•CONSUMO MEDIATICO

Reflexión azarosa

Foucault, en su famosa observación sobre la lista de animales de la enciclopedia china de Borges, señala que los ítems de esa lista no pueden encontrarse en ningún espacio. A propósito de “la monstruosidad que Borges hace circular en su enumeración”, dice Foucault, “lo que es imposible no es la vecindad de las cosas, sino el sitio mismo en que ellas podrían avecinarse.

23-08-2026 | 01:27

Hay disputa por la tenencia de los hijos de Michael Jackson / Parece que el avión de Air Franceque cayó en el Atlántico no se desintegró / Reutemann rechazó a Scioli como jefe del PJ / EnItalia, se aprobó la ley que transforma a los migrantes en delincuentes / Hay 100 mil casos degripe A en la Argentina / A pesar de los comentarios y discusiones, no parece que “GranCuñado” haya favorecido a Kirchner / Encuentran a una mujer asesinada en Las Toninas /¿Cristina se va o no a Honduras? / Schiavi, el reemplazante de Jaime, también hizo viajesmisteriosos en avión / Se vienen los cuartos de final de la Copa Davis / En junio, la recaudaciónsubió más de un 13 por ciento / En las farmacias no hay barbijos ni alcohol en gel / Basile quieretambién a Schiavi (esperemos que no sea el mismo que reemplaza a Jaime) / Se inaugura una muestrasobre el horror en Polonia / Maradona sigue muy enojado por el estado de la cancha del Monumental /…]

En lo anterior recorrí, al parecer al azar, un pequeño fragmento de la materia discursiva de losmedios informativos de –aproximadamente– las últimas 24 horas. La noción de“azar” busca indicar que la sucesión no parece presentar ninguna coherencia propia entérminos de contenidos. Foucault, en su famosa observación sobre la lista de animales de laenciclopedia china de Borges, señala que los ítems de esa lista no pueden encontrarse en ningúnespacio. A propósito de “la monstruosidad que Borges hace circular en su enumeración”,dice Foucault, “lo que es imposible no es la vecindad de las cosas, sino el sitio mismo enque ellas podrían avecinarse. Los animales ‘i) que se agitan como locos; j) innumerables; k)dibujados con un muy fino pincel de pelos de camello’ ¿dónde podrían jamás encontrarse, salvoen la voz inmaterial que pronuncia su enumeración, salvo sobre la página que la transcribe? ¿Dóndepodrían yuxtaponerse, salvo en el no-lugar del lenguaje?” Pero ese “no-lugar dellenguaje” tiene ya hoy una forma y una materialidad: la Red.

Mi lista está en verdad muy lejos del azar (el cual implica la ausencia de reglas, salvoaquélla, extremadamente rigurosa, de la probabilidad). Primero, porque obligadamente me restringí ala prensa escrita (papel o electrónica): ya llegará el momento en que podré poner, en mi columna dePERFIL, un video o un fragmento de radio. Segundo, porque así como en la enumeración de Borges haysólo animales, en mi lista hay sólo noticias que los medios gráficos consideraron merecer unamención. Tercero, porque son (¿noticias, hechos, datos?) que ocurrieron en un período de tiempodeterminado. Cuarto, porque hice trampa y la asociación entre la identidad del nombre propio“Schiavi”, en un caso y en otro, revela que hay en algún lugar un receptor que está“procesando” la información.

En efecto, no se puede hacer un acto de discurso sin alguna hipótesis (acertada o no) sobre losprocesos mentales del receptor. El ejemplo más simple es la asociación entre cosas que a esteúltimo se supone que le interesan. Un diario electrónico local agrupa en una zona de su sitioInternet todas las interpretaciones y opiniones sobre los resultados de las elecciones del domingo,procedimiento que responde al mismo principio que es ya un lugar común de la información enInternet: “Los que leyeron esta nota también leyeron…”. Y que es idéntico a laregla que está detrás de la modalidad de Amazon.com según la cual, cuando entro en el sitio, se medice que los que compraron el libro que yo compré, también compraron estos otros libros…

Sin embargo, ese dibujo de un receptor posible sólo aparece en un nivel de descripciónmicroscópico (si yo mismo opero como receptor). En un plano más macroscópico de observación de losmedios (si, en una especie de actitud fenomenológica al revés, dejo en suspenso mi estatuto dereceptor) me encuentro con una masa discursiva anónima, permanente e ininterrumpida. Porque en elcaso de la enciclopedia china, la trampa es que la coherencia última de la enumeración es el propioBorges (así como la del comentario es el propio Foucault), mientras que la masa discursiva de lamediatización, materializada hoy en la Red, no tiene autor y por lo tanto no tiene tampocodestinatario. Esto le hace decir a Luhmann que el único principio del sistema de los medios es elde no detenerse nunca. Y del otro lado, el principio del receptor-consumidor (que pertenece a unaespecie como cualquier otra de la evolución natural) es también reproducirse; es decir, nodetenerse nunca. El acto de consumo mediático aparece entonces como el encuentro paradójico de dossistemas auto-organizantes que siguen, imperturbables, cada uno su propio camino. Y ésa sería,parafraseado a Malraux, la condición humana.

Vea usted las reflexiones que puede inspirar la derrota del kirchnerismo.


*Profesor plenario, Universidad de San Andrés.

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