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Socorro y rebelión

El presidente de los Estados Unidos prometió más dinero para bancos en problemas y destacó que su equipo está trabajando para recortar gastos (dos trillones de dólares en los próximos diez años). En Letonia, al otro lado del mundo, los manifestantes arrancaron adoquines de las calles para tirárselos por la cabeza a los funcionarios que aprobaron programas de socorro para las entidades financieras (contraparte: reducciones salariales masivas, despidos y deterioro de los servicios sociales).

Socorro y rebelión
22-08-2026 | 02:30

El presidente de los Estados Unidos prometió más dinero para bancos en problemas y destacó quesu equipo está trabajando para recortar gastos (dos trillones de dólares en los próximos diezaños). En Letonia, al otro lado del mundo, los manifestantes arrancaron adoquines de las callespara tirárselos por la cabeza a los funcionarios que aprobaron programas de socorro para lasentidades financieras (contraparte: reducciones salariales masivas, despidos y deterioro de losservicios sociales). En Grecia, los agricultores y los estudiantes protestaron en conjunto contralos treinta y cinco mil millones de euros destinados por el gobierno al rescate bancario (a costade la reducción de las jubilaciones y pensiones y la desaparición de los subsidios a la actividadagropecuaria). En Francia, en Canadá, en Alemania y en Argentina todo el mundo ve con sorpresa y unpoco de asco la prisa con la que los gobiernos se apresuran a recortar programas sociales, derechosde los trabajadores, fondos de salud, educación, jubilaciones y pensiones para cubrir el derrumbedel sistema financiero (léase: la negativa de los holdings más poderosos a seguir financiando laproducción y el consumo: ¿para qué, entonces, existirían?).
¿El capitalismo se contrae? Más bien parece una contracción de parto de la que nacerá unmonstruo todavía más incivil y menos gobernable, un mundo más injusto en donde la ciudadanía serásistemáticamente expoliada para favorecer a los usureros del mundo.
Políticas de reducción de gastos, austeridad: eso se dice. En realidad se trata de la másformidable transferencia de recursos del sector productivo al sector financiero de la que se tengamemoria. No en vano el presidente del apocalipsis insistió en que su país “saldrá fortalecidode la crisis”. Pareciera que le sirvió la debacle para que fortaleciera lo que se quierefortalecer (la lacra del mundo) y debilitar todo lo otro (lo viviente): ¡recortemos, recortemos!
Pero el setenta y ocho por ciento de los griegos apoya a los campesinos y el setenta porciento de los franceses adhirió a la huelga general contra Sarkozy y su política de reducción delos planteles docentes. En Argentina no hay estadísticas fiables, pero un caudillo peronista acabade señalar que “tiene que rebelarse América latina, como también Africa y Asia; no tenemosnada que ver en esto, no tenemos por qué ser perjudicados en esto”. O Duhalde se volviókleiniano (por Naomi Klein), o sabe que las papas queman.

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