Respuesta a Clarín

Jorge Fontevecchia responde las acusaciones vertidas en una nota que publicó ese matutino.

24-08-2026 | 04:42

Las ordalías eran pruebas que debían atravesar los acusados para demostrar su inocencia. Se lasusaba en la antigüedad como una forma de juicio divino. En la Biblia se menciona a las “aguasoscuras” que eran venenos preparados por los sacerdotes que los sospechosos debían beber: losque sobrevivían se suponía eran inocentes, el resto eran los culpables que “habían”merecido su justo castigo. El fuego fue una fuente de inspiración para todo tipo de ordalías:caminar sobre brasas, atravesar hogueras o sostener con las manos un hierro incandescente. De allíviene la frase “poner las manos en el fuego” por alguien como sinónimo de creer suverdad. Detrás de todas las ordalías estaba la idea de Dios como juez inapelable: ¿quién sino élpodía salvar a una persona del veneno o el fuego?

En la actualidad, el dios del juicio ordálico moderno es la opinión pública. Si un acusadoatraviesa las pruebas del escarnio más o menos airoso y sobrevive sin grandes amputaciones, seráinocente. Por el contrario, la extinción de su presencia en la escena pública, su muerte simbólica,indicará que era culpable.

La revista NOTICIAS ha tenido que sortear muchas de estas pruebas en sus dos décadas deexistencia pero su liderazgo sostenido es la mejor demostración de inocencia a las innumerablesacusaciones que injustamente recibió. Estas acusaciones recrudecen al comienzo de cada ciclopolítico y a su fin, cuando las aguas bajan turbulentas. Aunque sea repetido vale recordar quemientras Clarín aplaudía al menemismo en sus primeros años, sólo NOTICIAS –con la únicacompañía del diario Página/12– criticaba a Menem desde 1989. Al fin del menemato cuandoEditorial Perfil criticó a De la Rúa, candidato de la Alianza, quien por entonces contaba con ungran apoyo popular, desde el diario Clarín se acusó a NOTICIAS de menemista.

La historia vuelve a repetirse ahora. Mientras el diario Clarín aplaudió a Kirchnersostenidamente durante sus primeros cinco años, sólo NOTICIAS criticó al kirchnerismo desde suinicio, ya sin la compañía del diario Página/12. Y ahora que nuevamente el diario Clarín decidepasarse a la oposición al final de otro ciclo, vuelve a tener la desvergüenza de acusar a NOTICIASde oficialista. En la edición del viernes 22 de enero, con la firma de Facundo Landívar, el diarioClarín publicó como su principal nota de Medios la que tituló “Las llamativas coincidenciasde Noticias y Miradas al Sur”. El copete de la nota decía “La revista de Perfil y elmedio oficial con el mismo enfoque y las denuncias de complot”. Ya desde el inicio se destacóla palabra Perfil, sin embargo en la misma sección de Medios del viernes anterior Clarín habíapublicado una amplia nota sobre la publicidad oficial y los beneficios de los medios agraciados conella y los padecimientos de los castigados, sin citar la palabra Perfil.

La nota de Clarín comenzó diciendo: “No son tiempos fáciles estos para las empresas demedios en la Argentina. Ni para los independientes, ni para los que abandonan todo tipo depretensión de hacer un periodismo objetivo y se abrazan a las posturas oficiales, como si de ellodependiese, y es verdad que depende, su propia supervivencia. Pero si no es fácil paraindependientes ni oficialistas, tampoco lo es para los que ahora, para diferenciarse, ensayan unnuevo estilo, donde arremeten contra los medios informativos usando como escudo la independencia,pero repitiendo casi calcadamente los argumentos del oficialismo, disfrazado, eso sí, de unapretendida asepsia periodística”.

Resulta interesante la clasificación del periodismo por parte de Clarín; están los oficialistas,los independientes que son ellos mismos, y los que como NOTICIAS no son ni oficialistas niindependientes. Pero, ¿podría existir algo en medio de lo oficialista y lo independiente? ¿No seráque NOTICIAS es la independiente? ¿Y que Clarín se estará transformando en algo diferente a unmedio, en una especie de corporación política adversaria a la del Gobierno?

Continuaba la nota de Clarín diciendo: “Esto quedó en evidencia el fin de semana último,cuando coincidieron los semanarios NOTICIAS, de Editorial Perfil –de JorgeFontevecchia– y Miradas al Sur, del ultrakirchnerista Sergio Szpolski. Los dos medios, condiferencias sutiles y hasta ahora parados en las antípodas sobre cómo llevar adelante un trabajoprofesional en el periodismo, denunciaron el mismo complot contra la Presidenta, urdido, segúnellos, desde la Vicepresidencia de la Nación, el Banco Central y este diario. Y hasta coincidieronen publicar esos artículos con fotos de las tres mismas personas.”

Entre colegas es conocido que Clarín utiliza el ninguneo como su principal forma de castigo.Como dicen los chicos: “no existís” es su manera de descalificar. Resulta curioso,entonces, ver por segunda vez mencionada la palabra Perfil en una nota sobre NOTICIAS mientras queen el artículo sobre la publicidad oficial de la semana anterior la palabra Perfil brilló por suausencia cuando es la principal protagonista de la historia. Los lectores de NOTICIAS saben que surevista no acusó a Redrado, Cobos y Clarín de golpistas sino de oportunistas, de haber aprovechadola pésima imagen de los Kirchner para practicar el buen negocio de pegarle a Cristina ahora quenadie la quiere.

Y sigue Clarín diciendo: “Si bien lanzar acusaciones amparados en difusas fuentesoficiales es ya un lugar común en los medios oficiales, no dejó de llamar la atención semejantecambio en un medio que hasta presentó varias denuncias públicas acusando al Gobierno dediscriminarlo en la pauta publicitaria oficial. Como se dijo, para los medios independientes, lascosas no son fáciles. Al bloqueo absoluto de las fuentes informativas del oficialismo, se le sumala amenaza del castigo para quien ose romper el corralito informativo y se asume como complotcualquier noticia que no sea la que se esperaba. Para los oficialistas tampoco es fácil: justificarla mera existencia de un multimedios en los subsidios regalados desde el Estado, por el fracaso enconseguir lectores, caudal publicitario legítimo o audiencia propia, tampoco es el paraíso paraninguna empresa periodística que se catalogue de tal. Sólo basta ver como ejemplo el grupomultimedial ultrakirchnerista del empresario Szpolski que, como publicó Clarín, recibe una profusainyección de fondos estatales a través de la pauta oficial, que está muy lejos de tener uncorrelato en circulación o rating. Si no fuese por su manifiesta adhesión al credo kirchnerista,vería peligrar su propia existencia, ya que ninguno de los medios de ese grupo resulta rentable porla falta de atractivos para lectores y/o anunciantes”.

¿Por qué recién ahora Clarín descubre que existe discriminación con la pauta oficial cuandoNOTICIAS presentó una demanda ante la Justicia a comienzos del 2006? También desde hacecuatro años NOTICIAS viene denunciando los medios de Szploski por financiarse con fondos públicos.¿Por qué se dan cuenta ahora y no denunciaron nada? ¿Porque eran ellos mismos los beneficiados delfavor oficial? ¿No será al revés? ¿No será que NOTICIAS no necesita recibir o dejar de recibirpauta oficial para criticar o dejar de criticar lo que crea que corresponde? ¿No será eso lo que lesorprende a Clarín porque desde su perspectiva resultan inimaginables acciones que no persigan unbeneficio?

Y concluye la nota de Clarín diciendo: “Finalmente, el tercer grupo también estácomplicado. No debe ser fácil proclamarse independiente o perseguido porque el Gobierno no erageneroso en distribuirle publicidad oficial y ahora arremeter contra quien publica algunainvestigación que molesta al matrimonio Kirchner. Ni asegurar, como dijo NOTICIAS en su últimaedición –en la que coincidió con Miradas al Sur–, que una crítica a la Casa Rosada esparte de una operación consensuada entre políticos opositores, banqueros en apuros y grupos demedios. Casualmente, o no, el mismo discurso del oficialismo, como se vio el fin de semana. Paraeste último grupo, diferenciarse, aunque eso signifique llamarse independiente y publicarargumentos oficiales, parece ser el negocio. Como se dijo, no parecen ser estos tiempos fácilespara los medios en Argentina.”

Se vuelve con la idea de un “tercer grupo” entre los medios que “ni sonoficialistas, ni independientes”, construcción que al estar mal concebida en su génesis dejaen evidencia su falacia argumentativa. La polaridad es oficialismo-oposición y entre ambos está loindependiente. Al no asumirse hoy Clarín como oposición, de la misma forma que tampoco reconocióhaber sido oficialista hasta hace poco, reproduce el comportamiento de esas personas o partidos dederecha que para disimular se llaman a ellos mismos de centro porque la izquierda es más aceptada.Es tan infundada la acusación de Clarín, que el diario oficialista Página/12 en su edición delmismo viernes 22, con la firma de Marta Dillon, criticó la misma nota de tapa de NOTICIAS por elopuesto diciendo: “La imagen, por supuesto, se complementa con una nota en la que laPresidenta grita, se sale de quicio, pelea con su marido y se encabrita porque siente que la tratande boluda”. Paralelamente, el programa hiperoficialista “6, 7, 8” de Canal 7denunció que la tapa de NOTICIAS sobre Cristina era parte de la “Operación desánimo”con la que la oposición quiere desgastar la figura presidencial.

Epílogo. Es normal que las personas imaginen el proceder de los demás apartir del propio comportamiento. La vara con la que se mide siempre es la propia y la de Clarín esvariable y cambia con la rapidez de sus conveniencias. Una pequeña muestra de esas diferentesformas de comportarse se observa en la nota de hace unas semanas donde Clarín anunció que laPresidenta invitaba a cenar en Olivos a los principales empresarios argentinos –segúntituló– con el objetivo de “quebrar el frente empresario”. La foto que ilustrabala nota de Clarín, al tratarse de un anuncio de algo que iba a suceder, obviamente tuvo que ser dearchivo, en este caso de una cena en la que se ve a empresarios que en años anteriores ya habíanestado en reuniones similares y que esta vez volverían a concurrir a Olivos. Pero de la fotooriginal, Clarín cortó a Héctor Magnetto, partícipe habitual hasta no hace tanto tiempo de ese tipode reuniones con la Presidenta.

Días antes de la comida de diciembre pasado, el jefe de Gabinete llamó para transmitir el“especial pedido de la Presidenta” para que yo concurra, imagino que no para quebrar elfrente empresario sino el de los medios verdaderamente independientes. Mi comportamiento fuediferente al de Héctor Magnetto, quien sí concurrió todos los años anteriores a estas cenas, ydecliné la invitación. Puede quedarse tranquilo Clarín: NOTICIAS seguirá siendo crítica de esteGobierno y de todos los que continúen, como lo fue de los que lo precedieron. Y me gustaría muchoque en el futuro Clarín se comportara de la misma manera.

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