Muy baja inversión extranjera directa

Los países emergentes tienen tres grandes fuentes de financiamiento externo: la inversión externa directa (IED), la venta de bonos y los flujos provenientes de bancos. La cuarta alternativa, pero que sigue de lejos, es la venta de acciones.

Muy baja inversión extranjera directa
22-08-2026 | 21:48

Los países emergentes tienen tres grandes fuentes de financiamiento externo: la inversiónexterna directa (IED), la venta de bonos y los flujos provenientes de bancos. La cuartaalternativa, pero que sigue de lejos, es la venta de acciones.

La totalidad de esos financiamientos tuvo un pico en 2007. Retrocedió en 2008 a los niveles de2006 y en 2009, crisis financiera de por medio, cayó a niveles de 2003. El retroceso estaríacentrado en los fondos para la adquisición de bonos y en el flujo de los bancos, no en la IED que,si bien se reducirá, es menos dependiente de vaivenes financieros internacionales y más cercana alas oportunidades de inversión y al “clima de negocios”.

Nuestro país no es receptor de fondos provenientes de la venta de bonos (excepto hasta hace unaño a Chávez) ni del flujo de fondos bancarios, pues sacamos los “pies del platointernacional” en 2002, y siete años después no arreglamos el desbarajuste. Lo profundizamos,pues agregamos la distorsión de la cláusula de ajuste de los bonos públicos por parte de lamanipulación del IPC que realiza el INDEC, lo cual fue justificado días atrás por el ministro delInterior en un programa televisivo.

Por lo tanto lo único que nos queda por analizar es el flujo de la IED, que a diferencia delcapital financiero que es más volátil y especulativo, la inversión directa es más estable, a la vezque al ser realizada, incorpora el avance tecnológico que se trae desde el exterior. Este es elúnico recurso externo que el país está en condiciones de recibir.

El mes pasado en Tucumán, la Presidenta aseguró que “la Argentina durante el año 2008figuró entre los cinco países con mayor crecimiento en la inversión extranjera directa con US$7.979 millones, que es un 23% más de la IED del año 2007. Figuramos junto con Sudáfrica, India,Malasia y Perú entre los cinco países emergentes que más crecimiento experimentaron en materia deIED”.

Es cierto. La IED creció un 23%, pero la Presidenta se olvidó de decir que es respecto de unabase baja, como también que la IED es un 23% inferior a la del año 2000. Asimismo, Perú no aumentóla IED, al contrario, se contrajo un 24% entre 2008 y 2007. Una forma interesante de utilizar lasestadísticas.

Las estadísticas. Según los datos de la CEPAL dados a conocer la semana pasada, laIED alcanzó para América latina más México la suma de US$ 111.813 millones, un 12% superior a ladel 2007. Argentina recibió el 7,1% de ella, y entre los primeros cuatro receptores (Brasil,México, Chile y Colombia) se llevaron el 85%, siendo Brasil el líder con más del 40 por ciento.

Si de variaciones porcentuales se habla, creció mucho más la IED en Ecuador (405%), Venezuela(166%) y Bolivia (40%) que en la Argentina.

Para evitar todos los problemas puntuales; esto es, ver un año respecto del anterior, tomemos unperíodo más extenso, por ejemplo el período 2003 a 2008 con los datos proporcionados por la CEPAL.Además pongamos los montos recibidos en términos del Producto Bruto Interno (PIB) ajustado por elPoder de Paridad de Compra (PPP) que publica el FMI, a efectos de normalizar las estadísticas.

Entre 2003 y 2008, la IED en LATAM más México ascendió a la friolera de US$ 4.442.600 millones.Casi el 84% se concentró en los cuatro países que lideraron el ranking de 2008, y en ese mismoorden. Brasil también fue el mayor receptor, con el 32% del total de la IED.

Pero esa comparación presenta el problema de “magnitudes”. Brasil tiene un PIB 3,4veces mayor al de Argentina en el 2008, por lo tanto existen más posibilidades de inversión y,seguramente, recibirá mayores montos de IED que nuestro país. Lo mismo acontece con México, cuyoPIB es 2,7 veces más grande. Pero ése no es el caso de Chile cuyo PIB es el 42% del de Argentina, oel de Colombia, que representa el 69% del PIB nuestro. Entonces la pregunta es distinta: ¿por quépaíses más “pequeños” que el nuestro reciben más capitales que nosotros?

Gráfico adjunto muestra la IED para el período 2003 a 2008 en porcentaje del PIB. Nuestro paísocupa el octavo lugar dentro de los once analizados. Durante ese período, hemos recibido elequivalente al 1,09% del PIB de IED, mientras Chile nos ha cuadruplicado y Uruguay casi triplicadoy acá no hay problemas de “magnitudes”, pues todos los países han sido normalizados porsu riqueza.

Argentina supera en IED en porcentaje del PIB sólo a Ecuador, Venezuela y Paraguay, lo cual nomuestra una muy buena performance en recepción de capitales. No superamos a Bolivia, pero ello sedebe a la importante ayuda externa que recibe en forma directa desde hace muchos años, pues si estono sucediera también estaría por debajo de Argentina.

Qué hacemos mal. Argentina no es un país de recepción de IED, dado que estárecibiendo menos inversión que hace una década. Esto surge con claridad cuando se compara conpaíses de menor riqueza, o PIB, como en caso de Uruguay y Colombia. Es cierto que en el caso deUruguay se puede ver influenciado por la inversión en la planta de pasta de celulosa, quenuevamente se verá afectado por la segunda planta en construcción.

En perspectiva histórica, la inversión extranjera ha generado motivos para la controversiaideológica, pero nuestras propias contradicciones no pueden ser la razón que explican por quénuestro país no ha sido receptor de los flujos internacionales de IED. Algo más debe de acontecer,más allá del concepto “combatiendo al capital” de la marcha peronista.

Conclusión. Me temo que nuestro país, con el cambio sistemático de reglasnormativas, adoptó un camino para desalentar la inversión privada en general y especialmente laextranjera. Pero, si lo que falta es capital para iniciar un proceso de desarrollo, ¿por quéahuyentarlo? ¿Será porque creímos que con expropiaciones, como las de los fondos de las AFJP deoctubre del 2208, conseguiríamos lo mismo? ¿Confiscar ahorros como en 1982, 1989 y 2002 nospermiten conseguir nuestro propio capital sin recurrir al resto del mundo?

Las confiscaciones no son el camino para obtener capital que permita acercárselo al trabajo paraque tenga una mayor productividad y logre mayores salarios en términos de bienes, y prueba de elloes que gobiernos de Chile y Brasil, orientados hacia la centroizquierda, adoptan estratégicas deseducción a la IED insertándose, o “poniendo los pies dentro del plato” de la comunidadfinanciera internacional. Tan mal no les ha ido. Recuerdo cuando en 2003, nuestras autoridadespronosticaban lo mal que le iría al Brasil de hacer un ajuste para mantener su condición deelegible, que nosotros perdimos en 2002. Siete años después, la situación es la inversa.

Si seguimos “combatiendo al capital”, sea de origen externo o interno, lo único quelograremos es disponer menor cantidad del mismo y, por lo tanto, deberemos remunerarlo más. Cuantomás se lleve de retribución el capital, menos quedará para remunerar el trabajo (salarios), lo quenos irá convirtiendo año tras año en un país más pobre. Es lamentable.

*Economista.

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