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Suciedad y pobreza

Faltan 14 días para las elecciones. Asistimos, tal vez, a la campaña más sucia y más pobre que haya habido desde la recuperación de la democracia, en octubre de 1983.

22-08-2026 | 21:52

Faltan 14 días para las elecciones. Asistimos, tal vez, a la campaña más sucia y más pobre quehaya habido desde la recuperación de la democracia, en octubre de 1983.

Las ideas escasean. Lo que abunda es la pelea de baja estofa. Si no fuera que lo que está enjuego es el destino del país, todo parecería desopilante.

En las huestes de De Narváez se celebró que Néstor Kirchner hubiera salido a pegarle con nombrey apellido en algunas de las declaraciones que hizo en la semana.

En conocimiento de esto, los asesores de campaña del ex presidente en funciones sealarmaron.

Tanto fue así que debieron insistirle mucho para convencerlo de que acabara con esas mencionesque terminaban beneficiando a su rival.

La situación de De Narváez merece, no obstante, un párrafo. La decisión de citarloa prestar declaración indagatoria tomada por el juez federal de Campana Federico Faggionato Márquezha motivado críticas por doquier, incluso desde el oficialismo. La declaración del secretariogeneral de la Gobernación de la provincia de Buenos Aires, José Scioli, quien dijo que la decisióndel juez embarraba la campaña electoral, incomodó a su hermano, Daniel.

Por eso fue que el gobernador bonaerense debió salir a aclarar inmediatamente su posición.“Daniel Scioli no habla a través de terceras personas. No es la primera vez que tienediferencias con su hermano. Además, en estos momentos, la relación de Daniel con Néstor Kirchner eslo suficientemente buena como para que pueda hablarle con claridad. Hay cosas en las que Scioli loapoya y hay otras en las que, por el contrario, le formula críticas que, hay que reconocer, engeneral, el Dr. Kirchner desoye”, expresaba una voz desde las cercanías del gobernador.

Es cierto que la situación del juez es altamente sospechosa.

Los 37 pedidos de juicio político que pesan sobre él incluyen acusaciones muy graves sobre sudesempeño.

Tan pesadas eran –son– esas acusaciones que, hasta aquí, entre los principalesimpulsores de los juicios políticos estaban las dos espadas del oficialismo en el Consejo de laMagistratura, la diputada Diana Conti y el diputado Carlos Kunkel.

Es cierto, también, que la actuación del juez hasta aquí no ha hecho más que incrementar lassospechas de judicialización de la campaña destinada a perjudicar a De Narváez.

A pesar de todo esto, sin embargo, De Narváez, haciendo uso de su derecho ciudadano de recusaral juez de cuya imparcialidad duda, debió haberse presentado ante el requerimiento judicial paraaclarar los puntos concretos que hacen a su conducta en el caso de la efedrina en curso deinvestigación.

Asimismo, por su condición de candidato, mucho aportaría el esclarecimiento sobre su aumentopatrimonial, más allá de las filtraciones que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)hace trascender.

Otra operación sospechosa apuntada sobre De Narváez naufragó. Esto ocurrió cuando el fiscalelectoral Jorge Di Lello inhabilitó a Fernando Narváez para presentarse como candidato a diputadopor el cuasi ignoto Partido de Acción Solidaria Independiente Bonaerense (PASIB), el que habíadecidido retirar la postulación del cuestionado Narváez para evitar que se pudiera adjudicar“alguna intencionalidad” de confundir a los votantes. En medio de las cuestionablesdecisiones judiciales de autorizar las candidaturas testimoniales, tan malas para la democracia, alfin una buena medida.

Los memoriosos recuerdan que una situación similar ocurrió en 1995. En aquel momento, a lafórmula para presidente y vice del Frepaso, integrada por José Luis Bordón y Carlos“Chacho” Alvarez, se le opuso la de otro partido compuesta por Pedro Bordón y JoséAlvarez, que no resistió el más mínimo análisis y, por lo tanto, fue inhabilitada.

Como se ve, la historia se repite.

Lo cierto es que, según parece, ninguna de estas maniobras estaría afectando los guarismos de DeNarváez que vienen reflejando las distintas encuestas, ya sean oficialistas, opositoras oindependientes.

En la oposición no peronista las aguas también están revueltas.

La reunión, con fotografía incluida, entre Julio Cobos y Francisco de Narváez actuó a la manerade un revulsivo. “Es que las cosas entre Cobos y Carrió no quedaron bien después del caso deCachi Gutiérrez”, reconoce una fuente del radicalismo haciendo alusión al episodio que obligóa bajar la candidatura del intendente de Pergamino, hombre que responde al vicepresidente, luego dela acusación por su supuesta actitud de proteger actividades ligadas a la explotación de menorespara servicios sexuales.

“Por eso es que la reunión de Cobos con De Narváez fue un mensaje para Carrió”,confiesan sin disimulo desde las cercanías del vicepresidente. “Es que Cobos es eso. Es unapersona que está habituada a cortarse solo. Así fue cuando decidió aliarse a los Kirchner. Así esahora. Nosotros ya lo conocemos y estamos acostumbrados a ese tipo de actitudes. Por lo tanto, loaceptamos así como es. Los otros dirigentes del radicalismo tendrán que irse amoldando a estasconductas si es que no quieren romper el partido. No será fácil”, expresan sectores de laUnión Cívica Radical de Mendoza enfrascados en una campaña que se disputa palmo a palmo.

Allí la ventaja de la lista que apoya Cobos por sobre la que impulsa el kirchnerismo dista deser holgada. Son muchos lo que prenuncian un final muy reñido entre los candidatos de uno yotro.

Los reproches que se dispensan dentro del Acuerdo Cívico –“¡Imagine lo que dirían siyo me sacara una foto con Néstor Kirchner!”, argumenta Elisa Carrió; “no se involucróen la campaña en el distrito y encima se saca la foto con nuestro principal rival”,despotrican desde el campamento de Margarita Stolbizer, la primera candidata a diputada nacionalpor el Acuerdo en la provincia de Buenos Aires; “Carrió, el 5 de mayo, se comunica con DeNarváez para solidarizarse y criticar al Gobierno por la campaña sucia que estaban realizando.Cuando lo hace, Carrió es plural, se toma bien; cuando Cobos lo recibe, se produce unproblema”, retrucó el vicepresidente– están desnudando una falta de diálogo llamativa einquietante.

La realidad muestra, además, que junto con Carrió, Cobos es el otro dirigente del Acuerdo conproyección presidenciable si es que sus candidatos logran la victoria en Mendoza, en donde con suvuelta, el radicalismo se ha podido reunificar.

¿Cómo se manejará esta situación ante tamaña incomunicación?

El otro distrito electoral que hoy desvela y preocupa al matrimonio Kirchner es Santa Fe.

Es que en esa provincia se juega el destino de quien, de ganar, se lanzará definitiva ydecididamente a la carrera presidencial: Carlos Reutemann. La situación allí viene complicándosepara el ex piloto de Formula 1.

De la holgada posición que exhibía al comienzo de la campaña, ha pasado a otra menos cómoda. Nocaben dudas de que la intervención en la campaña del gobernador Hermes Binner se ha traducido en unfuerte apoyo para las aspiraciones del candidato socialista, el actual senador Rubén Giustiniani.Reutemann sigue a la cabeza en casi todos los sondeos, pero si la actual tendencia continuara,deberá esperar, tal vez, la noche del 28 de junio con alguna inquietud. La lista que encabeza eljefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, le saca a Reutemann unporcentaje de votos que lo puede llegar a complicar.

En el kirchnerismo hay una mirada muy atenta sobre esto. Saben ya que perderán bancas en ambasCámaras del Congreso. Saben también que no tendrán más la mayoría cómoda de la que disfrutaban y dela que tanto se supieron aprovechar. Por eso es que su apuesta ahora es otra: la de lasupervivencia política. Saben que la próxima candidatura presidencial es altamente probable que sedeba dirimir a través de elecciones internas. Apuestan, entonces, a hacerse fuertes a base delcaudal de votos que les dé el Conurbano bonaerense.

Si Reutemann perdiera en Santa Fe, los proyectos para que Néstor Kirchner intentara buscar suregreso en 2011 revivirían.

En el medio de todo esto, hubo una buena noticia. Fue la autorización que recibióla Dra. Hilda Molina para viajar a la Argentina a fin de reencontrarse con su familia y visitar asu anciana madre que no está bien de salud. Durante su visita al país en 2006, Fidel Castro sedisgustó con Néstor Kirchner, quien, en medio de la Cumbre del Mercosur en Córdoba, le hizo unreclamo por la situación de la destacada neurocirujana.

Hubo, pues, un delicado trabajo del canciller Jorge Taiana aconsejando bajarle el perfil al casocomo único medio de aflojar la resistencia del régimen de La Habana a permitir la salida de la Dra.Molina. Este caso nos ilustra, una vez más, sobre los usos y costumbres de los regímenestotalitarios en los cuales no se tolera la oposición o la crítica al poder imperante, las que,además, se castigan con cárcel o con la restricción de la libertad para poder salir del país avoluntad.

Que la oposición haya elogiado el involucramiento de la Presidenta en este caso es, además, unabocanada de aire fresco en medio del lodazal de la campaña.


Producción periodística: Guido Baistrocchi

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