•SUS GALaCTICOS, EL PRECIO Y EL VALOR

Real Madrid, pobre club rico

En esta Casa Blanca, como en la verdadera, la simple posibilidad de la derrota pone en riesgo el todo. La hegemonía no deja resquicio para negociar: se es, o no se es. Los simpáticos hinchas del Aleti se ríen, pero para los del Real Madrid esta eliminación en octavos de final por sexto año consecutivo es verdaderamente intolerable.

Real Madrid, pobre club rico
24-08-2026 | 08:52

Usted sabe, señor Bernstein, si no hubiese sido muy rico, podría haber sido un hombrerealmente grande.
—¿No cree que lo es?
—Creo que me fue bastante bien dadas las circunstancias.
—¿Qué le gustaría haber sido?
—Todo lo que usted odia.
Orson Welles (1915-1985) como Charles Forster Kane en su película “Citizen Kane”(1941)

En esta Casa Blanca, como en la verdadera, la simple posibilidad de la derrota pone en riesgo eltodo. La hegemonía no deja resquicio para negociar: se es, o no se es. Los simpáticos hinchas delAleti se ríen, pero para los del Real Madrid esta eliminación en octavos de final por sexto añoconsecutivo es verdaderamente intolerable. Una catástrofe. La caída de las gemelas, si me disculpanla exageración. En un país en recesión se gastaron 300 millones de euros en galácticos, los máscaros del mundo, y ahí se quedaron, en la puerta, vencidos por el Lyon, un equipo terráqueo, sincielo. Europa ha sido históricamente esquiva para la grandeza del Madrid después de Di Stéfano, ytambién para España, tan subestimada por sus vecinos poderosos. ¿Catalonia is not Spain?
La platea del Bernabeu huele a tabaco e impaciencia mientras el vozarrón de Plácido Domingoentona el himno del Centenario apenas los once vestidos de blanco aparecen sobre el césped.“¡Hala, Madrid!, juegas en verso; que sepa el universo, cómo juega el Madrid…”dice, porque a la hora de pedir testigos nadie piensa en chiquitas allí. Falta un rito. Al minutosiete de cada partido, los ultras recuerdan a un puntero derecho andaluz de los 70 y 80, endiabladoy muerto en un accidente automovilístico. “¡Illa, illa, illa, Juanito maravilla”,cantan con pasión cinco o seis veces, antes del aplauso final. No serán versos de Goytisolo, perose emocionan de verdad. La gente aplaude. Después sólo queda que el equipo gane, golee y se floree.Lo menos. Si algo de eso no se llegara a cumplir, la gente se mosqueará. Y habrá jaleo.

Florentino Pérez, además de ser presidente del Real Madrid (segunda temporada), es ingeniero decaminos. Hablamos de un hombre bajito, 63 años, con tono grave, trajes impecables, ideasconservadoras, mujer y tres hijos, que se hizo millonario asfaltando media España pero alcanzó lafama por su manía de coleccionar galácticos. Empezó de a uno por temporada durante su primeragestión, gracias a los millones de un descomunal negocio inmobiliario: la recalificación y venta delos terrenos de la vieja ciudad deportiva del club. Así ganó la novena copa de Europa en 2002 yalgunas Ligas, antes del derrumbe por culpa del injusto despido del bueno de Vicente Del Bosque, suDT, y la soberbia inmanejable de un vestuario dividido. Ronaldo excedido en todo sentido, Beckhammás estrella que jugador, Zidane y Figo de pésimo humor, en fin…

Señales de lo que podía pasar hubo y Florentino no las supo o no las quiso ver. Quizásimplemente las negó. Por ejemplo, la humillante derrota en la final de la Copa del Rey 2002 contrael modesto Deportivo La Coruña en el Bernabeu, listo para una fiesta perfecta que celebrara susprimeros 100 años, con la familia real y Blatter en el palco. Es un karma extraño el del Bernabeu,apellido catalanísimo de Don Santiago, mítico presidente y amigote de Franco: la final de laChampions de este año se jugará allí y la vuelta, una vez más, la darán otros. ¡Cabrones!

Esta vez Florentino no cuenta con un excedente de reservas legítimo para pagar deuda, lo que noes nuestro caso, ¿verdad Merceditas? A falta de terrenos para liquidar, fueron los bancos los quele prestaron esos 300 millones para armar otro equipo de los sueños. Habrá que hacerse cargo ahora,porque por culpa de esta derrota con los franceses, el Madrid se perderá al menos 60 millones poringresos de publicidad, marketing y premios que creía seguros. Glup. Así las cosas, Pérez va encamino de colocar al Madrid detrás del Manchester United en el ranking mundial de clubes ultradeudores. Y no es sólo eso. La mercadería no fue todo lo buena que se esperaba. El portuguesitometrosexual vende menos camisetas que el gordo Ronaldo, Kaká no es el del mágico del Milan yBenzema, que costó una fortuna, perdió el puesto con Higuaín, que es mirado de reojo por Raúl yGuti, viejos capangas. La tesorería y el vestuario arden. La Casa Blanca es un cabaret.

¿Qué hará don Pérez, el ex Rey Midas? ¿Ajustar para pagar la deuda, como hizo Carlitos y hoyreclama Macri? Jamás. Más cerca de la ruleta que de Keynes, doblará la apuesta con más dineroprestado, más monedas girando en el aire. Huirá hacia adelante, como Galtieri. Traerá a Rooney y aRibéry, contratará a Mourinho o a Rafa Benítez como técnicos, echará a Pellegrini, quizá venda aKaká, a Benzema o al mismísimo Pipita... Se verá.
Gente como él jamás pondría a la reserva de titular para acomodar los tantos si hicierafalta. Confunden precio y valor; prefieren la pompa y el brillo a los grises pero sólidos proyectosa largo plazo, alimentan la ilusión perdida con una nueva impactante “renovación”.Bah… Cambian, compatriotas. Cambian, para que nada cambie.

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