•DEBATE Y POLITICA

Pensadores

24-08-2026 | 18:08

El debate de ideas ocupa el lugar de la política. Un matrimonio intelectual de prestigiointernacional apoya e interpreta al Gobierno. El pensamiento asoma a nuestra realidad no paracumplir su sueño de guiarla, sino para salir de la frustración e intentar explicarla. Es importanteel lugar donde Ernesto Laclau ubica al populismo.
Beatriz Sarlo analiza con altura esos aportes en su intento de elaborar una teoría filosóficaque arroje luz sobre las incoherencias de Elisa Carrió.

El populismo resiste a la filosofía que no alcanza para rescatar candidatos. Los intelectualesaparecen en la política como los comentaristas que explican los resultados deportivos; soñaron conser directores técnicos, la realidad terminó jugándoles una mala pasada.
Hoy las ciencias sociales aportan poco al juego del poder que estudian, sin entenderlo conclaridad en muchos casos y vienen a cubrir las limitaciones de los economistas.

A los peronistas, el proceso nos molesta como a pocos: después de la corrupción con la derechamenemista, debemos soportar que las exégesis de nuestra historia vengan de la mano de lasizquierdas, como si ellas pudieran apropiarse de la gesta popular. Claro que izquierdas ypensadores o interpretan el pasado o se suben tarde al tren del presente y siendo pasajeros, sevisten con el overol del maquinista.
Este es el camino elegido para que el pensamiento se encuentre con la acción, para que lospragmáticos dejen de menospreciar a los intelectuales y éstos se animen a respetar a losejecutores. El Gobierno encontró su pensamiento inicial en el final de su desarrollo, la oposiciónsigue su lucha interna entre el odio y la impotencia.

Buen momento para recurrir a las ideas: estamos terminando de digerir los conflictos de lossetenta, llega la hora de enfrentar las discusiones del hoy. Los pensadores que no pudieronconducir a las masas se conforman con tratar de interpretar los caminos del pueblo.
Por necesidad, virtud u oportunismo, polemizamos, y si las ciencias sociales chocaron con larealidad, la política comienza a hacerse cargo de su carencia de ideas. Es, sin duda, lo que másnecesitamos.

*Militante justicialista.

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