•EL DIFUSO PANORAMA DEL PERONISMO ANTI K

Sin nadie a la cabeza

Los Kirchner siguen siendo los peores enemigos de sí mismos. Incluso en estos días, y ante los reiterados papelones opositores, aparecen casi como los únicos capaces de frenar, limitar o destruir su propia resurrección. Néstor Kirchner es una extraña máquina de construir poder político y también de destruirlo. Por momentos se le puede atribuir todo lo bueno y todo lo malo que le pasa.

Sin nadie a la cabeza
23-08-2026 | 08:27

Los Kirchner siguen siendo los peores enemigos de sí mismos. Incluso en estos días, y ante losreiterados papelones opositores, aparecen casi como los únicos capaces de frenar, limitar odestruir su propia resurrección. Néstor Kirchner es una extraña máquina de construir poder políticoy también de destruirlo. Por momentos se le puede atribuir todo lo bueno y todo lo malo que lepasa. Nadie más parece capaz de generar un hecho político que conmueva o marque la agenda, conexcepción de la quijotada de Felipe Solá que hoy en Luján ocupará la vacante de candidatopresidencial no kirchnerista para 2011.
Otra vez la historia le da una nueva oportunidad al matrimonio presidencial. Hasta ahoravienen aprovechando con astucia y audacia la recuperación de la iniciativa, aunque no dejan dejugar con el fuego de la provocación a distintos sectores.


El misil futbolístico que dejó al Grupo Clarín sin uno de sus principales negocios es unejemplo. Lo utilizan para evitar mostrarse derrotados después de la paliza electoral, parainsuflarle nuevamente mística a la tropa, como ejemplo del poder de daño que todavía tienen y comouna amenaza para todo aquel que se atreva a enfrentarlos. Simultáneamente pagan altos costos pormeter al Estado en el mundo del fútbol, en el que sólo van a conseguir mancharse mutuamente. Estaresolución es bienvenida por una franja electoral casi cautiva que de todas maneras ya los votó el28 y aparecen merodeando despropósitos varios, como elevar a la categoría de héroe a un villano detiempo completo como Julio Grondona o agrediendo la memoria de los desaparecidos con comparacionesincomparables. Es cierto que muchos medios empujados por sus históricos enfrentamientos con Claríny mientras se frotan las manos por los presuntos jugosos negocios que ahora van a poder hacer conel fútbol se encolumnan detrás del Gobierno sin tener una mirada más estratégica. Casi nadiediscute que la torta del fútbol puede producir fortunas y que su comercialización debe ser licitadaen forma transparente y repartida en varias porciones. Pero sólo los fanáticos kirchneristascompran que se trata de una epopeya que nos saca de la dependencia y nos lleva a la liberaciónnacional y social. Si se sigue el comportamiento histórico de los Kirchner en su relación con losmedios, se descubre rápidamente que su único objetivo es controlarlos obsesivamente para evitar quelos controlen a ellos. Ni siquiera quieren ganar plata con los medios. Ya engordaron lo suficientesus patrimonios y se conforman apenas con liquidar un espacio crítico. Está comprobado que lescuesta muchísimo construir un relato favorable entre el periodismo independiente.


Mientras más compran o alquilan medios y periodistas, más crece la imagen negativa de NéstorKirchner. David Ratto, ese genio de la publicidad, decía que un producto malo con buena propagandalo único que hace es que la gente conozca más rápido ese mal producto. A esta altura, Kirchnerpuede engordar, pero no crecer en el respeto de los ciudadanos que ya le dieron la espalda. Ampliossectores de las clases medias urbanas y rurales sintieron un maltrato gratuito que les abrió unaherida muy difícil de suturar.
El matrimonio Kirchner respira política y suele comprender bastante bien lo que ocurre encada etapa socioeconómica. Su problema irresuelto es la carga de veneno que acumulan y destilanante situaciones de disidencias cotidianas y eso los lleva a cometer torpezas de principiante. Lospolitólogos internacionales que estudiaron el ciclo económico del año pasado concluyeron que habíaun solo sector con el que Kirchner no podía enfrentarse a muerte: el campo. Hoy la macroeconomía noes un problema grave y va a dejar de serlo todavía más. Tanto Brasil, el grandote del barrio, comoChina, uno de nuestros principales compradores, se están recuperando más rápido y mejor de loprevisto. La nación que Lula supo encarnar con su carisma y sagacidad está en el décimo puesto delmundo y sus planes estratégicos de mediano plazo lo empujan hacia el quinto lugar. Uno de suscaballitos de batalla es fortalecer el despegue de los agronegocios y para eso aporta fortunas. Elotro es el plan Beca de Familia, que ataca la pobreza profunda de 45 millones de personas y que,según el Banco Mundial, es la mayor transferencia del mundo de recursos de los más ricos a los máspobres. Los Kirchner están lejos de eso. Bombardean todo lo que huela a producción agropecuaria ysiguen anunciando planes truchos mientras la fábrica de pobres produce como nunca.


Mientras tengamos estos porcentajes de inflación real y tanto trabajo en negro, por másrecursos que se destinen, es muy difícil bajar los niveles de pobreza e indigencia. El presidentede uno de los cinco bancos privados más poderosos se entrevistó con Julio Cobos esta semana y lellevó un panorama de los próximos dos años con un dato clave: la deuda exigible en dólares para2009 y 2010 supera apenas los 5 mil millones de dólares y es menos pesada que la de este año. Elvicepresidente tomó nota y se preguntó si la Presidenta y su jefe político sabrán aprovechar estenuevo viento de cola. La economía tiene un horizonte más despejado. Pero, ya se sabe: “Es lapolítica, estúpido”, podría escribirse en el pizarrón del poder. ¿Cuál es la magnitud de lairracionalidad que van a impulsar desde el Gobierno para seguir alimentando la brutal fuga queronda los 45 mil millones de dólares en dos años? ¿Cuántos indigentes y pobres podrían haberabandonado ese estado de injusticia social con esos dineros que ya no están?


Kirchner aprovechó bien hasta ahora esta rara elección que lo tuvo como perdedor claro peroque no alumbró un nuevo liderazgo en el peronismo. “¿Yo, señor? No, señor”, dijoreculando Carlos Reutemann ante el acoso de Eduardo Duhalde para que se pusiera a la cabeza de lavuelta del peronismo a sus orígenes y sepultar así la era de hielo kirchnerista. El ex gobernadorde Santa Fe no sólo le sacó el cuerpo al desafío. También quedó muy erosionado por la implosiónpolítica de Roxana “La Torre Gemela”, como la chicanearon desde la radio. Lairreconocible senadora parecía otra persona en un mismo cuerpo. Su derrumbe de credibilidad yborocotización lastimó con las esquirlas a su histórico jefe político, que la expulsó de su vista.Ninguna de sus explicaciones convenció a nadie y por eso rápidamente se acercó al discurso oficialque dice que hay ruralistas santafesinos que quieren que Cristina se vaya antes de terminar sumandato. Puede ser que haya algunos golpistas como hay en muchos sectores sociales y otros a losque la bronca los lleve a desear ese final antidemocrático que debe descartarse de plano. Pero lasenadora no aportó un solo nombre y ni una sola prueba. Eso encendió rápidamente la mecha deversiones de todo tipo sobre los verdaderos motivos de su inesperado cambio de actitud. Los mássalvajes la amenazaron y tuvo que colocar una custodia en la puerta de su casa en Rosario. Los másconspirativos alentaron rumores que hablaban de “Banelco” y favores a personas muyallegadas a ella en el Estado nacional, cosa que tampoco se respaldó en ningún dato cierto. Poreso, Eduardo Buzzi repudió las amenazas, pero le pidió a Latorre que no asuma la banca el 10 dediciembre porque había malversado el contrato electoral que los santafesinos firmaron con ella.
Buzzi también tiene su calvario con Alfredo de Angeli, que le promete que se va a portar bieny actuar orgánicamente pero, a la primera de cambio, se desborda y muestra una imagen agresiva quelo enfrenta a los humores sociales, donde ya no hay espacio para más enfrentamientos ni empujones.“Los dirigentes no pueden ser agitadores”, le asestó Buzzi. Esa muestra de debilidad yfalta de cohesión sindical también se expresa en el resto de la Mesa de Enlace, que no encuentra elcamino adecuado para volver al ruedo. Hugo Biolcati está con perfil bajo cero después de haber sidomuy criticado por varias de sus actitudes. El caso de Mario Llambías es más complejo. Está nerviosoy ausente del escenario público porque quiere forzar su reelección al frente de ConfederacionesRurales Argentinas. Este año todas las entidades agrupadas en CRA llegaron a un acuerdo que ayudó afortalecer su frente interno: rechazaron la posibilidad de un tercer período para los presidentes ybajaron la cantidad excesiva de representantes de Carbap, la poderosa organización bonaerense. Esecompromiso logró el equilibrio tan buscado. Pero como todavía no cumplió con los plazos legales deinscripción, Llambías sostiene que puede aspirar a ser presidente por tercera vez. Esa actitudlevantó mucha polvareda. El reclamo de calidad institucional para el país no se reflejaría en lapropia CRA. La caridad no empezaría por casa.


Desde la política partidaria también le han hecho el campo orégano al oficialismo. Y no essolamente el papelón de los senadores Pimpinella de Santa Fe (“Me mentiste, meengañaste”). La intransigencia de Elisa Carrió con Margarita Stolbizer y la decisión de hacerun partido único de la Coalición Cívica empuja a la jefa del GEN a los brazos del radicalismo o delcobismo. Dicen que a Cobos no le disgustaría tenerla como compañera de fórmula, aunque muchas vecescoquetea con la dinamita de dos peronistas: Felipe Solá como vice y Francisco de Narváez comocandidato a gobernador. Ese posible artefacto político no resiste el primer vientito radical nisocialista.
Ya comentamos el juego de “tomala vos, dámela a mí” que hicieron Duhalde yReutemann. Se corrieron a dúo del centro del ring y dejaron un hueco por el que se metió conentusiasmo Felipe Solá. Hoy sacará pecho delante de 1.500 militantes que parirán un documentofundador del espacio que le dará para que tenga a Néstor. También trascendió que Solá va asorprender con una postura muy dura contra la despenalización del consumo de droga. La consultó consu asesor en el tema, Claudio Mate, y es muy similar a la que expresa la Iglesia y a la que callaDaniel Scioli. No hay democracia sin recuperar el espacio público de las plazas. Ese es el eje dela propuesta que pretende ser realista frente a un tema en donde discursivamente suele imponerse eldejar hacer.


Solá tiene ventajas y dificultades en esa carrera contra Néstor para defender los colores delperonismo. A favor: fue gobernador y su gestión es valorada más de lo que mucha gente cree en lasencuestas. Nadie o muy pocos lo ven como un corrupto. Es uno de los pocos peronistas junto con Loleque la clase media, aun la más gorila, podría votar. Finalmente, Felipe quiere ser. Arranca con unaimagen positiva superior a la que Kirchner tiene ahora y con una intención de votos más alta de laque Kirchner tenía cuando Duhalde lo eligió por descarte. Clarín, Techint y el campo lo miran concariño.
En contra: no tiene una estructura poderosa, muchos intendentes le pasan facturas por faltade lealtad y no quiere ser apadrinado por Eduardo Duhalde, pese a que, al parecer, no tiene otroremedio. Duhalde al partido, Felipe al gobierno y Roberto Lavagna como posible jefe de gabinete esactualmente la mejor oferta que pueden armar los anti K tal como dijo, no tan en broma, Reutemann.Mauricio Macri le va a hacer la cruz porque pegó primero, es decir, dos veces en una carrera que éltambién quiere correr. Francisco de Narváez lo va a apoyar a medias, como en general son suscompromisos. Sorprendió la mudez de De Narváez en el recinto y el par de días en que desapareció delos lugares que solía frecuentar. Dicen que se internó solo a meditar en una cabaña del sur y no leavisó ni a sus colaboradores más cercanos. ¿Estrés?
¿Es posible un trabajo más cercano entre Lavagna y Duhalde? El ex ministro no se guardóelogios y ubicó ideológicamente el tema: “Ese gobierno de Duhalde en el que yo participé fueel más justicialista en muchos años y el que mayor unidad generó en el peronismo. Ultimamenteescuché mucho esa afirmación en varias reuniones partidarias, ahora que está en duda el carácter dejusticialista de esta derivación a la izquierda que hizo Kirchner así como hay serias dudas sobrela identidad justicialista del menemismo de los 90. Me parece estupendo que Duhalde le dé mayorintensidad a su actividad pública”.


Al replegarse sobre sí mismo y potenciar sus virtudes y defectos, Néstor Kirchner se obliga agenerar situaciones o apoyar personajes que son absolutamente piantavotos aun entre los más pobres.El regreso de Luis D’Elía a su militancia mediática le resta por todos lados. Porque laJusticia ya lo embocó; porque él, a su vez, embocó a un manifestante; porque la toma de lacomisaría está cada vez más cerca de provocarle más citaciones y dolores de cabeza; y porque cadavez que aparece insulta a políticos o periodistas que nada tienen que ver con la derecha.“Sicario de Irán”, fue el concepto con el que le salieron con los tapones de punta enel acto por el atentado terrorista contra la AMIA. ¿Qué decir de Hebe de Bonafini, quien tambiénreparte a diestra y siniestra? “Rata”, le dijo a Graciela Fernández Meijide, y“traidorazo” a Hugo Moyano, que prepara un poderoso aparato político que puede servirlea sus ambiciones personales, a las de Néstor o a las de Duhalde. Depende del olfato que tengan lostiburones para descubrir hacia dónde van los vientos del poder.


El mismo efecto contrario al buscado le produce al kirchnerismo la pelea permanente con laIglesia, que viene denunciando el escándalo de la pobreza desde hace mucho. O hablar defusilamientos mediáticos tal como se lo reprochó Magdalena Ruiz Guiñazú al recibir su MartínFierro. O comparar lo sagrado con lo profano cuando injertó los conceptos de desapariciones osecuestros para hablar del fútbol por televisión con el solo objetivo de darle un contenido épico aun negocio en estado impuro. Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz y preso político durantela dictadura, puso las cosas en su lugar: “Es un absurdo y una barbaridad”. Es ofensivoe irracional comparar aquel infierno dictatorial con don Julio, hincha del diablo de Avellaneda.¿Todo pasa o todo queda?

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