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Realidad

Me piden que deje de escribir sobre presos y seguridad porque son temas que ahuyentan al lector, no interesan a nadie, son tristes, grises, amargos y plantean cuestiones insolubles. Son temas que no se disuelven en la sopita que alimenta por igual a las ideas progres y retro, convirtiéndolas en el bolo alimenticio que nutre sus disposiciones electorales.

Realidad
21-08-2026 | 21:03

Me piden que deje de escribir sobre presos y seguridad porque son temas que ahuyentan al lector,no interesan a nadie, son tristes, grises, amargos y plantean cuestiones insolubles. Son temas queno se disuelven en la sopita que alimenta por igual a las ideas progres y retro, convirtiéndolas enel bolo alimenticio que nutre sus disposiciones electorales.

Dentro de pocos meses habrá que votar. Pero los argentinos estamos casi eximidos: prácticamentenadie fue multado ni penado por desobedecer a las últimas convocatorias y no quedan reparticionesoficiales ni entidades bancarias dispuestas a perder tiempo verificando la presencia o ausencia deun sellito en el documento de identidad. Sería cruel que lo hicieran, porque siempre haytrescientos mil ciudadanos esperando su documento. Hay regiones donde se espera hasta catorcemeses. Sucede en zonas donde casi todo se demora eternamente, como la lluvia. Ni progres ni retrostienen una respuesta ideológica a la sequía. Para eso, como para las cuestiones de la justicia, lainseguridad, de la corrupción administrativa y política, del infierno de las cárceles y ahoratambién de las de los glaciares y de las minas a cielo abierto, unos y otros parecen estaresperando que llueva y, con curiosidad de meteorólogos, miran en la tele y las imágenes del diarioel comportamiento de sus nubes: la “dirigencia”, sus partidos, grupos y agrumamientossociales desde donde aguardan que caigan las benefactoras gotitas del sentido de las cosas.

Ahora aparecen en la Capital decenas de gigantografías del empresario De Narváez, candidatoneoperonista de la Provincia. ¡De Narváez terminará con la inseguridad! ¿Habrá que esperar queMauricio y Gabriela terminen su mandato dejando una nueva camada de ñoquis y la ciudad tan inseguracomo siempre para que los políticos imaginen promesas menos mentirosas?

Vayamos a la realidad. Estoy releyendo La realidad, nueva novela de Sergio Bizzio que me llegóhace un año. Es la historia de un posible encuentro entre la realidad mediática, el fraude de laproducción televisiva y la realidad-real, eso que roe todo imaginario porque es la política comopura acción, sin concertaciones ni gestiones. Bizzio fascinó con sus novelas Rabia y Era el cielo,llevando a muchos a preguntarse qué estuvo haciendo durante sus décadas de guionista y productor dechatarra audiovisual. La novela nos responde: acopiaba información, acumulaba la rabiaindispensable para entenderla e imaginar como un insider privilegiado. Realidad aparecerá en marzocon el título cambiado. Los editores suprimieron el artículo porque la expresión “larealidad” titula una obra registrada por ¡Mariano Grondona!

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