•la cara negra de la politica oficial

Retorcidos derechos humanos

El Gobierno y ciertos seguidores promueven una extraña versión de justicia, basada en un autoritarismo sectario y revanchista.

Retorcidos derechos humanos
24-08-2026 | 09:59

Ernesto Sabato tiene 99 años y no quiere que su cadáver sea utilizado políticamente. Su voluntades que su velatorio se realice en el club de sus amores de su Santos Lugares. Ultimo deseo:despedirse de este mundo rodeado por la humildad de una barriada obrera. Este testimonio inédito esparte del conmovedor retrato fílmico escrito, dirigido y coproducido por su hijo, Mario Sabato.
Sabato morirá sin saber que “un insolente”, como dijo Julio Strassera, hacecuatro años cambió el prólogo del Nunca más, esas dos palabras que recorrieron el mundo cargando deorgullo a los argentinos y que quedaron instaladas eternamente en la memoria colectiva. MarioSabato confesó que no quisieron amargarle la vida y por eso nunca le dijeron que Eduardo LuisDuhalde, como responsable de los derechos humanos en la era K, “corrigió” un hechohistórico con un nuevo prólogo porque consideraba que el redactado por Sabato abonaba la teoría delos dos demonios.

Mario Sabato fue testigo de cómo Ernesto “se desmoronaba de angustia” cada noche,cuando volvía a su casa tras escuchar y procesar los testimonios del horror genocida. “En esaépoca no era tan fácil como ahora. El infierno estaba allí, en nuestras narices. Ni Menéndez niBussi usaban pañales para gerontes”, tiró Mario por elevación a las actuales autoridades.
Los oportunistas que sobreactúan lo que no hicieron en su momento, los que hacen alardes decoraje por cazar dinosaurios en el zoológico y los que trafican con los días más sangrientos de losargentinos siguen envenenando el debate público maduro que este país necesita y merece.

Magdalena Ruiz Guiñazú, la periodista más creíble de la Argentina que integró la Conadep (en laque el peronismo se negó a participar), confirmó que le iniciará una querella a Hebe de Bonafiniporque la acusó de ser “vocera de Martínez de Hoz”. Fue su manera de bendecir lasdelaciones televisivas infames realizadas desde el canal K que se emiten por pantallas oficiales yparaoficiales financiadas con dineros públicos. Los autores materiales de los ataques mediáticosbrillan por su ignorancia y el autor material, el que da la orden de apretar el gatillo, es NéstorKirchner.

En aquel momento, Bonafini dijo: “El texto de Sabato es una mierda. Nuestros hijos no erandemonios, eran revolucionarios, guerrilleros maravillosos y los únicos que defendieron la patria.Entiendo que algunos de la derecha estén muy ofendidos y los progres también”. El jueves,otra vez con el aparato de movilización y difusión oficial detrás, Hebe volvió a expresar subalance sobre lo que pasó y pasa en la Argentina. Con el puño en alto y el poncho rojo dijo estardispuesta a dar la vida por el proyecto de Néstor y Cristina. También rescató como “lo mejorque nos pasó” la masacre de Trelew, en 1972, cuando fueron fusilados 16 presos deorganizaciones foquistas tanto de origen marxista como peronista “como una muestra de unidadrevolucionaria”. Finalmente, convocó a mirar “sólo Canal 7 y escuchar Radio Nacional ola Radio de las Madres y alguna otra”.

El sectarismo furioso y blindado muchas veces, como las patrullas perdidas de la insurrecciónarmada de los 70, conduce al aislamiento del ciudadano común y a vivir en un micromundo quecertifica y nunca cuestiona esa creencia de que se está hablando en nombre del pueblo en general yde los trabajadores en particular. Esa presunta vanguardia no hace otra cosa que incrementar eldesinterés y el rechazo de las grandes mayorías despolitizadas en un tema fundante como es ladefensa de los derechos humanos y fragmenta hasta el infinito a las entidades que hace años vienenluchando por ese digno objetivo.

Los que resisten a todo tipo de autoritarismo y levantan las banderas democráticas deberíanproponerse aumentar y masificar el interés y la conciencia sobre estos valores entre los ciudadanosde a pie y no achicar sus perspectivas dejando el tema en manos de unos pocos miles de lúcidos yesclarecidos.
En el mismo sentido, el secretario Eduardo Luis Duhalde chicaneó a la jueza María JoséSarmiento. Su frase no tuvo demasiada repercusión. Pero en conferencia de prensa le dijo que“si tiene miedo, debe ir al psicólogo”. Es alarmante que alguien que ha sufrido encarne propia la persecución y el exilio y que como funcionario tiene la misión de extirpar lostemores en la Argentina haya tenido esa reacción burlona.

Norma Morandini también fue exiliada y víctima de la dictadura, como Duhalde. Tiene dos hermanosdesaparecidos, militaban en la Jotapé y se llamaban, increíblemente, Néstor y Cristina. Además, sumadre lideró en Córdoba la lucha por la verdad, memoria y justicia y la acompañó con su pañueloblanco en la cabeza en el momento en que Morandini juró como senadora. Ella suele plantear un temaprovocativo y de gran profundidad humana. Dice que los argentinos ya probamos que supimos y pudimosdefender los derechos humanos de las víctimas del terrorismo de Estado. Y agrega que ahora estiempo de demostrar que también somos capaces de defender los derechos humanos de los victimarios.De aplicar los castigos y las condenas necesarios, pero de evitar cualquier tipo de actitudrevanchista.

La jueza Sarmiento expresó sus temores y esa demanda no debió ser descalificada. No hay peormateria prima que el miedo para construir una sociedad más justa y democrática. El “mago dela picana”, como se bautizó al coronel Luis Sarmiento (padre de la jueza), debe serenjuiciado dentro de la ley que los genocidas les negaron a quienes asesinaron salvajemente con lamaquinaria estatal. Merece castigo y condena por las atrocidades que cometió. Pero no se puedecastigar a la hija por el delito de portación de padre. Y no debe ser motivo de una respuestasocarrona y sobradora porque exprese sus temores.

Hace poco, el senador Luis Juez también confesó que sentía miedo ante lo que consideraba unaoperación sucia de los servicios de inteligencia del Gobierno para involucrarlo en un tema decorrupción. Responsabilizó al propio Néstor Kirchner por la vida e integridad de su familia. Elperiodista Luis Majul contó con lujo de detalles todas las precauciones que tuvo que tomar cuandoescribió el libro que sintetiza las sospechas de corrupción del gobierno de los Kirchner. Otroperiodista, uno de los más respetados, fue escrachado violentamente y amenazado en un lugar públicoy me confesó lo que su madre le dijo una noche entre lágrimas: “Tengo miedo de que tematen”. Ni hablar de las escuchas ilegales, la ciberpatota K, los insultos desde el poder yla militancia y las persecuciones impositivas.

Aparecen sensaciones de alerta frente a un peligro. Así se define el miedo. Es una asignaturapendiente y una factura que este gobierno deberá pagar ante la historia. No es motivo de burla. Ymucho menos de psicoanalista. El centenario Sabato nos enseñó que este país esta construido sobrehéroes y tumbas.

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