•jubilados de lujo

Políticos retirados, una vida de reyes

Cada vez se extiende más el lucrativo negocio de los ex presidentes y primeros ministros de países del Primer Mundo que, aprovechando la experiencia de haber gobernado Estados poderosos, venden a precios millonarios su conocimiento en conferencias o participan en consejos de grandes empresas con jugosos salarios. Personajes que en muchos casos tuvieron a su disposición el “botón rojo” de las armas atómicas, combaten así la angustia de haber dejado el poder, que tanto afectó a líderes como Margaret Thatcher. Una tendencia a la que sólo se niega un aristócrata millonario como George Bush padre.

22-08-2026 | 18:19

En enero, cuando entregó la Casa Blanca a Barack Obama, George W. Bush pensó que la vida habíaperdido definitivamente sentido: después de haber dirigido durante ocho años el país más poderosodel mundo, nada podría ser igual a la embriagante sensación de omnipotencia que produce elpoder.

La misma angustia acechó al presidente francés Jacques Chirac y al primer ministro británicoTony Blair, que dejaron recientemente el poder. Antes conocieron el mismo vacío Bill Clinton y elúltimo líder que tuvo la URSS antes de la disolución, Mijail Gorbachov.

Para quienes podían oprimir el botón atómico, el ocaso político constituye un golpe tan duroque, en ciertos casos, suele alterar el equilibrio psíquico: Margaret Thatcher estalló en lágrimasen el interior de su Jaguar cuando debió dejar la residencia del número 10 de Downing Street y,tiempo después, reconoció que había pasado días enteros llorando sin resignarse a la idea de volvera una vida normal.

Pero hoy concluir un mandato político en un gobierno occidental –y ahora también en lospaíses de Europa Oriental– representa un pasaporte a la riqueza. Muchos retirados, además dejubilación, presupuesto para una oficina y gastos de representación, ganan fortunas con lapublicación de sus memorias, el cachet por sus entrevistas por televisión, artículos para la prensay, sobre todo, las conferencias o sus participaciones en cenas-debate de 5 mil a 10 mil dólares elcubierto.

Los mejores ejemplos de esa categoría de súper vedettes de retirados de la política son BillClinton (ver recuadro), Blair y el ex secretario de Estado norteamericano Colin Powell, entreotros.

La última estrella de ese dream team es Condoleezza Rice, ex secretaria de Estado de George W.Bush, que contrató a la agencia de talentos William Morris, especializada en la actividadcinematográfica de Hollywood, que le prometieron jugosos contratos si, además de conferencias,acepta participar en presentaciones de libros, galas filantrópicas e incluso actuaciones musicales.Aunque poca gente lo recuerda, Condoleezza Rice es una excelente pianista clásica que abandonó unaincipiente carrera de concertista para dedicarse a la actividad universitaria y a la política.

Su ex jefe Bush trabaja en la creación de un Instituto de la Libertad (Freedom Institute), quese convertiría en el núcleo duro del sector más conservador del Partido Republicano, y ya escribió“30 mil palabras” de su libro, que será “pulido” por Chris Michel, que leredactaba sus discursos como presidente, y por el cual según rumores ya recibió un anticipo de 7millones de dólares.

El 9 de marzo, Bush debutó como conferencista en Alberta (Canadá). Pero su agenda de charlasestá casi vacía y su cotización, 150 mil dólares, lo ubica muy lejos del primer puesto del rankingde conferencistas internacionales.

Además de dinero, estos conferencistas estrella tienen otras exigencias. Los contratos de ColinPowell estipulan que sólo viaja en jet privado, una limusina debe ir a buscarlo al aeropuerto y sealoja en suites presidenciales de hoteles de cinco estrellas. Si además de su intervención debequedarse a la comida, exige doble cachet.

Carter y Bush Sr. son los únicos ex presidentes que nunca volvieron a la actividad privada.Carter consagra esfuerzos a la fundación que creó para ayudar a los países del Tercer Mundo, perosuele aceptar propuestas para dictar conferencias en universidades, que pagan 50 mil dólares por undiscurso de 45 minutos, más otros 45 minutos de debate con el público.

Bush padre, por su parte, se negó hasta ahora a participar en el show político. A diferencia desus predecesores en la Casa Blanca, hizo fortuna en la industria petrolera y posee un granpatrimonio inmobiliario.

El gran rival de Clinton como money maker entre los retirados es Tony Blair. Su carrera comoconferencista de lujo había comenzado en forma espectacular en octubre de 2007, a poco de dejar elpoder. Por su primera gira, de cuatro charlas, cobró 450 mil dólares.

Dos ex jefes de gobierno españoles, Felipe González y José María Aznar, integran consejos deempresas. González asesora al millonario mexicano Carlos Slim y al grupo Prisa –editor deldiario El País– y Aznar a Rupert Murdoch, el magnate de medios australiano.

Cada vez con mayor frecuencia, los ex dirigentes políticos –primeros ministros,cancilleres y ministros– tratan de capitalizar su experiencia política como asesores deempresas.

“Tener nombres importantes en el staff de una empresa ayuda a abrir puertas”, sueledecir Samuel Hayes, profesor de la Harvard Business School.

El mayor negocio de los ex políticos es, sobre todo, haber ejercido el poder. Después, sólo setrata de saber administrar ese capital.


*Desde París.

También en Perfil