brian Sweeney Fitzgerald que hace un siglo quisoconstruir un teatro de ópera en Iquitos, en medio de la selva peruana. Pero para pasar su barco deun río a otro, Fitzgerald tuvo la buena idea de desarmarlo, mientras que Herzog decidió llevarloentero, sin ningún truco y tuvo que exponerse, además, a convivir con Klaus Kinski. ¿Para qué?

Una hipótesis sobre el motivo de esa locura es que se trataba simplemente de obtener una imagen,la última imagen. Tokio-Ga, un documental de Wim Wenders de 1985, encuentra a Herzog en lo alto deuna torre. Allí declara que no hay imágenes nuevas, que ya están todas filmadas. Por supuesto queHerzog siguió trabajando y prosiguió su raid de proyectos Guiness en los hielos antárticos, en laboca de un volcán en erupción, sobre la montaña más traicionera del mundo o tras la figura de unamante de los osos que terminó comido por uno de ellos. Pero el libro, tocado por la inspiraciónliteraria, permite arrojar otra mirada sobre la empresa. La elaborada traducción de Ariel Magnusatrae con frases tales como “el tiempo tira de mí como un elefante y a mi corazón lodesgarran los perros”. Sin embargo, la belleza del diario reside sobre todo en que esboza unaverdadera metafísica de lo inútil. Por un lado, el relato avanza en medio de toda suerte de bestias(ratas, arañas, serpientes, caimanes, tarántulas), calamidades naturales, accidentes mecánicos,batallas entre los indios y entre los miembros del equipo, problemas con los políticos peruanos ocon los activistas europeos y visiones dantescas que culminan en una adolescente dándole el pecho aun cerdo y otra a un perro (afortunadamente, no de manera simultánea). Pero para el escritor Herzogtodo es un juego basado en “una gran metáfora” (la del barco sobre la montaña) aunqueconfiesa que no tiene idea sobre qué sería esa metáfora. Mientras tanto, el diario alterna laspenurias de la filmación con chistes malos, anécdotas bizarras (“un hombre, tras una peleadramática con su mujer, corre al baño, se pesa apresuradamente en la balanza, después se pega untiro”), discusiones irrelevantes (si la cinchada debe volver a ser un deporte olímpico). Enla página 209 Herzog cuenta que una vez vio una foto en el puerto de Hamburgo y no descansó hastadescubrir qué día y a qué hora había sido tomada, desde dónde y con qué lente.

La obsesión por lo inútil como divisa, como eje de la libertad humana cuya culminación es laliteratura, parece demostrar que esa cinematografía titánica de Herzog no es un acto fascista–como alguna vez supusieron sus detractores– sino otra metáfora cuyo objetodesconocemos, pero que deja el sabor de una aventura contagiosa, en el fondo más mental que física.El 15 de julio de 1979, en Iquitos, a Herzog y a miembros del equipo se les ocurre ir al cine.“La película venía de Argentina, con uno bien flaco y uno bien gordo, rubias de pechosinflados...” ¿Por qué no iniciar, siguiendo la idea de la foto de Hamburgo, una pesquisasobre el título de ese film que uno sospecha con Porcel y Olmedo?

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