•el uso de laS RESERVAS

Para financiar la crisis o evitarla

La independencia del Central es la capacidad de tener una política monetaria y cambiaria autónoma de las necesidades fiscales del Gobierno. Pero la autoridad monetaria dejó de serlo. Sólo hay dos opciones.

Para financiar la crisis o evitarla
24-08-2026 | 04:54

A estas alturas, hasta los taxistas y mi abuelita han discutido extensamente lo que significatener o no un Banco Central independiente del Poder Ejecutivo de turno.
Sólo quiero reiterar que, desde el punto de vista macroeconómico, la“independencia” del Banco Central es, básicamente, la capacidad de tener una políticamonetaria y cambiaria autónoma de las necesidades fiscales del Gobierno. Dicho de otra manera, queel Banco Central pueda establecer, con su propio criterio, el monto de emisión monetaria que sedestina a financiar el gasto público. Sin este atributo, resulta imposible diseñar una política deestabilidad de precios y, por lo tanto, la autoridad monetaria no puede cumplir con su tareabásica: que la inflación sea lo más baja posible.
Esta ha sido la forma “institucional” de obligar a una sociedad a discutir supolítica fiscal en el ámbito adecuado: el Congreso Nacional, en donde, se supone, se sientan losrepresentantes del pueblo y las provincias.
Sin la posibilidad de recurrir a la maquinita del Banco Central, el gasto público encuentraun techo en la magnitud de los impuestos que hay que cobrar o en el crédito que el mercado globalde capitales está dispuesto a otorgar. Como el crédito siempre tiene un máximo, limitar la emisiónmonetaria lleva a la sociedad a enfrentar el conflicto de discutir, seriamente, en qué se gasta yquién lo paga. Usar al Banco Central como sustituto del Congreso permite evitar esa discusión, peroa costa de una alta tasa de inflación.

Esto no sería un problema de extrema gravedad si la inflación no tuviera devastadores efectossobre la tasa de crecimiento de la economía y la distribución del ingreso. La Argentina es uno delos ejemplos más citados en el mundo sobre los efectos de la inflación en una economía. (Pareceincreíble que todavía políticos importantes de nuestro país continúen con la cantinela de que“es preferible un poco de inflación a la paz de los cementerios”, cuando el argumentoes exactamente al revés, es la inflación la que nos lleva a la paz de los cementerios, alestancamiento y a la decadencia.)
Pero, bueno, el Banco Central ya ha perdido su independencia, de manera que, mirando haciaadelante, tenemos que evaluar las consecuencias de esta acción sobre la economía. El Gobiernopretende usar las reservas del Banco Central para financiar parte del gasto público de este año y,eventualmente, del próximo.
En ese sentido, el Fondo del Bicentenario ha sufrido una metamorfosis digna de Kafka. Naciópara “blindar una parte de las reservas” y garantizar con ellas pagos de deuda y, sóloen un mes, se ha convertido en un fondo para pagar deuda nacional y provincial, financiar obrapública, comprar empresas o gastar en lo que sea. En ese contexto, el futuro macroeconómicodependerá de cuántas reservas se van a usar y en qué. Si parte de las reservas se usa para pagardeuda externa, mientras se presenta un programa coherente de reducción gradual del déficit fiscal,modificación del esquema de impuestos y gastos y una verdadera política antiinflacionaria, cosa quedudo, es una cuestión. Si, en cambio, parte de las reservas se usa para pagar deuda y otros gastosy/o inversiones, sin modificar la política fiscal actual, lo más probable, es otra.
En el primer caso, estaríamos ante un planteo sensato y maduro para reencauzar el desbordepopulista de estos años hacia una transición ordenada a un nuevo período político, en donde habráque discutir, seriamente, como mencionara más arriba, lo que hemos venido postergando, coninflación y devaluación, en las últimas décadas.
En el segundo, usar las reservas y nada más, estaríamos preparando la próxima crisis,facilitándole a un eventual nuevo gobierno eludir, otra vez, la discusión central, ya que elconflicto en torno a la política fiscal lo resolvería, transitoriamente, en ese caso, otro ciclo dedevaluación e inflación. Con altos costos sociales y de actividad económica.
En síntesis, perdida, por ahora, la independencia del Banco Central, las reservas se van ausar.
El dilema es: o uso de reservas, con un programa de transición hacia el fin del populismo,gradual y ordenado, evitando una nueva crisis, o uso de reservas para financiar el final a todaorquesta de esta etapa del populismo, terminando en una nueva crisis.
Nuestra clase política tiene la decisión.

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