Pulsión de muerte

Pulsión de muerte
24-08-2026 | 18:07

HEBE, DE ROJO, EN TRIBUNALES. Para Freud “el organismo sólo quiere morir a sumanera”.

Le atribuyen a un miembro de la Corte Suprema (no designado por este Gobierno) el decir queKirchner tiene tres alternativas: reelección, cárcel o exilio. Sus más críticos hasta creen que laPresidenta se sintió proyectada en el discutible asilo político a Galvarino Apablaza Guerra.
La polarización entre reelección o, simbólicamente, muerte política (cárcel o exilio no sondestinos definitivos pero no es muy fácil volver de ellos) representa bien el creciente ánimo de“a todo o nada” que caracteriza a Néstor Kirchner. Y que lo lleva, con la misma fuerzaque acierta, a cometer errores que destruyen los avances de sus acciones positivas.

Sus grandes fracasos emanan de estirar sus propios aciertos. De extremarlos hasta lograr elefecto inverso al que hubiera conseguido de haberse mantenido en una dosis menor. Como el jugadorcompulsivo que, ganando, arriesga todo ante cada jugada hasta, inevitablemente, lograr perder.Lograr perder es distinto a perder. Lograrlo implica un deseo –aunque pueda ser inconscientey desconocido para el deseante– autodestructivo, la llamada pulsión de muerte. ComoMefistófeles en el Fausto de Goethe, aquel que “acicatea, indomeñado, siempre haciaadelante”.

¿Tenía necesidad, cuando venía ganando ante la opinión pública su batalla contra Clarín con elFútbol para Todos y la Ley de Medios, avanzar hasta derrapar con Fibertel? El Gobierno deberíaagradecerle al juez federal de La Plata Elvio Sagarra haber aceptado el amparo que impide queFibertel deje de funcionar, porque si un millón de hogares y 4 millones de personas se quedaran sinbanda ancha (dentro de los plazos del Gobierno, las telefónicas sólo podrían satisfacer a unaminoría de ese total) perdería muchos votos más.

La marcha a favor de la Ley de Medios frente a Tribunales terminó siendo otro búmeran, porqueescuchar a Hebe de Bonafini –habitada por una pulsión de muerte no inferior a la del expresidente– proponer “tomar el Palacio de Tribunales” para “arrancarle a laCorte la decisión que es nuestra”, dejó en evidencia un comportamiento tan antidemocráticocomo el de los fascistas policías ecuatorianos. Hasta el propio Pérez Esquivel, en la columna queescribió para la edición de ayer sábado en PERFIL, tomando distancia de los dichos de Hebe pero conafecto hacia ella (“la quiero y la respeto”) advirtió: “Tenemos que aprender arespetar las instituciones para que no nos pase algo como lo que ocurrió en Ecuador”.

Todos los fenómenos vitales están sujetos a ciertos plazos. Freud escribió en Más allá delprincipio del placer que “todo ser vivo tiene que morir por causas internas”. Y en unade sus continuaciones, Las dos clases de pulsiones, repitió: “El organismo sólo quiere morira su manera”.
Para Heidegger, el hombre es un “ser-para-la-muerte”. La característica máspropia de la existencia es su fin y la vida y la muerte son dos extremos de un mismo proceso. Freudsostuvo el concepto de deslizamiento entre ambas pulsiones y el del erotismo de la muerte,heredados ambos de los animales inferiores que mueren al reproducirse.

Es probable que Néstor Kirchner desee elegir conscientemente su forma de muerte política. Que lesea más importante “morir en su ley” que vivir en otra que le resulte ajena. Sobranejemplos de narcisismos así en el espectáculo, el deporte y casi todas las actividades que cuentancon alguna cuota de reconocimiento público. La comparación afectuosa y “disculpadora”de Hebe con Maradona fue una figura repetida esta última semana.

Una reflexión sobre Fibertel: la fusión de Cablevisión con Multicanal y sus derivados comoFibertel fue un abuso de Clarín. Pero la solución es más mercado, no menos. Ya en el siglo XVIII,Adam Smith explicaba que para que funcionara el mercado, el Estado debía intervenir dividiendo losmonopolios, que son el antimercado. No tiene sentido que la Argentina destruya la costosa inversiónen infraestructura de un millón de hogares con acceso a banda ancha, vía cablemodem. Lo que se debehacer es, manteniendo la infraestructura, dividir la empresa proveedora de cable en varias, loopuesto a lo que hizo Néstor Kirchner al autorizar la fusión en 2007.
Y al revés, si Estados Unidos puede solventar sólo tres canales de noticias; Brasil, dos yChile, apenas uno, ¿alcanza la publicidad de la Argentina para que existan seis canales denoticias: America 24, Crónica, Canal 26, C5N, TN y C23? Y, peor aún, ¿tiene lógica que ademásocupen el lugar principal del dial? Ya verá el lector con el tiempo cómo esas frecuenciasterminarán siendo negociadas para canales de cualquier otra cosa: entretenimiento, música y hastajuego on line.

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