La crisis internacional juega a favor nuestro”, sostiene Néstor Kirchner en la intimidadde su discurrir político y evaluando perspectivas electorales. Un razonamiento aparentementecontradictorio, podemos sin embargo, intentar un ejercicio imaginario para su mejor explicación.Tomemos un ejemplo de amplia difusión a partir de los años ochenta, para el análisis de la presióntributaria óptima, adecuada y/o aceptable, en determinado momento en una formación socialcualquiera: El efecto Laffer. Sabemos por definición que “la curva de Laffer muestra que elincremento de los tipos impositivos no siempre conlleva un aumento de la recaudación fiscal. Lacaracterística más importante de esta curva reside en que indica que cuando el tipo impositivo essuficientemente alto si se sube aún más, los ingresos recaudados pueden terminar disminuyendo. Ladisminución de la oferta del bien reduce hasta tal punto los ingresos fiscales que la subida deltipo impositivo no compensa la disminución de la oferta. En similar perspectiva, proponemosimaginar una lectura posible del escenario electoral 2009, donde los duros efectos económicos quela crisis internacional promoverá sobre nuestro país , no produzcan los comportamientos electoralesesperables por el sentido común y sí en cambio homologables a los analizados por Arthur Laffersobre comportamientos tributarios.
En la curva que imaginamos se observa la masa total de voto opositor más allá de suspreferencias particulares , que crece hasta encontrar su máximo cuando el impacto de la crisis ,medida en nivel de actividad, empleo e ingresos, evoluciona desde cero, sin impacto aparente - talel caso del último trimestre de 2008 y probablemente el primer trimestre de 2009 - , hasta sumáximo cuando el impacto de la crisis alcanza mediana intensidad, probablemente observable ya en elsegundo trimestre de 2009 .
En ese punto, el voto opositor se despliega en su intensidad máxima y desplaza al oficialismo asu “piso” del 30%, alcanzando reunir un amplio arco del 70% de las voluntades. Sinembargo en nuestro juego con la de curva de Laffer aplicada al análisis de la coyuntura electoralde 2009 el despliegue posterior del voto opositor comienza a invertir su tendencia creciente y amedida que crece el impacto de la crisis en términos de intensidad en caída de actividad, empleo eingresos , los comportamientos comunitarios se vuelven más conservadores en términos electorales ya diferencia del primer tramo de despliegue opositor máximo, con el avance de la crisis seconsolida paulatinamente el voto oficialista, hasta alcanzar su máximo –hipotético - de 45%,en el mayor despliegue de la crisis.
Para darle consistencia histórica a nuestro imaginario efecto Laffer electoral, muestra que esta“actitud”, típica de nuestro pequeño efecto Laffer a nivel electoral, ya se observó enel año 1995, con el triunfo de Carlos Menem, que perforó el 50% de los votos al calor delTequilazo, frente al asombro general de medios de disuasión / difusión y amplios sectores mediamassa urbana que, hasta último momento, confiaban absolutamente en la existencia del“ballotage Menem-Bordón”. El famoso “voto cuota” en este juego de análisis,no es más que la metáfora empobrecedora del terror imaginario a la intemperie, a “perderlotodo”, que genera en el votante la dimensión real de una crisis. En este contexto, seprioriza la satisfacción de cuestiones elementales y se torna abstractas las cuestiones deinstitucionalidad, transparencia y diálogo, atributos centrales y cuasi únicos que hoy exhibe elespectro opositor.
Según cómo evolucione la crisis internacional y en qué punto de impacto se encuentre bien en lascercanías de octubre, cuando se tome la “decisión” de voto y no la especulativa“intención” de voto, el oficialismo, permanecerá más cerca de su piso del 30% o, por elcontrario, evolucionará hacia su techo del 45%. La hipótesis que sostenemos supone que dado eldesarrollo de la crisis internacional, su impacto local y el despliegue territorial del voto con unpiso inamovible y fuertemente encapsulado en los segmentos vulnerables de los grandes aglomeradosurbanos , en octubre de 2009 el FPV podría acercarse a los resultados obtenidos en lasparlamentarias del año 2005, en torno al 38,7% nacional. Y en nuestro juego logrará este resultado,empujado por una aparente paradoja: El despliegue de la crisis internacional y su impacto prooficialismo sobre los comportamiento electorales.
*Director de la consultora Equis.




