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Néstor vive: picaron

Picaron. El picarón K lanzó el anzuelo encarnado con el sabroso cebo llamado “la calle” y la oposición mordió, quedó colgando y coleteando y se configuró a gusto del jefe de la partida. Hubo un aprendiz de astuto que repitió la fórmula y la prensa festejó el hallazgo del tal Aguad y transcribió la palabra “calle” lanzada de rebote por ese senador radical.

Néstor vive: picaron
23-08-2026 | 23:52

Picaron. El picarón K lanzó el anzuelo encarnado con el sabroso cebo llamado “lacalle” y la oposición mordió, quedó colgando y coleteando y se configuró a gusto del jefe dela partida. Hubo un aprendiz de astuto que repitió la fórmula y la prensa festejó el hallazgo deltal Aguad y transcribió la palabra “calle” lanzada de rebote por ese senador radical.¿Radicales colmando calles, como si fuesen el Campo, la CGT, la CTA, o los Infinitos Beneficiariosde Planes Sociales? No lo termino de imaginar. Días después, media docena de opositores amenazaroncon una “respuesta popular” a los vetos a repetición que prometió el ministro KaníbalFernández. ¡Respuesta popular! Justo ése era el sueño del pikarón que juega con el poder sinreparar en riesgos ni en medios para multiplicarlo. No sé qué podría suceder en Córdoba, Rosario,Bahía Blanca o Tucumán, pero desde aquí, en mi casita de Buenos Aires, el sueño de luchas por elcontrol de la calle me huele a pesadilla. Por suerte, no habrá comandos ninja de la Pro-licíaMetropolitana y la seguridad pública seguirá incumbiendo a la experimentada, sabia y zorra Federal.Pero hoy no se vislumbra en la cocina parlamentaria proyecto alguno que pueda movilizar gente másallá de la firma de un petitorio indignado, de responder “sí, seguramente” alencuestador telefónico, o de sumarse a algún cacerolazo de los tantos que la arbitrariedad K semerece. Las tarifas, la vampirización de monotributistas, el saqueo de la ANSES, la corrupciónendémica circunstancialmente acentuada y –recién ahora– contabilizada y seguida por laprensa, la preservación de los glaciares, la minería a cielo abierto, el presupuestoeducativo… Nada de eso tiene la fuerza suficiente como para impulsar al ciudadano opositor aabandonar el bienestar televisivo de su casita exponiéndose a un culatazo de la patota de Moyano oa un garrotazo de la juventud rentada de La Cámpora. Ignoro cómo serán las cosas en Córdoba oRosario, pero en esta ciudad autónoma y en su periferia, la calle es un patrimonio K sólo disputadopor una constelación de organizaciones de izquierda revolucionaria, ninguna de las cuales parecedispuesta a alquilar mano de obra gratuita para la institucionalidad que representan Solá, Puerta,Mongo, Cobos, Carrió, el misterioso De Narváez y ¡Pinky! En medio de la consternación que embarga alos observadores del nuevo Parlamento, desde Asís a Pagni, a este último se le desliza un fallidoen su columna del lunes pasado: con referencia a los del PRO, los UCR y los lilitos que sueñan concompetir en las urnas versus el señor K titula “muchos lo necesitan con vida”. ¿Seadivina cómo lo necesitaríamos nosotros?

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