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Sombras del pasado

Leí algo sobre el tiempo que es uno de los temas que siempre me tironean y me tientan como para decir algo al respecto, y para colmo oí lo que decía por TV cierto talentoso amigo cuyas palabras me empujan indefectiblemente a decir (escribir) algo. Eso ya fue demasiado. ¿Qué decían el escriba y el filósofo?

Sombras del pasado
22-08-2026 | 04:42

Leí algo sobre el tiempo que es uno de los temas que siempre me tironean y me tientan como paradecir algo al respecto, y para colmo oí lo que decía por TV cierto talentoso amigo cuyas palabrasme empujan indefectiblemente a decir (escribir) algo. Eso ya fue demasiado. ¿Qué decían el escribay el filósofo?

Bueno, yo podría reproducirlo torpemente y seguro que me quedaría algo en el tintero, perdón, enel teclado de la computadora. De modo que veamos (hago cualquier cosa con tal de evitar lamuletilla del “a ver”) si puedo hilvanar una o dos reflexiones.

Me impresionó lo que se dijo en ambos casos acerca del pasado. Pero caramba, díjeme, si elpasado es algo que está ahí, muerto, o por lo menos yerto, frío, inmóvil, incapaz de hacer nada pornosotros.

Ah no, un momentito seguí, de temerosa y cabeza dura que soy ambas cosas, un momentito, cuántascosas surgen del pasado y vienen a hacer efectivamente algo en nuestras almas e incluso en nuestroscuerpos.

Me desdigo, dije. Y recordé lo que había dicho mi amigo el filósofo y pensé “Tienerazón”, lo que no hay que hacer es adorar al pasado porque así precisamente es como loconvertimos en yerto, frío, duro, muerto y resulta más maléfico que benevolente. ¿Puede serlo?Benevolente, digo.

Y, sí, cualquier cosa puede resultar de las enseñanzas del pasado si es que lo aceptamos talcual es y lo sufrimos o lo gozamos tal cual fue. Si no, se convierte en una carga que nos haceinsufrible el paso por la vida.

Es, ridículamente contemplado, una situación de culebrón: el pasado nos condena; Sombras delpasado, preciosa película con la que todavía lloro a mares; algo que nos impide el paso, el vals,el salto, el juego y, para ser dramática, la felicidad. ¿Y entonces qué hacemos?

La solución en el próximo número, según cómo nos vaya con el presente y el futuro.

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