•OPINIONES Y ERRORES

¿Qué hacen los filósofos?

24-08-2026 | 18:08

Todos sabemos qué hacen los agricultores, panaderos, carpinteros, maestros, médicos, ladrones, ydemás trabajadores especializados. Pero nadie sabe a ciencia cierta qué hacen los filósofos. Nisiquiera los propios filósofos están seguros de lo que hacen ni, menos aun, de lo que debieranhacer. Pero no por esto dejan de opinar.
Las dos opiniones más extravagantes que conozco al res-pecto son las de Wittgenstein y un excolega, cuyo nombre fue olvidado en cuanto murió. Wittgenstein creía que la filosofía es como unaenfermedad causada por el mal uso de la lengua. Por esto concluyó que la tarea del buen filósofo escorregir tales errores. Por ejemplo, puesto que las palabras “mente” y“cerebro” son muy diferentes entre sí, sería funesto pensar que se piensa con elcerebro. El que los que estudian las funciones tiendan a cometer este presunto error, les tiene sincuidado a los secuaces del célebre aforista austrobritánico.

Sin embargo, una versión moderada de la tesis de Wittgenstein es verdadera: que hay quien hatomado disparates, e incluso errores gramaticales, por profundas verdades filosóficas. Ejemplo 1:Hegel afirmó que el devenir es la síntesis del ser y del no ser. No explicó el mecanismo por elcual algo se combina con nada. Ejemplo 2: Heidegger escribió que “el ser es ELLO mismo”(Sein ist ES selbst). Ejemplo 3: el flósofo de la mente contemporáneo Jaegwon Kim afirmó que lopeculiar del dolor es que duele. Que es como decir que el movimiento se mueve, la digestióndigiere, o el pensamiento piensa. Se olvida de la admonición del Aristóteles: empieza por decir dequé vas a hablar (a qué vas a referirte). Ejemplo 4: el igualmente famoso Thomas Nagel dijo que laconciencia se distingue en que “hay algo que es como” (there is something it’slike). Pregúntesele a un anestesista si esta presunta definición de la conciencia le sirve paraaveriguar si su paciente ya está listo para el cirujano. Ejemplo 5: los celebérrimos BertrandRussell and Willard Van Orman Quine se negaron a distinguir el “existe” (o“hay”) que figura en: “Hay infinitos quebrados entre 0 y 1” del que figuraen: “Hay cerveza en la heladera”.

Pero un disparate no hace una filosofía, así como una golondrina no hace verano. La pregunta deDemócrito, “¿cuáles son los constituyentes del universo?”, fue legítima y generó lahipótesis atómica, que ha sobrevivido dos milenios y medio. Y la pregunta de Platón y Aristóteles,“¿cómo razonamos?”, generó la lógica. Hay, pues, problemas filosóficos auténticos, y deellos se ocupan los filósofos auténticos.

La otra opinión estrafalaria que recuerdo es la que escuché todas las veces que participé de lasmesas examinadoras de Introducción a la Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. En efecto, unade las preguntas claves que hacía el profesor era: “¿En qué se distingue el filósofo?”La respuesta ganadora era: “El filósofo se distingue en que se ensimisma”.Afortunadamente, al examinado no se le pedía que definiese la palabra clave, que es tan ambiguacomo “absorto”. En efecto, según el contexto, “ensimismado” significa ya“olvidado de sí mismo”, ya “pensando en sí mismo”. Pero lo que realmenteimporta es que, cualquiera sea su ocupación, cualquiera se ensimisma de vez en cuando. Y tambiénimporta, aunque mucho menos, el que la palabra en cuestión se presta a chistes fáciles, tales como:“¿Estás entimismado?” y “¿Por qué no te callas y te entimismas de una vez?”
Dejémonos de tonterías y recordemos qué han hecho algunos grandes filósofos del pasado:Demócrito, Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza y Kant.

Demócrito encaró el problema cosmológico: se preguntó en qué consiste el universo. Paracontestar esta pregunta no hizo observaciones ni experimentos, sino que especuló: conjeturó que eluniverso es material, y está compuesto de átomos que se mueven incesantemente en el vacío. Pero suhipótesis atómica no era arbitraria, sino que explicaba algunos procesos visibles. Por ejemplo, unpaño mojado expuesto al sol se seca gradualmente porque el agua que absorbió se va evaporando de apoco. A su vez, esta evaporación consiste en que los átomos que componen el agua se vandesprendiendo de la misma, hasta que no queda ningún átomo de agua en el paño. La explicación quedamos hoy del mismo proceso es mucho más detallada y verdadera, pero es esencialmente la misma. Osea, Demócrito no propuso un mito más, sino una hipótesis contrastable y perfectible que sigue enpie después de dos milenios y medio.

A Platón le interesaron mucho más la razón y la sociedad que la naturaleza, a la que declaróincognoscible. Platón descubrió que cuando analizamos y evaluamos una idea, dialogamos con otros ocon nosotros mismos. Inventó el diálogo filosófico escrito. Descubrió que la razón se mueve por símisma, de premisas a conclusiones. Comprendió que la matemática se desentiende de la realidad y quepor esto el razonamiento matemático puede ser perfecto. Las ideas de Platón sobre el almainmaterial gustaron a los teólogos pero fueron descartadas por los psicólogos modernos. Y sus ideaselitistas sobre el orden social no sobrevivieron a la democracia. En resumen, Platón hizo lógica,filosofía de la matemática, filosofía de la mente y filosofía política. Fue lo más claro ycoherente que se podía ser en su tiempo. A diferencia de los idealistas modernos, no escribiósinsentidos ni inventó una jerga hermética para ocultar la pobreza de sus ideas. Platón hubieradespreciado los malabarismos verbales de Hegel y Husserl, y no hubiera intentado dialogar conHeidegger, puesto que éste rechazó la lógica como banalidad de maestro de escuela.

En resumen, los filósofos encaran problemas filosóficos, y éstos son problemas muy básicos ygenerales concernientes a la naturaleza, la sociedad y la conducta, tales como: “¿Qué es eltiempo?”, “¿cómo se relaciona el pensamiento con el cuerpo?” y “¿en quéconsiste la justicia social?”
Para pensar estos problemas conviene enterarse de la historia de los mismos.
Pero quienes se limitan a estudiar el pasado son historiadores, no filósofos. El filósofotambién puede aprender de las ciencias pertinentes, pero es más ambicioso que el científico, porquese ocupa de problemas que saltan por encima de las fronteras entre las disciplinas.

Por ejemplo, el filósofo de la mente que aspira a entender el libre albedrío debiera leerartículos especializados en psicología, neurociencia y neurociencia cognitiva y afectiva. Alhacerlo, acaso pueda ayudar al especialista a refinar los conceptos filosóficos que emplea,empezando por los de espontaneidad y libertad. De esta manera, le ayudará a librarse del modelocomputacional de la mente, ya que la espontaneidad no es programable.
Es claro que hay quienes han pretendido filosofar en la ignorancia. Pero no han logrado sinohalagar a otros ignorantes. Como tal vez haya dicho algún sabio antiguo: primum cognoscere, deindephilosophari.

*Filósofo.

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