•conciertos multitudinarios

Sin sexo ni drogas, es el rock de los pastores evangélicos

Argentina se ha sumado al fenómeno de las bandas de rock “cristiano” que, como sucede en México o Estados Unidos, casi sin publicidad en los grandes medios reúnen a miles de jóvenes en conciertos multitudinarios. Radiografía de unos músicos roqueros que reniegan del alcohol y las drogas y utilizan sus canciones para mandar mensajes espirituales, inspirados en el éxito de bandas como la irlandesa U2. Las bandas más representativas de esta movida, como D-Mente, Rescate o Kyosco, firman contratos con sellos internacionales para proteger los derechos de las canciones.

23-08-2026 | 01:27

Hacía un calor de locos en el Parque El Sembrador, bello lugar agreste en Máximo Paz. Eran las 4de la tarde y bajo el sol feroz de este verano rugían las bandas heavy. Algunos centenares deadolescentes hacían pogo y bailaban como haciendo la previa de lo que sería el cierre del festivalcon uno de los íconos del momento, D-Mente, la banda de Andrés Giménez, el ex líder de A.N.I.M.A.L.Más allá, bastante más allá como para no molestarse unos a otros, algunas familias muy numerosaspasaban el día tranquilos, sin una gota de alcohol, sin relatos deportivos ni cumbias ni reggeaton.Conversando. Mientras el festival de grupos cristianos de rock metálico transcurría como cualquierotro show rockero pero sin lo que se ve en la mayoría de ellos (no es un juicio de valor). No habíacerveza ni vino ni fernet. Sin porro, sin un miserable cigarrillo, en un clima que podía remembrarlos días ochentosos de John Travolta.

¿Y éstos, de dónde salieron? Son decenas y decenas, en el país y en el mundo, lasbandas de rock cristiano o, como prefieren muchos, grupos integrados por cristianos/as que hacenrock. A diferencia de Vox Dei, que hizo punta en la Argentina, ninguna está identificada con elcatolicismo. Ni siquiera con la religión. Son bandas cuyos integrantes se referencian en algunarama del evangelismo o en el cristianismo a secas. Y casi todas en la banda irlandesa U2, susmensajes espirituales, su militancia protestante y sus acciones político-sociales.

La novedad es el enorme crecimiento que tuvieron en los últimos años y el fuerte impacto en elmercado discográfico y comercial. En Estados Unidos y algunos países de Latinoamérica como México ode Centroamérica, eso viene ocurriendo desde hace tiempo. Pero en Argentina en poco más de unlustro el tema explotó al punto que las dos bandas más importantes que crecieron en el circuitocristiano, Rescate y Kyosko, firmaron contratos con sellos internacionales y prácticamente todaslas demás que graban protegen los derechos de sus canciones a través de otra compañía tambiéninternacional.

Los circuitos cristianos no son otra cosa que los cientos de festivales o encuentros organizadospor pastores, comunidades evangélicas o iglesias (que en la práctica encierran un concepto distintoal católico). Cientos o miles de jóvenes llenan estadios, parques, centros comunitarios o aldeas enMéxico, EE.UU. y el resto de los países del sur del continente. Allí, después de diferentesactividades, sermones o testimonios, la fiesta viene con las bandas de rock o hip-hop, reggeaton opop. El ámbito secular son los estadios, los festivales comerciales, los antros rockeros y losteatros, las grandes FM.

Hay bandas que se formaron en las iglesias evangélicas y se consideran bandas cristianas. Lashay de rock, de hevy metal en sus diversas variantes, de pop. Hay bandas de cristianos que hacenrock que no salieron de las iglesias, como Rescate y Kyosko, y que de a poco fueron entrandotambién al mercado secular o no cristiano. Y hay grupos en los cuales el líder y algún otrointegrante son evangélicos y tienen un fuerte contenido espiritual en sus canciones, pero no formanparte del circuito cristiano aunque son aceptados y convocados. Es el caso de D-Mente y Carajo,cuyo líder, Marcelo “Corvata” Corvalán, después de un camino de conversión igual al deGiménez, arrasa con su new metal. También hay bandas cristianas de punk.

¿Qué decís? En la segunda mitad de los 80, la prensa especializada y parte delpúblico rocker se batieron en un duelo ingenuo acerca de si el músico de rock tenía que dejar algúnmensaje social o no. El efecto de la llamada canción de protesta de los 70 mostraba la hilacha enla post dictadura, pero no fueron más que unas cuantas hilachas de diferente color y textura que semezclaron luego en la telaraña noventista que llegó para todos, incluso para el rock. Estos músicoscristianos, en cambio, no tienen ningún empacho al afirmar que ellos sí tienen algo que decir y queestá relacionado con Dios, con su encuentro y con lo que consideran el testimonio de Jesús respectode la forma en que hay que encarar esta vida.

“La primera vez que escuché esta música fue en inglés y pensé en hacer algo espiritualpero en castellano para tener a Jesús en la calle y no en el templo”, recuerda UlisesEyherabide, mientras digiere una empanada. El líder de Rescate es autor de una de las canciones másfervorosas. “Quiero más (paz)”, de tono futbolero, que podría movilizar estadiosenteros de River y Boca juntos. “Todos tenemos algo que decir. Lo que no quiero es que sediga que lo que sale de mí va a querer evangelizar. Mi idea no es convertir gente. Sí que podamosconocer verdaderamente a Dios porque sus propagandistas son la peor propaganda para él”.Ulises, que tiene aspecto de bondadoso, prefiere definirse como cristiano “porque hoy decirque sos evangélico es como decir que sos peronista y no se sabe si estás con el pastor Giménez ocon los brasileros”.

“A veces uno no está en sus cabales y eso es como dar nada a los chicos. Uno tiene quepoder brindar un mensaje puro”, cuenta Andrés Giménez con esa mirada negra y profunda que vioalgunas de las peores cosas del mundo y salió para advertirlo. Pero esa historia vale un párrafoaparte. “Cuando una persona se siente bien espiritualmente escribe otras cosas. EnA.N.I.M.A.L. escribíamos sobre Dios pero como un reclamo, como diciendo loco, acá hay gente queestá haciendo mal las cosas. Ahora escribo acerca de Dios pero sin enojo, súper feliz decreer”.

Ulises habla de “la batalla desigual que están dando los chicos de entre 8 y 15años”, dice que lo que más le pega cuando toca es que se llena de adolescentes que no estánpreparados para lo que está pasando, “es David contra Goliat y nosotros salimos a sembrarsemillas de David”. Andrés siente una responsabilidad aunque dice que no se cree el dueño dela verdad o la mentira pero que “de acuerdo a lo que diga, algunos chicos pueden ir para unlado o para otro. Por ejemplo, me dijeron que después que tocamos en el Rock and Vida, más chicosse convirtieron al cristianismo”.

Damián Sileo fue fundamental para esta nota. Es productor de rock y prensero. Edita una revistaespecializada y es coordinador de un grupo de matrimonios jóvenes en su iglesia de Adrogué.“Un músico que adopta el cristianismo sigue haciendo lo que hacía pero con otraperspectiva”, explica mientras las bandas tocan en El sembrador. Sileo es el más ortodoxo delos entrevistados. Dice que “apunta a llegar a gente que no conoce a Dios e invitarla a quevea que hay otra forma de vida”. Pero aclara: “Seguimos la línea de la castidad aunquehay chicos que tienen relaciones y no los rechazamos sino que tratamos de contenerlos”, y quelos homosexuales no son discriminados salvo porque no pueden tener posiciones de liderazgo en laIglesia. Y explica el asunto del diezmo: “Eso se enseña, nadie te mete la mano en elbolsillo”. Lógicamente, para ellos no hay contradicción entre ganar plata y hablar deDios.

Gente rara, che. Cuentan las crónicas del rock que cuando Vox Dei estaba grabandoLa Biblia, la jerarquía eclesial quiso intervenir y saber de qué se trataba. Contarán las del rockcristiano que a Rescate quisieron bajarlo de un festival organizado por el Vaticano por malarriados. Unos días antes del evento que se hacía en Alemania, la prensa católica reprodujo unasdeclaraciones que Eyharbide había hecho en Chile: la figura del Papa no representa para mí unaautoridad espiritual como lo es para los católicos. Mi relación es directa con Jesús, había dicho.Todos los escarmientos amenazaron tronar. Sólo la intervención del manager alemán que allí losrepresentaba logró hacer entender que, al tratarse de un encuentro ecuménico, el Hijo del Padreestaba por encima de las diferencias ideológicas. Entonces pudieron tocar.

Por supuesto, hay prejuicios. De uno y otro lado. Algunos cristianos no quieren que sus bandassalgan a tocar al mercado secular. Mientras desde el circuito comercial, miran raro a los que sedeclaran cristianos. “Cuando firmamos con Sony, al principio hubo mucho prejuicio por partede los periodistas”, recuerda Santiago Ruiz, manager de Rescate y laico total. Ruiz dice queaceptó representarlos porque le parecieron una muy buena banda aunque no sabía cómo encarar eldesafío de incluirlos en otros ámbitos. “Iba a las radios y a los canales y me preguntaban sieran del pastor Jiménez. Una vez en la MTV, no me querían pasar un video que ya estaba entre losprimeros puestos porque eran cristianos. Entonces le dije al director musical: ‘¿Vos sabésque Evanesence, que está entre tus principales, es una banda de cristianos?’ El tipo no lopodía creer”. El joven –hay que decirlo– es un pura sangre de familiadisquera.

A gran parte de la comunidad evangélica y a sus líderes les costó digerir a estas personashaciendo rock, con atuendos negros, metaleros o góticos. Y hasta tatuados. “En la Iglesia yano hay tanta resistencia. Los pastores mismos organizan eventos de rock porque llegan a gente quede otra manera no llegarían”, explica Sileo. “Nunca me sentí incómodo en el ambientedel rock. Me miraban más raro en la Iglesia Evangélica por tocar con músicos que no compartennuestra fe”, dice Ulises, que no ahorra sinceridad. “Si me miran raro, que me miren. Yotoco en el circuito cristiano como toco para el padre Farinello con León (Gieco). Hay que rompercon los prejuicios. Y sobre los tatuajes, lo que digo es que la Biblia explica que profanarse elcuerpo es pecado, no tatuarse. Además yo no me voy a ir con los tatuajes cuando memuera”.

J 33-3. En la tapa de All that you can’t leave behind (“Todo lo que nopuedes dejar atrás”), de U2, apenas visible está la sigla que corresponde al versículo de unode los libros del profeta Jeremías. “Clama a mí y te responderé y te daré a conocer cosasgrandes y ocultas que tú no sabes”. All that… es en un disco de la banda irlandesa,íconos máximos de los músicos cristianos argentinos. El libro El peregrinaje espiritual de U2, fueeditado en Argentina por Peniel, la mayor editora y distribuidora de material cristiano en todoslos formatos de nuestro país. Todos, sin distinción, los nombraron varias veces durante lasdistintas charlas. “Escuchá el tema 2 del último disco”, desafía Natanael Ramírez,director musical de la empresa. Magnificent es un mensaje de amor a Dios, en No line on thehorizon.

Hablan de sus pastores a quienes respetan y tienen como guías espirituales, aunque confiesan quehay de todo y por eso cada quien va eligiendo. Hasta averiguan cuando los invitan a un festival,como hace D-Mente (porque a veces es trucho). Normalmente todos van a la iglesia que puede ser lareunión de varios en la casa de alguno o en un centro evangélico. Leen las escrituras, conversan yescuchan al pastor que puede ser más ortodoxo o más liberal. Otra cosa que mencionaron sindistinción, incluyendo los adolescentes, en El Sembrador, es su Biblia, que tiene unos libros másque la católica. La consultan, la citan, la llevan con ellos, la buscan en la soledad o en losmomentos de angustia. Les da calma, felicidad, inspiración. Como el mundo aparte de unos extrañosmilitantes de Dios. Rock fuerte de corazones blandos.

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