Javier Soruco*
El BCRA comenzó un proceso de acumulación de reservas para alcanzar un 15% del PBI, este monto de mínima se espera que sean 25 mil millones, aunque hay entidades que pronostican un monto más cercano a los 40 milmillones. Esto busca equiparar la relación “reservas versus PBI” con el resto de los países de la región, con el objeto de mejorar la calificación crediticia del país y acercarlo al “grado de inversión” (menor costo de fondeo).
En 2015 las reservas sobre PBI eran de sólo 5% y el rendimiento de un bono a diez años era del 8%, mientras que hoy con 9% del PBI en reservas rinden 6%. El Banco Central no explicitó un plazo para alcanzar este objetivo, si siguiera comprando en promedio US$ 1.500 millones de dólares por mes como hizo el último año, no alcanzaría un año.
Actualmente, hay seis países de la región que tienen “grado de inversión”: Colombia, Uruguay, Panamá, Perú, Chile, México. Si consideramos lo anunciado por el BCRA a medida que aumenten las reservas deberíamos visualizar una baja en los rendimientos de bonos en dólares, como sucede en el resto de la región, si a ello se suma la liquidez del Sinceramiento Fiscal que próximamente se volcará al mercado en búsqueda de inversiones en Títulos Públicos (no alcanzados por el pago de impuestos a las ganancias y bienes personales) seguramente veremos una presión al alza con los bonos en dólares del tramo corto y medio como lo confirmó en abril.
El primer trimestre del 2017 existió una alta demanda de dólares ya sea de turistas, ahorristas o grandes inversores que buscaron Letes. A lo detallado anteriormente se sumará como ya sabemos el Banco Central comprando dólares, claramente el precio está validado por la oferta que es coyunturalmente abundante y se resume en la colocación de deuda en US$ en el exterior de deuda soberana y subsoberana, los dólares provenientes del Sinceramiento Fiscal, la deuda emitida en dólares por las principales compañías aprovechando tasas sumamente atractivas en dólares y la liquidación de la cosecha.
Claramente el dólar sigue siendo el rey, aunque hoy el reino sea de las Lebacs y el “carry trade” esté de moda; moda que está terminando de serlo por la dolarización de las carteras que ya ha empezado.
*Agente Productor del Mercado de Capitales.





