Ayer se cumplieron tres años: los obreros petroleros de Las Heras (Catrihuala, Pérez, Bilbao,Cortés, Rosales y González) siguen presos.
Cuando yo era muy joven, vivía de dar clases de inglés. Recuerdo un material que meimpresionaba mucho, un texto seudofilosófico que por su concisión y parquedad me hacía boquearbuscando contraejemplos. No era de un libro de lingüística (para trabajar en aquel instituto esascosas no eran necesarias, y alguna vez hablaré sobre qué cosas sí eran necesarias allí): era unmaterial para aprobar el TOEFL, ese examen para sacar visa de estudiante en EE.UU. La guía paraescribir ensayos sostenía algo maravilloso, que aún hoy me persigue en sueños: “Dadas dosideas en su cabeza, sólo hay cinco formas de relacionar la segunda idea con la primera”. Todoel entramado de razonamientos que llamamos “mundo” se rige por cinco variantes, porcinco tipos de conectores lógicos:
(1) de listado o secuencia (la segunda idea va en la misma dirección ideológica de la primera,como cuando usamos “y”, “además”, “asimismo”, “en primerlugar, en segundo lugar”);
(2) de contrariedad (la segunda idea va en contra de la primera, como pasa con“pero”, “no obstante”, “sin embargo”, etc.);
(3) de causa (la primera idea es causa de la segunda, por ejemplo cuando decimos“entonces”, “por lo tanto”, “así”);
(4) de efecto (la primera es efecto de la segunda, es decir: “porque”, “yaque”, “dado que”);
(5) de ejemplificación (la segunda es un ejemplo de lo dicho antes, y se reconoce por el“por ejemplo”, “por sólo mencionar un ejemplo”, y otras similares).
Me urgía asolar a mis alumnos con el cuco de que debía haber otras relaciones más improbablesentre las ideas. Pero ninguno pretendía escribir literatura, ni conocer el mundo de la manera enque éste late en las palabras, sino sacar su visa para ensamblar autopartes en Idaho, y estas cincocajitas vacías les venían muy bien: se aprendían los sinónimos difíciles para impresionar a loscorrectores de exámenes, y listo. Notwithstanding. Nonetheless. For one thing.
Leo los diarios como una forma muy grotesca de literatura (a excepción de la Barcelona, queme informa con verdad) y empiezo a sospechar que los modos (3) y (4), causa y efecto, están enhuelga. Sí: el relato de todos los acontecimientos ocurre. Casi todos. Pero esa lectura global nose organiza de otra manera que no sea la de la lista, o la secuencia. Unos obreros reclamansindicalmente, y un comisario represor es muerto en una pueblada, y seis de ellos van a parar sinpruebas a la cárcel, y las organizaciones de DD.HH. reclaman, y la jueza da la razón, y elgobernador de Santa Cruz desoye estas razones, y los plazos para presentar pruebas se vencen, ynadie las presenta, y siguen en cana, y la justicia es broma, y la paciencia se agota, y la vida sehorroriza. Y otros obreros reclaman en Chaco, y el 21 de enero son reprimidos, y 80 de ellos van ala cárcel. Las cosas se parecen, riman, pero como nuestra breve experiencia proto-TOEFL las piensacomo “y”, como mera sucesión, ¡como destino!, nos cuesta imaginar que los asuntos seliguen en un plano más profundo mediante los “porque”, los “entonces”, ylos “por ejemplo”, es decir, como ejemplos, causas y efectos. Como historia. Losbancos, petroleras y patronales se unen no sólo para hacer pagar a sus obreros por sus propiosmalos negocios, sino sobre todo para que las luchas aparezcan aisladas, como casos personales,ahistóricos, vinculados por un monosilábico “y”, bien lejos de los “porque”y de los “a causa de”, que harían muy evidente la estafa.




