•ahora, el hombre habla de consensuar y construir

Néstor, contra Kirchner

No vayan a creer que, ahora, el hombre se va a rapar a cero, va a comprar una pandereta en Antigua Casa Núñez y, de túnica naranja, conenzará a dar vueltas por Plaza Francia cantando “hare Krishna, hare, hare”.

Néstor, contra Kirchner
21-08-2026 | 06:24

No vayan a creer que, ahora, el hombre se va a rapar a cero, va a comprar una pandereta enAntigua Casa Núñez y, de túnica naranja, conenzará a dar vueltas por Plaza Francia cantando“hare Krishna, hare, hare”, por más que Krishna en su boca suene a Cristina y seescriba con K. No. Nada que ver. Sin embargo, todos los que se han reunido con Néstor Kirchnerúltimamente, aseguran que se lo ve bastante mansito, componedor y convencido (al menos por lo queanda diciendo) de que “el conflicto no suma”.

Tampoco vayan a creer que se trata del fruto de una autocrítica profunda. Lo que le pasa almenos ex presidente de nuestros ex presidentes se llama preocupación. Y es una preocupación muygrande. Está incómodo. Se sale de la vaina. Hoy, como nunca, su principal pelea es contra sí mismo.Néstor versus Kirchner. La furia natural contra cierta mesura que le imponen lascircunstancias.

Octubre se le está viniendo encima, igual que cada vez más compañeros de aquellos que hasta hacemeses sólo atinaban a lustrarle los mocasines. Hasta Daniel Scioli se le viene animando, preocupadopor las encuestas, alterado por los rebrotes de maldita policía y necesitado de recomponer larelación con el campo.

De golpe, Kirchner les ha empezado a decir a casi todos que 2011 puede ser el turno de ellos. Selo dijo a Carlos Reutemann, para devolverlo al korral. Se lo dice cada vez que puede al propioScioli. Y se lo dijo, el miércoles pasado, al chubutense Mario Das Neves.

El tema Das Neves merece un párrafo aparte. Chubut, por las dimensiones de su padrón electoral,no decidirá jamás una elección nacional. Pero el gobernador podría convertirse en alguien muypeligroso si quedara definitivamente afuera de la legión de gobernadores peronistas que aúnmantienen los pies en el plato. Por un lado, les tiene contadas las costillas a tres hombres delentorno íntimo de los Kirchner: los “empresarios” Cristóbal López (rey del juego),Lázaro Báez (eterno caballo del comisario en las licitaciones pingüinas) y Rudy Ulloa (cabezavisible del multimedios kirchnerista en Santa Cruz) han hecho buenos negocios en Chubut y quierenhacer más. Si los hombres de Das Neves en la Legislatura o la Justicia de su provincia quisieranencarar “investigaciones independientes”, esos tres mosqueteros de Kirchner podríantener problemas muy serios. Por lo demás, para llegar por tierra a Santa Cruz, hay que pasar porChubut, y las economías de ambas provincias están muy entrelazadas. Un piquete sería dañino.

El miércoles, Das Neves se topó con un Kirchner visiblemente debilitado. Y hasta receptivo delas críticas por el “inoportuno” tour fotográfico de Cristina a la habitación de FidelCastro, mientras asumía Obama. No sólo Das Neves le arrimó esa crítica a Kirchner. También lo hizoel redivivo Alberto Angel Fernández.

Caso curioso el del ex jefe de Gabinete. Ahora que está afuera del Gobierno, y mientras otrosviejos aliados en similares circunstancias se pasaron a la oposición, a él se lo ve más oficialistaque nunca. Y muy activo, aunque con el tiempo suficiente para hacer las últimas correcciones a unlibro sobre sus cinco años en aquel cargo.

Algunos interpretan que ha empezado a volver (aunque él afirma que nunca se fue del todo), apartir del fresquito nombramiento de Julio Vitobello al frente de la Oficina Anticorrupción. Unlugar estratégico para contrapesar al cada vez más díscolo fiscal de InvestigacionesAdministrativas, Manuel Garrido.

Sin embargo, el virtual regreso de Alberto F. tendría más que ver con que su reemplazante, elmediático y movedizo Sergio Massa, nunca acabó de conformar a Kirchner. Esta semana, Fernándezhabló del tema Massa con Néstor. En la reunión se dijeron cosas como ésta:

—Sergio no piensa como nosotros. Labura, pero se jacta de no tener ideología.

Extraña conclusión en boca de dos hombres que fueron funcionales a Carlos Menem, luego a DomingoCavallo, más tarde a Eduardo Duhalde y, a partir de 2003, sorprendieron a propios y extrañosconvirtiéndose en adalides de una supuesta revolución continental contra un neoliberalismo que, ensu momento, les vino bastante bien.

Lo concreto es que, ahora, estaría operándose otra vuelta de campana. No vayan a creer que estan significativa. El INDEC sigue afirmando que vivimos en DisneyWorld.

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