•UNA REALIDAD QUE NADA DEBERIA SORPRENDER

No se puede tapar el sol con las manos

24-08-2026 | 17:48

Independiente está inmerso en la peor crisis de su historia.
Una prueba palmaria de esto es que el jueves 22, en un diario de alcance nacional y muy buenaventa, iba a salir publicado un reportaje a Ricardo Bochini en el que el máximo ídolo del Rojopedía, entre otras cosas, el adelanto de elecciones para que Julio Comparada ponga su cargo adisposición de la voluntad de los socios. Este es un deseo de muchos en Independiente y de variosmiembros de la actual Comisión Directiva, pero dicho por Bochini toma otra fuerza.

Debe ser por eso que cerca de las 23.30 de ese día, cuando la fiebre del cierre del diario yahabía bajado y los periodistas de la sección Deportes pensaban en la cena, apareció el jefe deRedacción. “La nota de Bochini no puede salir”, ordenó. Y la nota no salió. En sulugar, se publicó la decisión de Gallego de no asumir como DT, de una manera que dejaba alpresidente a salvo de cualquier cosa. Otra vez, Comparada había sido protegido por un medio amigo.Como es de suponer, no hay pruebas de que en el medio de esta decisión repugnante haya habidodinero. Nadie firma recibos por plata mal habida.
Este es sólo un botón de “muestra”. Si el presidente de un club necesita callaruna voz como la de Bochini a través de influencias o de dinero, está reconociendo que su gestión degobierno naufragó. Igual, no hacía falta este episodio para saberlo.

Basta con haber completado la escuela primaria, haber aprendido a sumar y restar y haberresuelto algunos problemas de regla de tres simple para darse cuenta de que si las ventas de Agüero(la venta más costosa del fútbol argentino al exterior de la historia), Ustari y Denis le dejaronal club casi 50 millones de dólares y la cancha no está terminada; el plantel profesional no es elque debe tener un club de la exigencia histórica de Independiente, es porque hicieron muy mal lascuentas. O porque alguien/algunos se llevó/llevaron para casa algunos dineros que no correspondían.No soy de la AFIP como para salir a recorrer countrys para detectar si algunos dirigentes actualesde Independiente tienen bonitas y amplias casas nuevas.

Creer que el problema de Independiente es sólo el fútbol es minimizar un desastre, cuyosresponsables tratan de tapar de cualquier modo, aún a billetazo limpio o con intimidacionestelefónicas. Nada podrá tapar el distanciamiento de los ídolos, ni la sospechosa presencia en elclub de jugadores como Pacheco ahora o De­­­­­­­petris antes, ni la desprolija compra de MaxiVelázquez sin que Mareque fuera transferido, ni que el estadio fuera inaugurado sin baños y sin lasterminaciones lógicas de cualquier obra, ni que la mitad de los obreros que trabajaban en elestadio quedara cesante un día después del partido inaugural. Podrán callar estas cosas –yotras—en algunos medios. Pero no en todos. El lugar común se impone: no se puede tapar el solcon las manos.

Hay un problema mayor que excede a Comparada y su Comisión Directiva. Es la falta de un líderpolítico claro que sirva de sucesión. Pedro Iso y Jorge Bottaro, por nombrar sólo a dos dirigentesejemplares de décadas pasadas, no fueron imitados. Independiente interrumpió abruptamente suescuela de dirigentes, aquella que forjó su historia. Desde hace unos años, se hicieron cargo delclub personas que son empresarios y no dirigentes de vocación. Eso se paga. El título escuálido ysin brillo del Apertura 02 no dejó nada. Fue un equipo armado con una billetera generosa quepermitió alquilar jugadores y engordar el promedio. Jugó bien apenas la mitad de los partidos, tuvoa dos árbitros vetados y logró dar la vuelta olímpica con angustia en la última fecha.

Las salidas de Menotti y Garnero, el último puesto y la discusión sobre si tiene que jugar detal o cual manera quedó a un costado. Independiente está en serio peligro. Ya está en convocatoriade acreedores y tiene un déficit cercano a los 200 millones de pesos. Le debe a cada santo unavela. A Menotti se le debe dinero de su último paso como DT y no cobró un peso en un amplio tramode su trabajo de mánager. Algunos jugadores, como Vella, Acevedo y Piatti, prefirieron otros rumbosporque se les hacía cuesta arriba cobrar sus contratos. Gandín y Núñez fueron transferidos en ladesesperada búsqueda de billetes y, también, en nombre de un proyecto de juveniles para el que nohabía infraestructura, plata, juveniles de elite ni paciencia.

“No somos Racing, la puta que lo parió”, cantan los hinchas desaforadamente desde lacabecera de la calle Alsina, tratando de diferenciarse de su vecino y de las peripecias que el clubalbiceleste pasó durante tantos y tantos años.
Sin embargo, Independiente hoy está recorriendo el mismo peligroso camino que recorrió susufrido primo y, al igual que Racing en otra época, se hunde todos los días un poco más.
Esto no depende de ningún partido de fútbol. Independiente podrá ganar, perder o empatar. Eltécnico podrá ser Trossero, Cagna, Mohamed o podrá seguir el Chivo Pavoni. El problema es que sussólidas estructuras de antaño se pusieron viejas. Nadie las cuidó, las taparon de ineptitud y malasconductas y el resultado es lógico.

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