•DEBATE regional

Parálisis en la educación

En la Fundación CEPP publicamos un informe sobre la escuela pública argentina consultando al periodismo especializado. Los periodistas marcaron una encendida defensa de la misma y sus virtudes, pero advirtieron un deterioro y devaluación de su imagen producto de los conflictos que la rodean.

23-08-2026 | 12:00

Durante tres días, un grupo de periodistas especializados en educación, los directores de lasoficinas de prensa y comunicación de los ministerios de Educación de la región y de todas lasalcaldías e instituciones educativas de Colombia junto a distintos consultores y especialistasparticipamos, en la ciudad de Bogotá, de un encuentro internacional dedicado a la discusión entorno a cómo la comunicación desempeña un rol determinante en la movilización de la sociedadalrededor de la educación. Debo admitir que quedé sorprendido por cómo los periodistas y losresponsables de comunicación abordaron, con diferencias por cierto, algunos temas que son ejesprincipales en la agenda mediática de Latinoamérica. Debates que parecen hoy imposibles de afrontaren nuestro país.

Quedó expuesto claramente que en Brasil no es un impedimento hablar, dentro de un sistema definanciamiento educativo por oferta, de cómo incrementar los aportes financieros federalesdestinados a las alcaldías contra resultados de calidad e inclusión. Es justamente Brasil uno delos países que mayores progresos alcanzó en educación en la última década. Tampoco resultóimposible para Perú, México y Ecuador, a pesar de los conflictos que el tema generó, discutir sobrela evaluación obligatoria de los desempeños docentes. Al punto que están abordando programas demejoras salariales frente a capacitación y rendimiento. La estabilidad de las políticas educativas,absolutamente necesarias para alcanzar logros en educación, comenzaron a garantizarse públicamenteen Colombia y en República Dominicana y son enmarcadas en Planes Decenales, mientras que en Ecuadorel gobierno actual plebiscitó ocho medidas educativas categorizándolas como políticas de Estado y,sin importar el cambio del signo político de un gobierno a otro, se animaron a confirmar la gestióny continuidad del ministro de Educación del gobierno saliente. Algo sencillamente inédito, pero queconsideraron necesario para brindar una señal de seguridad a la población. En Chile permaneceinstalado en la agenda pública y mediática el debate sobre un mejoramiento del modelo definanciamiento de demanda educativa, construido en la época de la dictadura militar, valorizandomás el aporte destinado a los alumnos de los sectores más vulnerables con el fin de nivelar lasposibilidades educativas, corrigiendo una tradicional inequidad que caracterizó ese sistema.

Hace unos meses en la Fundación CEPP publicamos un informe sobre la escuela pública argentinaconsultando al periodismo especializado. Los periodistas marcaron una encendida defensa de la mismay sus virtudes, pero advirtieron un deterioro y devaluación de su imagen producto de los conflictosque la rodean. Además, creen que las recientes sanciones de normas educativas resultan positivas,pero no alcanzan a modificar, por lo menos por ahora, al statu quo de la educación argentina y novislumbran progresos inmediatos. Por último, entienden que los padres no interpretan de la mismamanera que las autoridades las prioridades y necesidades de la educación, y éste podría ser elpunto a atender.

No se trata de modificar los pilares centrales de nuestro sistema educativo, que brindóexcelentes resultados durante décadas, sino de animarse a romper barreras y debatir sobrecuestiones que hoy nos preocupan, como lo hacen gobernantes como Lula, Bachelet, García, Correa,entre otros, a quienes no podríamos calificar como “insensibles de derecha”.

Estos países solían estar muy lejos de nuestra realidad educativa y hoy debaten con firmezaaquellos temas que involucran y encarnan el interés social. No deberíamos permitirnos obviar estatendencia por el solo reparo de confrontar con algunos actores y gremios docentes. El artículo IIde la Ley de Educación establece que la educación “es un bien público”, es decir queningún sector podría apoderarse de ella, por tanto no existe ningún impedimento para incluir, ennuestra agenda pública, debates sobre temas educativos que involucren y tengan a la sociedad comoprotagonista y como destinataria de un proyecto común que propicie, como desafío ineludible, unamejora en la calidad y equidad de nuestra educación.

*Coordinador de la Red de Periodistas Especializados en Educación de la Fundación Centro deEstudios en Políticas Públicas.

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