•PAKISTAN EN GUERRA CON LOS TALIBANes

Tierra de indomables

Afganistán, Estado islámico de transición, azul intenso de sus cielos, negro metalizado en las montañas cuando es invierno y atardece. Lo pueblan más de una decena de etnias (pastunes, uzbekos, nuristaníes), se habla en varios idiomas (dari –persa afgano–, pastún) y coexisten matices religiosos musulmanes tan filosos como alfanjes.

Tierra de indomables
22-08-2026 | 15:18

Afganistán, Estado islámico de transición, azul intenso de sus cielos, negro metalizado en lasmontañas cuando es invierno y atardece. Lo pueblan más de una decena de etnias (pastunes, uzbekos,nuristaníes), se habla en varios idiomas (dari –persa afgano–, pastún) y coexistenmatices religiosos musulmanes tan filosos como alfanjes. Está flanqueado por Irán, Turkmenistán,Uzbekistán, Tayikistán, China y Pakistán, y formó parte de la ancestral “ruta de laseda” por la que incesantes caravanas de mercaderes que venían de Oriente cruzaban los pasosde las altas cumbres llevando especias, marfil, rubíes y lapislázuli al Imperio Romano. Alguna vezel emir Abdur Rahman Khan denominó a su país Yaghistán: “tierra libre”, “tierrade insolentes”, “tierra de ingobernables”, según qué guerrero interpretara.También alguna vez, en 1839 y 1878, los británicos intentaron controlar esos pastizales ydesiertos, fracasando y cimentando el mito de la invencibilidad afgana. Alguna vez, los acuerdosanglo-rusos de fines del siglo XIX establecieron la frontera septentrional con las tierras del zary con la India colonial a lo largo de la Durand Line. Así, Afganistán es un país nacido pordefecto, y paradójicamente su destino común es el afán de independencia de las diferentes etnias.El ensayista Jordi Raich relata el siguiente diálogo, sucedido en Jalalabad, cercana a la fronteracon Pakistán. Nizamuddín, dueño del bar Bashgal River, suelta decenas de veces al día a susclientes pastunes: “Nosotros los nuristaníes nunca usamos zapatos, andamos descalzos sobre lanieve todo el tiempo”. Los parroquianos le recuerdan que antaño Nuristán se llamabaKafiristán, “la tierra de los infieles politeístas”. “Nuristán significa‘tierra de luz’, ignorantes”, los reprende, mientras sirve helado de cardamomodescalzo sobre las alfombras iraníes.

Después de más de dos décadas de guerra, Afganistán se ha encaramado al primer lugar en el topfive de las preocupaciones inmediatas de la política exterior norteamericana, luego de que laretirada del Ejército Rojo –1989– y el colapso de la URSS hiciesen que menguara sudeseo imperial. El 6 de mayo, se reunieron en la Casa Blanca el presidente afgano, Hamid Karzai; elpakistaní, Asif Ali Zardari, y el norteamericano, Barack Obama. Los intentos de negociación con losasí llamados “talibanes conciliadores” no han arrojado frutos tangibles hasta ahora,los militares pakistaníes están luchando para confinar a los “talibanes intratables” enel valle nordestino Swat, y las fuerzas talibanas de Afganistán con la ayuda de sus aliados deAl-Qaeda incrementan la frecuencia de sus ataques. ¿Habrá abrazado Karzai a Zardari y Obamaapoyando su barbilla sobre los hombros de sus interlocutores, gesto protocolar de confianza afgano?Enfrenta su reelección en agosto, y el hecho de que su país ni figure en la lista de naciones del“Indice de Desarrollo Humano” elaborada por la ONU, no es la mejor carta depresentación para lograrla.

Zardari, por su parte, debe hacerse cargo del creciente fenómeno de “talibanización”en Pakistán, donde los talibanes usan “salami tactics” –proceso de división yconquista pieza por pieza, como rodajas– y han desbordado la estrategia pakistaní deconfinarlos en el noroeste sin ley del país. Obama tiene para ofrecer el plan de contrainsurgenciaideado por el general David Petraeus, pero deberá lidiar con la preocupación pakistaní respecto delas intenciones de India y con el hecho de que el aparato de seguridad de Pakistán, tanto lasfuerzas armadas como los servicios de inteligencia, están profundamente penetrados porsimpatizantes islámicos que, según afirma la agencia de Inteligencia Estratégica Stratfor,“trabajan para los dos lados respecto de la insurgencia”. Y hoy por hoy, los EstadosUnidos no tienen a disposición ni la opulencia del tiempo ni el sustento de la paciencia. Esoobliga a entender los límites, y a recordar que el despliegue soviético en Afganistán fue de 120mil hombres, insuficiente para triunfar, como lo recordó el secretario de Defensa norteamericano,Robert Gates. Declaraciones semejantes deben de haber generado poco entusiasmo en los políticospakistaníes para acometer la tarea de hundir el escalpelo en la Dirección de Inteligencia entreServicios y en lanzar topadoras contra el territorio talibán.

Horas antes de la Cumbre, un bombardeo aéreo lanzado por los Estados Unidos en la sureñaprovincia afgana de Farah causó la muerte de al menos 124 civiles. Obama aseguró que la reuniónhabía sido “muy productiva” y que apoyaría a los gobiernos democráticos de Afganistán yPakistán. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresó su pesar por la pérdida de vidasciviles en Afganistán. No deja de ser un avance, habida cuenta de la acepción de “dañoscolaterales” que prefería la anterior administración republicana.

Después de Rambo III y de los soviéticos, se reanudó la guerra civil; en 1996 los talibanesimpusieron su régimen apoyado en la Sharia (“el camino al manantial”, cuerpo delderecho islámico), y a partir del 13 de noviembre de 2001 gobierna Karzai apoyado por una fuerzainternacional autorizada por la ONU. Treinta millones de habitantes que sueñan con que sus hijosvuelvan al país para recuperar todo lo que se ha perdido. Uno de esos hijos, Atiq Rahimi, ganó elpremio Goncourt con su novela La piedra de la paciencia. “Los caminos de la violencia y susefectos en la historia de mi país de origen son indescifrables”, le dijo a El País. Tambiénrelató un diálogo con un joven taxista en Kabul: “¿Te has enamorado alguna vez?”, dijo.“Una vez, locamente”, respondió el taxista. “¿Te casaste con ella?”,preguntó. “No. Porque si ella se enamoró de mí, eso quería decir que se podía enamorar decualquiera.” Cosas que hay que saber, antes de actuar.

También en Perfil