| LA PRESIDENTA, en el Salón de la Mujer, lanzó el miércoles la “ley de democratización dela representación política, la transparencia y la equidad electoral”. |
El martes próximo, simultáneamente en tres comisiones de la Cámara de Diputados, se abrirá ladiscusión sobre la propuesta de reforma política que el Gobierno envió al Congreso. Desde que laPresidenta anunció su proyecto, oposición y analistas pusieron foco sobre una parte del proyecto deley, quizá la mejor en términos institucionales, que son las PASO, abreviatura de PrimariasAbiertas Simultáneas Obligatorias. Pero el eventual caballo de Troya donde el kirchnerismo estaríacreando una ley electoral que favorezca sus posibilidades de continuar en el poder en 2011 noestaría en las PASO sino en los límites a la publicidad electoral, a los que todavía no se les haprestado suficiente interés.
La llamada “Ley de democratización de la representación política, la transparencia y laequidad electoral” modifica otras tres: la Ley Electoral Nacional Nº 19.945, la Ley Orgánicade los Partidos Políticos Nº 23.298; y la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos Nº26.215. La clave está en esta última, y los cambios persiguen que ningún millonario como De Narváezdispuesto a invertir una parte de su fortuna personal en publicidad política pueda irrumpir en laescena electoral y ganar.
Para ello, prohíbe la publicidad paga en los medios audiovisuales y la limita a la publicidadgratuita que otorgaría el Estado distribuida equitativamente entre los distintos partidospolíticos.
Lo que parece ecuánime podría convertirse en lo opuesto si –como sucede en Ecuador yVenezuela– el Gobierno pudiera continuar haciendo publicidad oficial porque ésta no fueraconsiderada publicidad electoral sino información pública. El mismo proyecto enviado por elGobierno en su artículo 64 prohíbe “la realización de actos inaugurales de obras públicas, ellanzamiento o promoción de planes y proyectos o programas de alcance colectivo y, en general, larealización de todo acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor decualquiera de los candidatos a cargos públicos nacionales”. Pero si el candidato a presidentefuera Néstor Kirchner, al no integrar formalmente el Poder Ejecutivo, esta limitación no alcanzaríaal gobierno de su esposa.
La limitación a la publicidad electoral de la propuesta de reforma política tiene otro puntooscuro, porque en su artículo 25 dice: “Si una emisora contratara o emitiera publicidad,información o mensajes electorales en violación al presente artículo, será sancionada con lapérdida de la licencia, autorización o permiso”. Si ya no es publicidad sino“información o mensajes electorales”, lo que estará vedado entre tres y cuatro mesesprevios a las elecciones (las PASO serían entre sesenta y noventa días antes de los comicios y lapublicidad podría comenzar recién veinte días antes de las primarias), ¿se podrá hacer entrevistasa los candidatos sin correr el riesgo de perder una licencia?
Es cierto que en 15 de los 17 países de América latina existen regulaciones a la propagandaelectoral y en Brasil existe la misma prohibición de hacer publicidad audiovisual paga que exceda ala gratuita repartida por el Estado. Pero aun con el pensamiento mágico latinoamericano, no escomún encontrar bypasses a la ley electoral entre un matrimonio que se suceda en lapresidencia.






