•LA SELECCION Y SUS CIRCUNSTANCIAS

Nos va la vida en dos partidos

La realidad de nuestro fútbol es ésta. Creer que estamos cinco goles arriba de Perú y que por eso vamos a ganar es lo que nos arrastraría a la derrota.

23-08-2026 | 15:45

No son los mejores días para un futbolero. Los que recuerdan la eliminación del Mundial de 1970en cancha de Boca con Perú hablan de aquello como una catástrofe. Eran otros tiempos y otrosistema. El mismo sistema que nos dejó afuera en el ’69 casi lo repite en 1993, cuandoentramos al Mundial de Estados Unidos por la última ventana del último vagón.

Esta vez es diferente. El hecho de que las Eliminatorias se jueguen en forma de torneo todoscontra todos expone de manera brutal y descarnada una realidad que, aun hoy, con la soga al cuelloy con la obligación de ganarle a Perú, hace que Argentina esté peor que en las situacionesreferidas.

Los torneos largos siempre dan una mirada más real del estado en que está un equipo. El torneolargo casi siempre entrega posiciones lógicas. Y parece lógico, entonces, que esta Selección malconducida por Basile hasta el año pasado y ésta de Diego que, desde la caída en Bolivia, anda a losmanotazos sin poder asirse correctamente a ningún sistema de juego eficiente, luche para ocupar unlugar de los cuatro y medio que tiene América para Sudáfrica 2010.

La realidad de nuestro fútbol es ésta. Creer que estamos cinco goles arriba dePerú y que por eso vamos a ganar es lo que nos arrastraría a la derrota. Nos convendría tomar aPerú como el último partido de nuestras vidas. Sería interesante que no miráramos los antecedentesde los incaicos para no cebarnos. Argentina, esta Argentina del retroceso a la era anterior aMenotti, no está para ganarle fácil a nadie, al menos en la previa. O sea, un partido puede darsefácil, si el equipo consigue un gol en los primeros diez minutos, se calma, hace correr la pelota ya los rivales y encuentra espacios para más. Pero no lo tomemos como fácil. Recordemos que en Limaapenas se empató, después de estar 1-0 y con el técnico Del Solar flameando en su cargo.

La gente se pregunta: “¿Por qué de nuevo Heinze?”. La respuesta no es fácil. Porquealguien dirá “Otamendi”, quien tal vez tenga nivel para estar. Pero, ¿está parabancarse semejante presión? Heinze es líder de este grupo y está bien que asuma responsabilidades.Y también es real que no tiene un sucesor claro e indiscutible. No hay, por más que los periodistastiren nombres.

Hoy son todos discutidos, hasta Messi. De este partido con Perú –al menos en la formacióninicial– quedan afuera Tevez, Agüero y Milito. Lisandro López no fue convocado. Los cuatroson de marcado éxito en sus clubes, salvo Tevez, que alterna, pero ninguno juega porque no dieronresultado óptimo. Ahora, Maradona probará con Higuaín. Está bien, todo el mundo lo pedía, y acáestá. ¿Será solución o se convertirá en un apellido más de largas discusiones de café?

Hubiésemos preferido como titular a Palermo. Con el nueve de Boca en el banco, se desperdicia ungoleador en racha, a un tipo absolutamente marcado por convertir goles en situaciones límite…No es el caso de Higuaín, que juega muy bien pero que generalmente va al banco y es segunda otercera opción de cambio. Palermo es el capitán de Boca y en su última presentación con la camisetaargentina metió dos goles. Perú es endeble por arriba y con ese panorama Palermo se haría unpicnic. No parece justo tirarlo a la cancha si el equipo va perdiendo y mandarlo a Troya “aver si cabecea alguna”.

Y no hay mucho más. Esperamos como a un mesías a Angel Di María, que si bien es un excelentevolante por izquierda, no hace diferencia grande por ese sector. Igual, tiene una ventaja: conoce aPablito Aimar porque juegan juntos en Benfica. Y, aunque el fracaso del tándem Domínguez-Otamendicontra Brasil nos espantó un poco con respecto a duplas armadas, esta debería funcionar. No puedeser que todas salgan mal.

Para el final dejamos el caso Zabaleta. Manchester City lo usó en tiempo y forma,no hay nada para reclamar. Zabaleta se desgarró en la última jugada del partido contra el AstonVilla, una desgracia; algo que pudo haber sucedido hoy. Y habría sido más serio: Argentina no tiene“4”, detrás de Zanetti. Diego decidió borrar al capitán del Inter, pero no tienereemplazo. No porque sus actuaciones sean irreprochables, sino porque el fútbol argentino no formólaterales de elite. Si no, el lateral izquierdo de hoy, en un partido decisivo para saber si vamoso no al Mundial, será Emiliano Insúa, que jamás jugó en la Selección mayor. Ni hablar del reemplazode Zabaleta, que será Jonás Gutiérrez, habitual volante izquierdo de Newcastle y de laSelección.

Bilardo no tiene la culpa de que Zabaleta se haya desgarrado ni de que haya jugado contra elAston Villa. El reglamento amparaba al dueño de su ficha. Los argentinos estamos muy acostumbradosa que todo se resuelva por “gauchadas”, pero en el resto del mundo, la cosa no es así.No se discute acá si eso es bueno o es malo. Sólo se dice cómo es. Si Bilardo viajaba a Inglaterraera para conseguir un favor, que el jeque dueño del City actuara “de onda”.Increíble.

Nos va la vida futbolera de los próximos años en estos dos partidos, el de Perú de hoy y el deUruguay del miércoles. Nos va la vida. No entrar al Mundial sería una catástrofe de la que seríamuy difícil recuperarse. Hay que pensar en todo esto y que, si llegamos a clasificarnos, no loolvidemos. Hay que salir de esto, hay que trabajar mejor, desde los técnicos de inferiores hastalos entrenadores nacionales. Si faltan jugadores o si los que están no dan la talla, es que hay unafalla de fábrica. Recordemos siempre que en un torneo largo con selecciones sudamericanas, estamosal borde del precipicio. Estamos discutiendo cuestiones de clasificación con Ecuador, Uruguay,Colombia y hasta con Venezuela. Salvo Uruguay en un tiempo, ninguno de los otros se sentaba anuestra mesa. Algo pasó en el camino. Es cierto que ellos crecieron.

Tan cierto como que Argentina empezó a retroceder hace ya un tiempo y no encontramos la manerade frenar la caída. Hoy es una gran ocasión para empezar.

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