•EL SUPERCLASICO

Un partido de la gran puta

El umbral de nuestra exigencia descendió dramáticamente y no sólo por este modesto River-Boca repleto de nobles veteranos, novatos con la pólvora mojada, ídolos desangelados, pésimos promedios e internas despiadadas.

Un partido de la gran puta
23-08-2026 | 17:58

No me gustan sus modales, señor Marlowe...
—Me tiene sin cuidado que no le gusten; ni siquiera me gustan a mí: me hacen llorar enlas noches de invierno y me importa tanto que le molesten como que tome la sopa con tenedor.

Lauren Bacall y Bogart en “The Big Sleep” (1946); guión de W. Faulkner, libro deR. Chandler.

El umbral de nuestra exigencia descendió dramáticamente y no sólo por este modesto River-Bocarepleto de nobles veteranos, novatos con la pólvora mojada, ídolos desangelados, pésimos promediose internas despiadadas. Ojalá salga un lindo partido, pero antes de escribir sobre él querríadetenerme en otro clásico nacional.
¿Han notado cómo en Argentina confundimos cada vez más “genialidad” con rapidezmental, oportunismo, capacidad para crear slogans a lo Arjona o cierta audacia naif? Curiosofenómeno que bien podría denominarse Pensamiento Nesquik: se tira, se revuelve un poquito y ya,¡listo! Así de fácil se consagraron como clásicos algunos pensamientos de entrecasa, deslizados porcelebridades como Moria Casán, Calamaro, Bambino Veira, Jorge Asís, Luis Juez, Cobos, el pobreFernando Peña y Maradona, ícono nacional de la oralidad profunda.
Suena fácil como método para asegurarse fama y notoriedad, pero por desgracia nadie semantiene en el Olimpo de los medios sólo con un par de amables ocurrencias. Hay que subir laapuesta y para eso la argentinidad recurre a una de sus especialidades: la aniquilación del límite.¿Entonces? Se vomita alguna animalada al aire y chau, cualquier bestia se siente Artaud... o JacoboWinograd.


Lo bueno de un país democrático como el nuestro, es que esta pasión por la vulgaridad se daen todos lados: arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda. Así, nuevos paradigmas enriquecen díaa día la agenda de los diarios. Por ejemplo, la analidad. Instalada por un furioso Reutemann queles había sugerido a sus rivales un destino poco digno para su eventual candidatura, fue retomadaesta semana por Francisco de Narváez, sin duda excitado por las masas que lo vivaban en un acto enGuernica. Allí recordó cómo en los caminos de la patria todavía la gente le agradece por haberle“roto el culo a los pingüinos”, sutil figura que alude a su victoria electoral.“No debí haberlo dicho públicamente”, se disculpó después. Ahá. Se ve que estamosfrente a un hombre de enorme prudencia. Mejor así.
La succión maradoniana nos abrió la cabecita, parece. ¡A chuparla!, es la nueva consigna quecontagió hasta al candidato oriental Pepe Mujica,quien impuso un estilo vintage:“¡Mastiquenlá!”, gritó. Quizá desinhibido por este novedoso discurso tan open mind, elpiadoso Esteban Caselli, ex embajador de Menem en el Vaticano, lanzado a la presidencia de laNación en 2011 y padre de Antonio, en plena competencia por presidir River, llamó“borracho”, “degenerado”, “corrupto” y “putañero” aCarlos Avila, ex dueño del fútbol y flamante aliado de Rodolfo D’Onofrio en la políticainterna del club. Fue en C5N y Avila, apenado por la ruptura de una amistad que intuía sólida, lecontestó tratándolo de “valijero de poderosos”, “enriquecido por el dinero deljuego” y otras deshonestidades. Encantador.

¿Quién ganará esas elecciones de diciembre? ¿Guatemala o Guatepeor? Quien lo haga deberáreflotar a una institución en decadencia, ahogada por las deudas, los malos resultados, los barrasa sueldo, las madrugadas de Esperanto y un plantel desvalorizado que perdió el rumbo.
Este River que recibe a un Boca que ya respira mejor que Sandro gracias a una tríada devictorias a puro realismo mágico: goles imposibles de Palermo, sonrisas amables de Riquelme,salvadas de Abbondanzieri, súbita explosión goleadora del chico Gaitán. Increíble. Aún de visitanteparece tan fácil para Boca que me permito sospechar. Mmm... ¿Qué tal un imposible? ¿Gol de cabezade Buonanotte? ¿Definición letal de Fabbiani? ¿Zapatazo del faseador Almeyda? ¿Orteguita contoquecito sutil? Al fin, esto es fútbol, y cualquier cosa puede pasar; salvo que Diego y Bilardodejen de tomarnos por idiotas.
Lástima que en los tiempos de Borges no estaban tan de moda las remeras estampadas con frasesdivertidas. Porque ese viejo genial sabía jugar con la ironía y el humor sin caer en los cruelesabismos de la grosería y la estupidez. Un día, frente a la ventanilla del banco, pidió el saldo desu cuenta corriente y la cajera le pidió un minuto para corroborar la cifra. “No quisieradecirle una cosa por otra”, se justificó. “No quiere decirme una cosa por otra...–se lamentó Borges–, caramba: ¡esta niña acaba de asesinar a la metáfora!”.

Quizá sea la clave de este pasmoso tsunami de brutalidad. Minga de open mind. La verdad es quese tomaron su tiempo, amado Georgie, pero finalmente los asesinos de la metáfora han ganado subatalla.
La puta que los parió.

También en Perfil