•Propuestas a Obama

Nuevas miradas hacia América latina

Barack Obama asume el 20 de enero y enfrenta tremendos desafíos: ponerle un piso a la crisis económica con un paquete de estímulo y, a la vez, mostrar que puede lidiar con los exigentes desafíos de la política exterior (de la salida de Irak a la renovada crisis entre los palestinos y los israelíes). No le será sencillo estar a la altura de las expectativas creadas durante la campaña.

21-08-2026 | 16:57

Barack Obama asume el 20 de enero y enfrenta tremendos desafíos: ponerle un piso a la crisiseconómica con un paquete de estímulo y, a la vez, mostrar que puede lidiar con los exigentesdesafíos de la política exterior (de la salida de Irak a la renovada crisis entre los palestinos ylos israelíes). No le será sencillo estar a la altura de las expectativas creadas durante lacampaña.
América latina no está, obviamente, entre las prioridades de la nueva administración. No fuetema de campaña ni estuvo en la agenda de la transición. Sin embargo, algunas instituciones de pesovienen reflexionando sobre las relaciones entre la región y los Estados Unidos, y se han decidido aproponerle públicamente a Washington un cambio radical de perspectiva.
La primera fue el Consejo para las Relaciones Internacionales, influyente think tank dedicadoa la política exterior. En el informe titulado A new direction for a new reality, argumentaron queel foco en comercio, drogas y democracia es obsoleto, y que Estados Unidos debe redireccionar supolítica hacia cuatro temas: pobreza, seguridad, migración y energía. En su visión, terminó la erade hegemonía norteamericana en Latinoamerica, a la que presentan como un socio comercial másimportante que China, como un crucial proveedor de energía y alimentos, y como la fuente principalde inmigrantes.
Brookings Institute, uno de los principales tanques de ideas de políticas públicas deWashington, ha creado una “Iniciativa para Latinoamérica” donde se ha gestado uninforme que propone un cambio notorio en las relaciones entre la región y Estados Unidos.
El trabajo es resultado de las reuniones de una comisión formada por diez latinoamericanos ydiez norteamericanos, en el convencimiento de que la administración de George Bush ha generado másretrocesos que avances. Entre los latinoamericanos están Ricardo Lagos, Celso Lafer, ErnestoZedillo y Jorge Quiroga, varios ex presidentes y ex funcionarios de renombre en América latina. Nohay representantes de Argentina.
“Todos los comisionados avalaron las conclusiones. Hubo un amplio consenso entre 20personas muy influyentes”, dice Mauricio Cárdenas, director de la Iniciativa Latinoamericana.
Dentro de este centro de pensamiento reconocen que la región ha cambiado en generalpositivamente y que es necesario repensar la relación. “Brookings es una marca fuerte enWashington, una voz escuchada. Además, la calidad de los miembros de la comisión y el hecho dehaber intercambiado ideas con los miembros del equipo de transición de Obama garantizan que esteinforme tendrá impacto en la política exterior”, apunta Cárdenas.
Lo primero que sorprende es que propone comenzar a dar un giro amplio en la política respectode Cuba. En la creencia de que hay una nueva generación de cubanos norteamericanos más permeablesal cambio, sugiere sin más vueltas terminar con muchas de las limitaciones y las restriccionesderivadas del embargo. Un dato electoral avalaría la posibilidad de un giro: Obama tuvo el respaldode la mayoría de los votantes en el estado clave de Florida.
Más en general, el informe sostiene que se deben repensar las relaciones haciendo eje en 4áreas: energía y cambio climático, inmigración, integración económica y combate del narcotráfico.De entrada se explica que la asociación es “posible y necesaria” y que los países de laregión están “mejor preparados que nunca para actuar como socios confiables”. Entre lasrecomendaciones sobresalen: coordinar posiciones contra el cambio climático, reducir y eliminargradualmente el arancel al etanol (un deseo de Brasil), crear un laboratorio de energías renovablesde las Américas, avanzar con la energía nuclear con fines pacíficos, ir a visas temporarias,permanentes y provisionales con cuotas según la necesidad del mercado laboral, legalización de losinmigrantes ilegales sin historia criminal, facilitar las transferencias de remesas, aprobar lostratados de libre comercio con Colombia y Panamá, pasar luego de una integración bilateral a unenfoque multilateral, más énfasis y recursos para tratamientos de adictos, educación y prevenciónde la drogadicción
En varios sentidos, estas propuestas encubren la aceptación del fracaso de las políticas delos últimos años. En el tema migratorio se impulsa un nuevo sistema, saliendo de la concepcióntendiente sólo a reforzar la frontera, muro con México incluido, y avanzar legalizando a losinmigrantes que cumplen un rol central en el mercado de trabajo norteamericano. Se proponetriplicar el número de visas otorgadas actualmente (de 500 mil a 1,5 millón) y hacer un esfuerzo enel control del trabajo ilegal en las empresas. En crimen y drogas, Brookings asume que no ha dadoresultados satisfactorios la política centrada sólo en el control de oferta, salvo en Colombia. Seencuadra en la nueva tendencia de trabajar preventivamente sobre la demanda, considerando alconsumidor pequeño un adicto y no un criminal.

*Periodista y analista.

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