•EL PERONISMO Y SU ENCRUCIJADA

¿Será el fin del kirchnerismo?

La interna radical obligó al peronismo a salir de su letargo en la laguna política. Anda buscando su hombre.

24-08-2026 | 14:00

La interna radical obligó al peronismo a salir de su letargo en la laguna política. Andabuscando su hombre.
Por ahora, tiene ocho candidatos, incluyendo a Macri que es criptoperonista. Empieza laangustia electoral. Ese peronismo ya considera que deberá vencer a dos enemigos: el peronismo deKirchner y el radicalismo renacido como un ave Fénix del sentimentalismo alfonsinista. Con internaso sin ellas, el peronismo disidente tiene que unificarse en un ícono atractivo, o si lo lograse, enalguien con estatura de estadista que pueda responder en profundidad a las angustias de un país quese siente en decadencia y en avanzado estado de descomposición moral e institucional. Se puedeconjeturar que si Kirchner presiente que no logrará vencer en la reelección –suya o de algúncandidato de su esfera– optará por aliarse con los disidentes. Al fin de cuentas, Kirchner notraspasó los amplios límites de la tolerancia peronista tradicional y es difícil imaginar que elperonismo se resignará a perder el poder por diferencias partidarias.

Todavía ningunos de los candidatos peronistas de la llamada disidencia salta la barrera queaísla a los políticos de la sociedad que las contempla por televisión o de los jóvenes que les danclaramente la espalda. La unificación para proponer un candidato único es un primer paso esencial.El segundo será demostrar programa y energía para restablecer el poder del Estado en una sociedadanarquizada. La sociedad no cree en los políticos que no abordan con coraje nuestra insoportablecaída. La gente grita, los políticos balbucean. De los peronistas se espera energía ygobernabilidad, en la misma medida que la experiencia radical demostró la carencia de esascualidades. El próximo gobierno será necesariamente de transición para recomponer un paísdesvencijado por la incapacidad y la codicia de administradores mediocres, sin sentimiento deNación. Sin programa ni fantasía ni pasión para movilizar esa maravillosa posibilidad de vida quees la Argentina. ¿Tendrán el coraje de convocar a una batalla nacional contra la pobreza con lafuerza de la realizada por Lula? ¿Se tendrá el valor de enfrentar la criminalidad y la droga queentra a cielo abierto, como un combate nacional comprometiendo a todas las fuerzas de seguridad?¿Sabremos crear con Brasil y Unasur la estrategia que necesitamos para defender el Atlántico Sur?El listado de deficiencias es angustioso: caída educativa, recomposición del poder agroexportaor.Ferrocarriles, caminos, energía, salud.

¿Qué cantidad de poder tendrá que tener un gobierno democrático para enfrentar este bajónnacional que es el espejo y la medida de nuestra angustia? Se les suele otorgar a los peronistascualidades para el poder que se teme no tengan los radicales. Pero la gigantesca tarea derefundación requiere a todos en convocatoria apasionada. No bastan administradores, se necesitaespíritu renacentista. La gran caída exige una respuesta de grandeza. El peronismo inicia un caminodemorado, pero muy importante. Ojalá que el fin del kirchnerismo vaya acompañado de la concienciade que no podemos seguir siendo un país atomizado, con la política, la inteligencia, launiversidad, la productividad y las artes como esferas separadas, sin armonía. La globalizaciónpuede ser un impacto anonadador. Cito la frase con que Carl Schmitt cerró una conferencia en 1962en homenaje a Unamuno, profetizando un mundo de grandes espacios armonizados en torno a latecnolatría como fuerza material dominante: “Entonces se verá qué pueblos supieron con eldesarrollo industrial mantenerse fieles a sí mismos y en qué medida los grandes espacios recibiránsu contenido no solamente de la técnica, sino también de la sustancia espiritual de los hombres quesaben aportar al desarrollo su religión, su raza, su idioma y la fuerza viviente de suherencia”. Más allá de lo doméstico, este es el desafío cultural ante un materialismo ymercantilismo, fuentes y productos entusiastas del nihilismo occidental. La política estáingresando en un nuevo lenguaje centrado en el rescate espiritual.

*Diplomático y novelista.

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