•mas alla del desentusiasmo

Reutemann sigue en carrera

El santafesino aún no se decidió, pero aclaró que no abdicó de sus apetencias presidenciales. Mientras, la oposición encontró su espejo.

24-08-2026 | 08:51

Cada sesión será como la final de un campeonato.” Así resumía un legislador deloficialismo el ambiente que habrá de dominar el Congreso este año y el que viene. En la semana quepasó, el motivo de la disputa fue el procedimiento de designación de la licenciada Mercedes Marcódel Pont como presidenta del Banco Central. Esta vez la que salió perdidosa fue la oposición, cuyodesempeño dejó al descubierto un cúmulo de errores que, además, evidenciaron gruesas falencias deconducción y de información. Las culpas más pesadas recayeron sobre la UCR y su jefe de bloque,Gerardo Morales. Desde el lunes el Gobierno ya sabía que tendría los votos necesarios para obtenerla aprobación del pliego de Marcó del Pont. “Estos muchachos del radicalismo son muyamateurs” era el comentario que hacían algunos habitantes de los pasillos de la Casa Rosadaen la mañana del jueves último. Un conocedor a fondo de la vida diaria del Senado describe condetalles lo que allí se vive: “En el oficialismo, el jefe del bloque, Miguel Angel Pichetto,ejerce un control férreo de su tropa. A sus senadores les está encima todo el tiempo y les hacemarca personal. En cambio a Gerardo Morales, titular del bloque de la UCR, le falta millaje paraser jefe. El radicalismo extraña la conducción de Ernesto Sanz, quien hacía un trabajo exactamenteigual al de Pichetto. Morales cree que con acordar con Adolfo Rodríguez Saa basta para que con elperonismo disidente está todo arreglado. La realidad ya le demostró en dos ocasiones que estáequivocado. Ahí cada uno juega su partido, y después de la ‘gran Menem’, son varios losque se han entusiasmado con emularlo en busca de un perfil de alto protagonismo”.

Junto con esa falta de conducción, lo que en este caso se vio en la oposición fue una estrategiatotal y absolutamente equivocada. La decisión adoptada de no hacer preguntas durante la audienciaen la que se escuchó a la que será presidenta del Banco Central fue una muestra de una actituddespreciativa muy propia, por otra parte, del kirchnerismo; ello significó, además, la pérdida deuna oportunidad para dejar al descubierto la controvertida conducta de Marcó del Pont, unaeconomista muy respetada, de obedecer el nuevo decreto de necesidad y urgencia disponiendo latransferencia de las reservas del Banco Central al Tesoro Nacional que la Presidenta anunció aespaldas de todos, en su mal discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Tantofue así que cuando el senador por Córdoba, Luis Juez, quiso hacer preguntas, fue conminado alsilencio por parte de los legisladores radicales.
Hay, además, otro problema que dificulta cualquier intento de negociación entre oficialismo yoposición: el matrimonio presidencial. “Acá se arregla algo pero después llaman Néstor oCristina ordenando dar marcha atrás” explicaba una voz del kirchnerismo. Uno de los quesufrió en carne propia esto fue el senador José Pampuro, para quien la semana que pasó fueparticularmente amarga. Alguien que conoce su pensamiento lo resumía así: “Lo maltrataron ylo dejaron afuera de cualquier negociación por el sólo hecho de decir que el Gobierno tenía quedialogar y por hablar con Julio Cobos”.
Todo esto es causa de ira dentro de las mismas filas del oficialismo.

Algo de ello se vivió el lunes 1° de marzo durante la mencionada ceremonia de apertura delperíodo legislativo, cuando el senador Pichetto fue invadido por el enfado al enterarse recién ahíde la nueva embestida presidencial para usar reservas del Banco Central a través de un decreto denecesidad y urgencia, tirando así a la basura una ardua negociación que había tenido con GerardoMorales para buscar acuerdos concernientes al reparto de comisiones.
Lo cierto es que lo que se vivió el jueves en el Senado refleja un estado de situacióncomplejo sobre el que actúa un Gobierno con cero escrúpulos. Allí estuvieron, pues, los llamadosdel ministro de Economía, Amado Boudou, ávido de reconquistar posiciones en una interna en la queviene maltrecho a causa de todos los errores que cometió con el Fondo del Bicentenario y que NéstorKirchner le imputa directamente. Boudou intentó comunicarse con el senador Nito Artaza a fin derecordarle cuán dependiente está su provincia, Corrientes, de los favores del gobierno central. Notuvo suerte pero ello no significa que no lo vuelva a intentar. El matrimonio presidencial ha hechodel gobernador correntino, Ricardo Colombi, un hombre mendicante y sujeto de humillación.

La decisión de la senadora Roxanna Latorre de sostener a Marcó del Pont afectó profundamente aCarlos Reutemann. “Latorre es un puñal que va a llevar clavado por largo tiempo”confiesa un legislador muy allegado al ex piloto de Fórmula 1 quien, luego de un largo silencio,habló no sólo con un medio santafesino para expresar su molestia con la decisión de su ex aliada,sino también con sus allegados para decirles que, a pesar de todo, su proyecto presidencial sigueaún en pie. En esa conversación con sus aliados, Reutemann reconoció lo desafortunado de susmanifestaciones públicas –estoy “desentusiasmado” dijo– e insistió en quesu pensamiento está puesto en redoblar esfuerzos para neutralizar a los díscolos. No es la primeravez que le sucede algo así, por lo que es evidente que deberá tener más cuidado con susdeclaraciones ya que sus aclaraciones oscurecen. Lo que más le preocupa a Reutemann –y quepuede ser decisivo para su determinación final referente a su candidatura– es qué país ledejarán los Kirchner. Su convicción es que a la finalización de su mandato, lo que quedará en lasarcas del Tesoro serán deudas que condicionarán severamente a la gestión que les sobrevenga.Mientras tanto, varios jefes comunales de la provincia de Santa Fe ya le han hecho saber al expiloto que han recibido llamadas desde la Rosada prometiéndoles plata a cambio de reunirse con eldiputado Agustín Rossi. Los que rechazaron la “invitación” se quedaron sin nada.

La batalla por la caja habrá de ser muy intensa. La modificación de las alícuotas dedistribución a las provincias del Impuesto al Cheque altera los nervios –de por síhabitualmente alterados– del matrimonio presidencial. Si ese proyecto fuera aprobado por elCongreso, la Dra. Fernández de Kirchner lo vetaría de inmediato. De hacerlo así, el costo políticohabrá de ser alto. En prevención de esto es que Néstor Kirchner está pergeñando la creación de unacomisión integrada por gobernadores y legisladores para buscar una nueva ley de coparticipaciónfederal. La idea, en realidad, no es la de otorgar más fondos a las provincias sino la de generarun debate largo que se diluya en el tiempo y que, en su devenir, deje intacto el Impuesto alCheque, ya que su redistribución afectaría no sólo las arcas de La Nación sino también el planpolítico del matrimonio presidencial cuya metodología está basada en la cooptación de voluntades através del manejo de la caja. De eso se habló en las reuniones informales que tuvieron la mayoríade los dirigentes del justicialismo, que con bastante desgano acompañaron al ex presidente enfunciones en el acto de reasunción de la jefatura del partido en Resistencia, el miércoles pasado.Allí, por otra parte, no hubo necesidad de hacer mucho esfuerzo para enterarse del“desamor” que genera Néstor Kirchner.

La otra obsesión del presente del matrimonio presidencial es la Justicia. El fallo de la Dra.Claudia Rodríguez Vidal, que la Presidenta amenazó con desobedecer, le está produciendo unverdadero dolor de cabeza a varios funcionarios del Ministerio de Economía que son quienes, endefinitiva, deben autorizar con sus firmas los pagos de deuda privada con los fondos del BancoCentral. Uno de los que se encuentra ante esa disyuntiva es el secretario de Hacienda, Juan CarlosPezoa, al que ya le han hecho saber las consecuencias judiciales adversas en la que se encontrarási es que avala tales pagos en abierta desobediencia a lo dispuesto por la Justicia. Es, endefinitiva, algo muy similar a la circunstancia que se le planteó a Martín Redrado.
Es curioso que el mismo Gobierno que tiene el mérito de haber conformado una Corte Supremaindependiente y prestigiosa exhiba tamaño nivel de intolerancia hacia los fallos que le sonadversos. Esta es una contradicción más de los Kirchner. Alguien que los conoce bien suele decir:“no se equivoquen. Néstor Kirchner nombró a esta Corte porque en el fondo creía que, a manerade gratitud, sus integrantes le serían dóciles”. Evidentemente, la jugada le salió mal.
Mientras tanto, la inflación perfora el bolsillo de los que menos tienen. En la Babel deOlivos de eso no se habla.

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