| LOS NUMEROS DE LA INDUSTRIA: el precio del papel y la rentabilidad de laspapeleras están en su piso histórico pero se recuperarán el año próximo. |
La empresa familiar más antigua del mundo es la fábrica de campanas Marinelli, de la ciudad deAngone, en Italia (algunos de los principales edificios del mundo tienen sus campanas), y elVaticano la nombró Fundición Pontificia. Creada hace más de mil años, su conducción se siguetransmitiendo entre los miembros de la misma familia. De alguna manera, Papel Prensa tambiénfuncionó como una empresa familiar y privada, alternando en su directorio a los principales dueñosde los diarios Clarín y La Nación durante las últimas tres décadas. Pero el Gobierno intenta que enesta generación se interrumpa esa tradición.
Para comprender mejor el daño que sobre esos dos diarios podría producir la escalada sobrePapel Prensa, que instrumenta Moreno y que esta semana tuvo denuncias ante el Congreso y laComisión Nacional de Valores, es necesario comprender el contexto del mercado mundial del papel yla ventaja que produciría a un medio fabricar su propio papel.
El gerente general de Clarín, Héctor Aranda, explicó en PERFIL hace un mes que su diariocompró una partida de papel importado a 450 dólares la tonelada mientras paga a 555 dólares latonelada de Papel Prensa, por lo que no existiría una ventaja por ser dueño de la papelera.Entonces, ¿por qué tanta presión del Gobierno?
Tigre de papel. El precio del papel para diarios actualmente cayó a 450 dólarespor dos motivos amarrados a la crisis norteamericana: los diarios de ese país –querepresentan alrededor de un tercio del consumo de papel mundial– disminuyeron páginas ycantidad de ejemplares, llevando la demanda al piso histórico. Simultáneamente, para evitar elcolapso de las papeleras (y con algunas excusas ecológicas), el gobierno de Obama concedió unsubsidio de 200 dólares por tonelada de black liquor, un componente esencial para la transformaciónde la pasta de celulosa en papel.
Sólo el subsidio del black liquor genera una reducción del precio del papel para diarios del10% (en los papeles brillantes su incidencia es aún mayor), pero esta ayuda de los Estados Unidosvence el 31 de diciembre de este año y ya se anunció que este subsidio no será renovado. A partirde enero de 2010, las papeleras tendrán que ir aumentando el precio para, por lo menos, encontrarsu punto de equilibrio, que se estima en 610 dólares como mínimo (el costo de la principal materiaprima, la celulosa, es de 600 dólares la tonelada).
Los expertos en mercado papelero vaticinan que, en cualquier caso, en el próximo año el papelde diario va a aumentar por lo menos el 11% en Estados Unidos arrastrando en su aumento al papelque se fabrica en todo el mundo.
Otra señal en ese sentido es que, por primera vez, en septiembre pasado la baja de consumo depapel mundial se detuvo, haciendo presumir que ya se alcanzó el piso y comenzará a recuperarseprogresivamente parte de lo perdido.
Esa caída del consumo generó que las fábricas de papel para diarios pasaran a producir a sóloel 89% de su capacidad (ver gráfico arriba; SC y LWC es papel brillante) cuando el punto mínimopara que no pierdan dinero es 92%. La mayor fábrica de papel de Canadá, Abitibi, la misma a la queClarín le compró las mencionadas 15 mil toneladas a 450 dólares cada una, presentó los balances delúltimo trimestre con pérdidas de 1.000 millones de dólares.
En el hemisferio norte, entre 2008 y 2009 cerraron varias fábricas de papel, pero la menorproducción de éstas no alcanzó a compensar la caída de la demanda, que en Estados Unidos acumuló undescenso del 30% y en Europa del 10%.
La recuperación de la economía mundial promete aumentar el consumo y, con él, el precio. Perolos expertos papeleros sostienen que aun sin esa recuperación, los precios tenderían a subir porqueseguirían cerrando tantas fábricas hasta que la reducción de fabricación hiciera que el preciosubiese hasta alcanzar el equilibrio con los costos: la infografía que acompaña esta contratapamuestra que, mientras en el año 2000 el retorno sobre el capital invertido era entre 15 y 20 porciento, el año pasado bajó a 3 y 4 por ciento.
Estos problemas no los tiene Papel Prensa, que siempre produce al máximo de su capacidadporque tiene asegurado –vale reconocer, gracias a Clarín y La Nación– vender todo loque elabora. Pero Clarín difícilmente podrá volver a comprar papel importado más barato que el quefabrica su empresa en Argentina.






