•guerra sin fin

Obama envía más soldados, pero aumentan los suicidios

El frente militar sigue dándole problemas al presidente estadounidense: a la prolongación de la guerra en Afganistán e Irak, que lo han obligado a enviar otros 30 mil soldados, se suma el aumento de militares que se quitan la vida, un fenómeno que también afecta a los civiles, en este caso por la crisis económica con su secuela de desocupación.

24-08-2026 | 02:45

El Señor es la salvación, no se confunda!”, grita a voz pelada una mujerpredicadora, instalada en la boca de uno de los subtes de Manhattan. Como ella, otros cuatrovociferan, agitando una Biblia en cada mano. Pero los pasajeros prefieren el sonido de susauriculares. Es que, empantanado aún en su crisis económica, Estados Unidos se ha vuelto tierrafértil para promesas de soluciones ultra mundanas.

Cuando en 2008 estalló el entramado financiero del estafador Bernard Madoff, las líneas deatención al suicida enrojecieron en Greenwich, Connecticut, sede de muchos altos financierosatrapados por el desfalco de 50 mil millones de dólares.

El abogado neoyorquino William Parente mató a su esposa y a sus dos hijas para luego suicidarse.Ocurrió en abril, en Towson, Maryland, en medio de acusaciones que lo vinculaban al esquema Ponzi,la ingeniería financiera que sirvió de base al chantajista Madoff. Mediante transaccionesfraudulentas, perdieron los ahorros de varios de sus clientes. Ellos, finalmente, decidieron perdersus vidas.

Los colegas de David Kellermann, jefe de finanzas de 41 años de edad en el gigante hipotecarioFreddie Mac, dijeron que parecía abrumado por su trabajo, a cargo de la contabilidad de la empresa.Se mató. Thierry Magón de La Villehuchet, de 65 años, cofundador de una empresa de inversión queperdió 1.5 mil millones de dólares con Madoff, se suicidó en su oficina de Nueva York, endiciembre.

Si bien en el último trimestre del año la economía local retomó su crecimiento, la recesión, lasguerras y el desempleo récord –10,2%, el más alto en 26 años–, los estadounidensesestán presionados por varios frentes. Una encuesta publicada en septiembre acerca del abuso desustancias, elaborada por la Administración Federal de Salud Mental, reveló que cerca de 8,3millones adultos pensaron seriamente en suicidarse, en 2008. De ellos, 1,1 millones, equivalente a0,5% de los estadounidenses adultos, intentó, de hecho, matarse.

En la peor recesión en décadas, el número de suicidios en los Estados Unidos ya alcanzó nivelessimilares a los de 1929, año de la Gran Depresión, el primer gran crack financiero del país. Segúnuna encuesta del prestigioso periódico local Wall Street Journal, de los 33 Estados más pobladosdel país, 19 reportaron 15.335 suicidios en 2008, alrededor de 2,3% más que el año anterior. Treceestados, que representan el 30% de la población nacional, son los que registraron más casos.

En Florida, por ejemplo, los suicidios aumentaron 6%, en Georgia, 2,3% y en Carolina del Norte,7,8%. El estado de Tennessee lidera el ranking de aumentos, mientras que Florida está, lejos, altope de la lista en cantidad de muertes, aunque con cifra estable. El estado caribeño tiene,además, una gran comunidad latina, de las más afectadas por la actual falta de trabajo. Junto aOregon y Kentucky, es la región más golpeada por el desempleo.

Los datos del sondeo indican que esta recesión, disparada en diciembre de 2007, coincide, comolas anteriores, con un repunte de los suicidios. Los casos en el lugar de trabajo y en el Ejércitoson los más comunes.

El año pasado, hubo 33.185 llamados a líneas de autoayuda, según las estimaciones preliminaresde los centros para el control de enfermedades y prevención, en comparación con un promedio dealrededor de 32.800 en los últimos tres años. De acuerdo con la Comisión Nacional de Prevención delSuicidio, que administra una línea de emergencias y una red de centros de crisis, los llamados enbusca de ayuda, este año, están en camino de llegar a los 630 mil.

En su último informe, John Draper, director del proyecto estatal para las líneas de emergencias,aclara que los problemas financieros superan a la depresión como razones para las llamadas.“Hay mucha más ansiedad y miedo relacionados con el pago de facturas y encontrar un empleo.No cabe duda de que existe algo de desesperanza sobre el futuro”, opinó.

Según la Asociación Americana de Suicidología, hay en el país unos 32 mil suicidios cada año,casi el doble de los 18 mil homicidios registrados, también anualmente. La institución estima que800 mil estadounidenses intentan cada año matarse, con los ancianos y los adolescentes entre losmás vulnerables. Y lo que es peor: estima que, actualmente, entre 10 y 20 millones corren el riesgode intentar quitarse la vida.

Razones para matarse. Las opiniones son divergentes al momento de definir las razones para elaumento de los suicidios, aunque, tradicionalmente, las tasas aumentaron durante tiempos económicosdifíciles, cuando el desempleo es alto. “No podemos asegurar concretamente que la causa dealgunos suicidios, incluso con un fondo de la situación financiera, estén relacionados con laeconomía”, dijo al Journal Michael Hill, del Departamento de Policía de Baltimore, en elEstado de Maryland, donde Parente se quitó la vida.

Tiempos económicos difíciles, por sí solos, no siempre son el elemento decisivo para elsuicidio. Gran parte de las personas que se suicidan tienen un trastorno de salud mental, a menudoligado a la depresión o al abuso de drogas lícitas o ilegales. Sin embargo, una recesión económicapuede agravarla, confirma Paula Clayton, directora médica de la Fundación Americana para laPrevención del Suicidio.

Pero, los expertos coinciden en que el número de suicidios tiende a aumentar con la tasa dedesempleo. Christopher Ruhm, economista de la Universidad de Carolina del Norte, que estudió losefectos sobre la salud que generan las recesiones, explica que por cada aumento de un puntoporcentual en la tasa de desempleo del estado, el número de suicidios aumenta el 1,3%.

Ese fue el caso durante la Gran Depresión. Caricaturas de la época muestran personas saltando delas ventanas durante los días del desplome del mercado, en 1929, cuando la tasa de suicidiosaumentó considerablemente, sin detenerse en los años siguientes. En ese entonces, Estados Unidosregistró 15,3 suicidios por cada 100 mil personas, cifra que se incrementó a 17 en 1930 y a 18,6 en1932. Sin embargo, los datos anteriores a 1933, año en que la desocupación tocó el 25%, no incluyentodos los estados del país y no fueron recabados de manera uniforme.


*Desde Nueva York.

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