•la economia sin nestor k

Sin margen para “profundizar” el modelo

La herencia de Kirchner es un gasto público en niveles récord, alta presión tributaria y déficit fiscal que se financiará con reservas del BCRA. Redoblar la apuesta es, entonces, emitir más pesos e inflación.

24-08-2026 | 19:12

La muerte de Néstor Kirchner desató especulaciones en torno a la futura gestión de su esposa, laPresidenta. Todos nos esforzamos por dilucidar qué porción de lo que fue hasta ahora elkirchnerismo correspondía exclusivamente a Néstor, qué parte era de Cristina y cuáles compartíanpor igual.

Algunos allegados a la Presidenta, quizás alentados por la conmovedora respuesta popular yconfundiendo, a mi juicio, simpatía y solidaridad con apoyo incondicional, ya han adelantado que loque se viene es una profundización del “modelo K”, que será, de aquí en más, el“modelo C”.

Me parece útil, por lo tanto, repasar muy resumidamente “el modelo”, al menos desdeel punto de vista económico, y qué margen para “profundizarlo” queda.

La herencia 2011 del Kirchner ministro de Economía es un gasto público en niveles récord, unapresión tributaria en el mismo nivel y un déficit fiscal agregado nacional, provincial y de laAnses que se financiará con el uso de reservas del Banco Central para pagos en dólares de la deuday con emisión monetaria para los pagos en pesos. Y un tipo de cambio “administrado”,evolucionando por debajo de la tasa de inflación, para evitar presiones sobre los precios.

Profundizar y no cambiar en este esquema macro es emitir más pesos, usar más reservas,endeudarse en el exterior o, eventualmente, encontrar alguna otra fuente“extraordinaria” al estilo de los fondos de pensión en 2008. No parece aquí haberdemasiado margen de maniobra.

Mayor emisión significaría mayor presión inflacionaria. Endeudarse, aunque haya mejores tasas,sería “cambio” y no profundización. No hay muchas “expropiaciones”adicionales que den caja y plantear mayor suba de impuestos (desacelerar el gasto no seríaprofundizar) choca con un Congreso que, por el contrario, insiste en el camino inverso. Acelerar ladevaluación del peso frente al dólar, aisladamente de un programa integral, afectaría, como secomentó, los precios internos de exportables e importables en un ambiente que ya tiene una elevadatasa de inflación.

En el marco macroeconómico, entonces, no parece haber demasiado margen para seguir cavando.

En materia de provisión de servicios públicos, las empresas privatizadas se han convertido enempresas públicas de gestión privada, en donde la inversión y las decisiones más importantes semanejan y se financian desde el sector público, mientras que los precios que pagan los consumidoresse mantienen aislados de los costos operativos mediante una maraña de subsidios pagados conimpuestos y emisión monetaria.

¿Qué sería, en este contexto, profundizar? Expropiar empresas que ya han sido expropiadas en loshechos tendría poco sentido y no da caja. Reducir subsidios y subir precios no sería profundizarsino cambiar y a contramano del objetivo político de mantener baratos los servicios, pese alproblema de largo plazo de seguir descapitalizando y desintegrando irracionalmente el sector,hipotecando el futuro energético argentino.

En materia de precios, política comercial, Indec, etc., tampoco se puede hacer demasiado.Reconocer la verdadera inflación no sería profundizar. Abandonar la intervención informal sobreprecios sensibles, tampoco. Administrar más todavía el comercio exterior para evitar lasconsecuencias en el desajuste entre costos internos y la política cambiaria se puede hacer en elextremo, pero tiene límites impuestos por los acuerdos internacionales o por las represaliasindividuales de otros países (como ya se probó con China y Brasil, por ejemplo).

No parece, por lo tanto, existir mucho margen de maniobra, exclusivamente en el campo de lapolítica económica, para “profundizar”. Tampoco lo hay, seamos justos, paracambiar.

Sin embargo, esto no significa que no lo quieran intentar, más allá de las consecuencias, o que,en el marco de la indisciplina fiscal y salarial que regirá de aquí en más, con vistas a laselecciones, veamos crecer los conflictos en torno a una caja que ya sólo se “estira”con inflación. Si el mundo ayuda, sin embargo, estos conflictos pueden, pese a todo, no salirse demadre, en la medida en que los actores de reparto que ha dejado la muerte de Néstor Kirchneradquieran el protagonismo responsable que se necesita. Veremos.

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