•Cansancio

Mi barrio no es Estocolmo

Una amiga me mandó las fotos del subterráneo de Estocolmo, con lo cual llené de golpe la cuota de bronca del día.

Mi barrio no es Estocolmo
24-08-2026 | 03:18

Una amiga me mandó las fotos del subterráneo de Estocolmo, con lo cual llené de golpe la cuotade bronca del día. Digo yo, y perdone por la inconveniencia de la pregunta: ¿por qué los suecostienen semejante subterráneo y yo no logro que un barrendero alguna vez pase frente a mi casa? ¿Porqué ellos tienen a Mankel y a Larsson y yo me tengo que conformar con Lincoln Curcurto, eh? Sí, yasé, no me lo diga. En primer lugar los barrenderos ya no existen: se extinguieron junto con lostigres dientes de sable. En segundo lugar, no me puedo (no debo) quejar. Les refriego por el hocicoa los suecos a Borges, Cortázar, a la nueva generación que está escribiendo cosas estupendas, y lesgano por lejos. En tercer lugar, hay profundas razones para que no tengamos subtes comparables alos de los estocolmeses (si es que la palabra existe, que lo dudo) y otras para que sí tengamos aBorges inclinado sobre el papel trazando los signos de Tlon.

Pero yo no puedo meterme en esas profundidades: no soy una pensadora, soy una señora de barrioque aspira a calles limpias, ay, que necesita que los que no tienen una buena relación con laspalabras me dejen en paz y que sólo ruega a los dioses que los que gobiernan o pululan alrededordel poder se dejen de graznar. Creo que graznar es el verbo adecuado. Graznan, barritan, zureanpero no dicen nada. Es decir, perdón, sí que dicen. Ofenden, injurian, insultan, afrentan,denuestan con insolencias e improperios (me sé de memoria el diccionario de sinónimos) y a eso selimita el discurso político.

Al adjetivo que rebosa espumaje de desprecio. Para decirle la verdad, estoy cansada, harta,podrida y repodrida de tanta estulticia. Que se callen. Vea, ni siquiera estoy pidiendo que sevayan. No soy pretenciosa y eso que me gustaría verlos en fila de check-in para volar a Barataria omejor a la Atlántida, pero que se callen.

No tengo pretensiones pero tengo esperanzas: a lo mejor si se callan, se aburren y se ponen alaburar. Se dicen: ¿qué podré hacer para terminar con este embole? y se acuerdan, aleluya, de quetienen un país en el que pensar y desde el que ya se oyen mensajes imposibles de pasar poralto.

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