Preguntas a la traducción

Preguntas a la traducción
24-08-2026 | 17:03

De una pequeña revista de poesía me piden una traducción de un poema de Francis Ponge, llamadoLa mariposa, incluido en De parte de las cosas. Es una narración que describe a la mariposavengando “su larga humillación amorfa de oruga”, bajo el modo de un destiempo levementetrágico (“y, además, llega muy tarde y no puede sino comprobar las flores abiertas”) ydel elogio de la errancia (“minúsculo velero de los aires maltratado por el viento comopétalo redundante, vagabundea por el jardín”). Inmediatamente me surge una primera duda: elpoema ya ha sido traducido al castellano, ¿debo leer esas versiones? Y mientras pensaba, meencuentro ya leyendo una de esas traducciones, la publicada en la editorial Monte Avila por elpoeta venezolano Alfredo Silva Estrada. Es una buena traducción, bien pegada al texto madre, pero ala vez con buen criterio para resolver con cierta libertad algunos pasajes complejos (de hecho, lasfrases que acabo de citar provienen de esa traducción). Me asalta entonces una segunda duda: ¿valela pena volver a traducirlo? ¿La versión de Silva Estrada no expresa ya lo que yo querría decir, loque querría hacerle decir a ese poema? Hay quizás un solo momento de su trabajo con el que no estoyde acuerdo, con el que tengo algunos reparos. Tal vez debería centrarme en esa línea y en ningunaotra. Es una frase en la que Ponge escribe Dés lors le papillon erratique ne se pose plusqu’au hasard de sa course, ou tout comme; y que Silva Estrada traduce como: “Desdeentonces la mariposa errática tan sólo se posa al azar de su carrera, o dando estaimpresión”. Una doble diferencia acontece frente a esa versión. Primero, el uso de “tansólo”, que ralentiza la frase, la endurece innecesariamente. Y luego, sobre todo, el final,ese “dando esta impresión” que ancla demasiado el sentido, lo vuelve demasiadopedagógico. Ese es el momento clave del poema: Ponge, el poeta de la materialidad de las cosas, delas palabra minerales, de la dureza simple, arriesga un toque de liviandad casi oral, casiinfantil: ou tout comme. Idea que transmite también una voluntad de dejar la frase inconclusa, omejor dicho imprecisa. Y si ése es el instante crucial, es porque ese ou tout comme, esa llamada ala vacilación, a la ambigüedad, a la incertidumbre, no responde plenamente al sistema de Ponge, noes un elemento que se encuentre a menudo en su obra (si hay un escritor programático en la poesíafrancesa de los años 40 y 50, ése es Ponge). Y entonces, fatalmente, esa situación me interesa. Meimporta tocar ese nudo, desatarlo (es decir: atenerse a lo inesperado), forzar la lengua pararesaltar ese accidente, esa singularidad (la singularidad dentro de la singularidad). Propuseentonces esta modificación, que acentúa lo aleatorio: “Desde entonces la mariposa erráticasólo se posa al azar de su carrera, o casi”.

¿Es mejor mi traducción que la de Silva Estrada? Por supuesto que no. Por una sencilla razón:porque descreo de la idea de traducciones mejores o peores. No se puede evaluar una traducción porel frase a frase (más allá de que existe un talento casi artesanal para resolver los problemas decada oración, y algunos traductores lo tienen más que otros). Me interesa, en cambio, plantear unaestrategia frente al texto, que incluye un conocimiento general de la obra del poeta, del poema atraducir y, ahora sí, de cada frase. Mi debilidad, mi desatino, reside en encontrar, en destacar,en hacer sobresalir la disrupción, el hiato, lo inesperado de la sintaxis. Es una estrategia comolas hay otras (como la de Silva Estrada, que decide tomar más resguardos). Ocurre, en cambio, quecada vez son más las traducciones (antes en narrativa que en poesía) que ya no se plantean ningunade estas preguntas.

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