•Panorama // un clima politico dificil de soportar

Pena y escándalo

La saga del espionaje porteño desgastó profundamente la imagen de Macri. El viaje de Colombi, fue otro bochorno sólo superado por las imágenes de Antonini Wilson en la Casa Rosada.

23-08-2026 | 21:45

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” dice la letra de la famosa canciónSinceramente tuyo, de Joan Manuel Serrat. Y algo de eso deben haber pensado, en algún momento de lasemana que pasó, varios de los protagonistas de la enmarañada vida política del país atravesada,ciertamente, por verdades que van de lo escandaloso a lo penoso.
La conferencia de prensa que dio Mauricio Macri en el mediodía del jueves fue lastimosa. Nohubo una sola explicación que sonara verosímil sobre el escándalo de las escuchas ilegalesejecutadas por el enigmático Ciro James. El jefe de Gobierno pretendió darle al episodio un aire decosa ajena francamente insostenible. El grueso error que cometió Macri con el nombramiento delcuestionado comisario Jorge “Fino” Palacios como jefe de la futura PolicíaMetropolitana, no va a ser fácil de enmendar. “Creía ciegamente en él”, confiesa unfuncionario del gabinete municipal de estrecha cercanía con el jefe de Gobierno. “Cuestacreer tamaña torpeza; ante tantas advertencias, lo menos que hubiera correspondido era investigarun poco más o, directamente, elegir a otra persona” , opina un dirigente del PRO aúnanonadado ante la cerril defensa que durante semanas hizo Macri del ahora detenido comisario.
Seguramente, a la desdicha de estos días, al jefe de Gobierno porteño se le deben estaragregando la de estas horas. En efecto, la difusión que se hizo en la edición de ayer de PERFILsobre el texto de la renuncia de Palacios, ocurrida en agosto pasado, que fue enviada directamenteal mail de Mauricio Macri, impacta. Ahí, el ex jefe policial, además de denunciar tareas deespionaje desde los servicios de inteligencia de la Nación sobre parte del futuro personal de laPolicía Metropolitana, decía que “a la fecha sólo se han adquirido 15 patrulleros, 15 motos ylos uniformes de aula de los cursantes…Debe tenerse presente la imposibilidad, en lascircunstancias actuales, que la policía pueda entrar en operaciones, no ya en el mes octubre, sinoen noviembre, ya que no se han podido comprar aún las armas reglamentarais y lo que es peor,tampoco las municiones de práctica”.
En la noche del viernes, voces encumbradas del PRO capitalino expresaban preocupación por elfuturo de la relación entre las dos fuerzas policiales, indicando su temor porque “la puja vaser muy fuerte, ya que los sectores corruptos de la Federal de ninguna manera van a querer cederterreno sobre el domino de la prostitución, el juego clandestino y la droga”.
Lo cierto es que el costo político que todo este hecho está teniendo para Macri –aumentado por aspectos de la interna familiar que se han colado en esta historia para darle untoque que parece salido de la película El Padrino– es enorme.
La situación del ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, es muy delicada. “Enrealidad está pagando por el error de Macri, porque él lo alertó de la inconveniencia de nombrar aPalacios.” Lo cierto es que, en público, la defensa que el ministro hizo de Palacios fue tancerrada como la que hizo el jefe de Gobierno.
Quienes están en la mira y, al parecer, con los días contados son tres ministros: el deEducación, Mariano Narodowsky; el de Espacios Públicos, Juan Pablo Piccardo, azotado por losviolentos procedimientos de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP); y el de Salud, JorgeLemus, un sanitarista de prestigio pero sin peso político propio para enfrentar la conflictivasituación de su área en todo el ámbito de los hospitales públicos de la ciudad.

Paradojalmente, a Macri le dio aire la desmesurada reacción del jefe de Gabinete del gobiernonacional, Aníbal Fernández, quien dijo que por mucho menos Nixon debió renunciar a la presidenciade los Estados Unidos. Alguien, o tal vez el mismo Dr. Fernández, advirtió lo erróneo de estaapreciación. El escándalo Watergate, por el que Nixon tuvo que demitir, fue un hecho de espionajede enormes proporciones destinado a perjudicar la campaña de George McGovern, el candidato a lapresidencia por el Partido Demócrata en las elecciones de 1972. No hay hasta aquí ninguna evidenciade que Macri haya ordenado ninguna de estas repudiables actividades de espionaje. Si las hubiera,su carrera política estaría liquidada.

Hablando de bochorno, otro episodio relevante fue el que protagonizó el flamantemente electogobernador de la provincia de Corrientes, Ricardo Colombi. Hay que recordar que en la calienteelección correntina, la contienda estuvo entre los primos Ricardo y Arturo, actual gobernador,tocados por una disputa familiar fenomenal. Ambos son radicales. El candidato del Frente para laVictoria allí quedó lejos. Ricardo Colombi fue apoyado por el actual presidente de la Unión CívicaRadical, el senador Gerardo Morales, mientras que Arturo Colombi, lo fue por Julio Cobos. Por esoes que el anuncio del nuevo gobernador de apoyar el proyecto de reelección de Néstor Kirchner dejóal radicalismo colgando de un piolín. “Esto sí que no lo esperábamos”, reconoció unconspicuo hombre de la UCR.
Ricardo Colombi había bajado a Buenos Aires para negociar la ayuda de la Nación, sin la cualcasi ninguna gestión provincial es viable. Lo malo no es la negociación en sí, sino sus términos.En realidad, el acuerdo entre Colombi y los Kirchner se asemejó más a una capitulación que a unanegociación. Esta manera aberrante de manejo de los fondos públicos que hace el matrimoniopresidencial es propia de feudos y no de repúblicas. Y esto no habrá de cambiar en los dos años querestan del mandato de los Kirchner.
Por eso es que el discurso de campaña, lleno de invocaciones a la concordia, al diálogo y laaceptación del disenso, pronunciado por el ex presidente en funciones en Comodoro Rivadavia tienela credibilidad de la nada.
Tal vez el hecho más insólito de ese acto en Comodoro fue la presencia del gobernador de laprovincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. Verlo en ese palco a la misma hora que los vecinos deWilde, impactados por el brutal asesinato de la arquitecta Renata Toscano, clamaban por mayorseguridad, fue una muestra de un monumental desatino político.
La situación del ministro de Seguridad provincial, Carlos Stornelli, está otra vez en lacuerda floja. Según con quien se hable dentro del gabinete de Scioli, el Dr. Stornelli está adentroo afuera, señal clara de que su gestión genera controversia no sólo en la población sino tambiéndentro del mismo gobierno del que forma parte. Los que hablan de la eyección del ministro de supoltrona, aseguran que Scioli estaría pensando en una figura de peso político propio para ocuparesa cartera; esa figura sería un intendente del Conurbano.
Con quien hubo contactos crecientes en los últimos días fue con el ex titular de la AgenciaRecaudatoria de la provincia de Buenos Aires (ARBA), Santiago Montoya. Hubo un ofrecimiento paraque volviera a ARBA, cosa que a Montoya no le interesa ni remotamente. Hay que recordar que lasituación del fisco bonaerense dista de ser buena ya que el presupuesto para el año 2010 tiene undéficit de 5.000 millones de pesos. De todos modos, la buena imagen de Montoya hace que Scioli losiga teniendo en cuenta para ocupar un lugar en su gobierno.
Los datos de la economía comienzan a mostrar un bienvenido repunte. Ante la oportunidad queello abre, es realmente penoso observar como el gobierno insiste en conductas que alejan laposibilidad de cualquier hecho que marque un acercamiento con la oposición. La última oportunidadperdida es el proyecto de ley de Reforma Política.
Son muchos los kirchneristas que, por lo bajo, reconocen que no entienden por qué tantoempecinamiento en que esto salga antes el 10 de diciembre, lo que, además, los deja mal parados.Ejemplo de esto es lo que le sucedió, la semana pasada, al senador José Pampuro, que es elpresidente Provisional del Senado. Dialogando con Julio Cobos a quien, a causa de un viaje quetiene que hacer en estos días a Portugal Pampuro deberá reemplazar, le dijo que no había ningúnánimo por parte del oficialismo de forzar el tratamiento en el Senado del proyecto de ley deReforma Política que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados antes del 10 de diciembre,ya que eso sería un despropósito y un mamarracho. No habían pasado algunas horas de esaconversación, cuando se enteró que, desde Olivos, el matrimonio presidencial había bajado la ordende que la ley debía ser aprobada sí o sí antes del recambio legislativo.

La inesperada aparición del video en el que se lo ve a Guido Alejandro Antonini Wilson en laCasa de Gobierno sacudió al oficialismo. Las imágenes en las que se lo observa claramente alvalijero venezolano en el Salón Blanco de la Casa Rosada, durante el acto del lunes 6 de agosto de2007 en el que habló Hugo Chávez, demolieron la pertinaz insistencia con la que distintosfuncionarios quisieron negar esto. La circunstancia, además, dejó muy mal parado al jefe deGabinete, quien, con una obstinación digna de mejor causa, pretendió seguir tapando el sol con lasmanos. Es impresionante observar esta conducta inútil de querer poner peros ante la evidencia clarade la realidad. Para colmo de sus males, el origen de esas imágenes fue una filmación hecha por LaCorte, que es la productora contratada para registrar todas las actividades públicas del matrimonioKirchner, y archivada por Canal 7. De haber sido cualquier otro medio hubiera caído sobre él la iraK.
No es que hiciera falta el video para saber la verdad que ya constaba en el expedientejudicial como producto de la detallada declaración de Victoria Bereziuk, la secretaria de ClaudioUberti, el ex titular del Organismo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) que era quien hacíanegocios en Venezuela que algún día la justicia investigará con la decisión y la fuerza que hoyfaltan a pesar del empeño de muchos fiscales y jueces honestos. Uberti fue quien hizo subir aAntonini Wilson al avión.
Más allá de que en algún otro país una situación como esta le costaría el puesto a AníbalFernández, bien le valdría recordar aquella famosa frase de Abraham Lincoln que dice así: “Sepuede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todostodo el tiempo”

Producción periodística: Guido Baistrocchi

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