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Mundo gato

Estuve charlando ayer con una gata de esas que tienen el pelaje de tres colores mezclados y brillantes. Es una gata de albañal, pero como todos los gatos, es una reina.

Mundo gato
23-08-2026 | 18:59

Estuve charlando ayer con una gata de esas que tienen el pelaje de tres colores mezclados ybrillantes. Es una gata de albañal, pero como todos los gatos, es una reina. Dicen los que sabenque fueron los gatos los que crearon el mundo y el linaje de Adán y Eva; y que lo hicieron con elsano y único propósito de tener un lugar cómodo y unos seres (nosotros) que los atendieran parapoder ellos y ellas dormir veinte horas al día. Por supuesto. Nada más razonable he oídoúltimamente y eso que he estado leyendo a un señor que es nada menos que paleoantropólogo. No dicenada de los gatos, sin embargo, y eso me parece un error lamentable. Habla solamente de los, delas, cómo decirlo, de los que estuvieron en este mundo antes que nosotros y que parece que sellevaban con el universo mucho mejor que nosotros. Eran más razonables. Un poco más toscos y másfugaces, pero en armonía con lo que los rodeaba. Sobre todo con los animales. Por suerte hayquienes se acercaron al tema y nos dieron una visión que a muchos y a primera vista puede parecerrara, distinta, sobre los que fueron o los que iban a ser como nosotros. Caramba, he aquí untropezón en los tiempos verbales. Ustedes disculpen y traten de disimular. Decía que hay quieneshan mirado a los animales con otros ojos. Ursula Leguin, por ejemplo, vuelve sobre lo que decía elmuy serio señor paleoantropólogo y sostiene que ellos, no los animales aunque sí los rarosejemplares que caminaban en dos patas y emitían sonidos especiales ante el mundo, vivían mucho másen contacto, casi diría que inmersos, en el mundo que contenía además a los otros animales y quedaba lugar a relaciones muy cambiantes según fueran las especias con las que se topaban. GriseldaGambaro escribe un libro sobre los animales y las jirafas que nos dan qué pensar cuando ella, laautora, nos las da con esa precisión y desde esa tristeza que se transparenta a través de la paredque nos separa. Viviendo como vivimos ustedes, yo y mucha otra gente, en las ciudades, hay cosasque nos perdemos. Pero bueno, no podemos vivir en un zoológico. De paso, odio los zoológicos. No debuena que soy sino porque me da miedo esa media muerte que es la presidida por zoológicos,embalsamadores, toreros y cazadores y alguna otra raza de parecida laya e intenciones. Volvamos alos gatos, que son tipos tan interesantes. Tal vez sea cierto que ellos crearon el mundo. Me pareceque debe haber sido la primera vez que hacían semejante cosa, porque no descarto que haya otrosmundos más perfectos que el nuestro, fruto de la experiencia que tuvieron con éste. Hay queconfesar que lograron en parte sus propósitos, eso de dormir veinte horas diarias y de que estosotros animales imperfectos y muchas veces estúpidos les den abrigo, casa y comida; libertad parasalir de noche a pasear, abrigo en invierno y el ancho panorama del tercero a partir del sol parasentirse a sus anchas cuando llega la primavera. Es cierto, hay otros animales que están más cercade nosotros que los gatos, porque los reyes mantienen siempre una distancia protocolar y saludablecon sus súbditos. Pero ¿puede alguien imaginarse que los caballos hayan creado el mundo? ¿O losperros? Sí, ya sé, los amantes de los perros me van a saltar a la yugular pero es que no estoyhablando mal de ellos, simplemente me parece difícil que se les haya ocurrido esto de poner unmundo entre la miríada de mundos que andaba por ahí. Terminemos entonces con el recuerdo deChesterton: ¿adónde escondería un cadáver un hombre sabio? ¿Adónde escondería un gato su mundoideal?

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