En pocos días más, las porteñas y porteños concurrirán a votar a sus diputados y legisladorespor los próximos cuatro años, en el marco de una campaña que, lamentablemente, se ha idodesarrollando muy lejos del debate de posiciones que, como Partido Socialista, considerábamosnecesario promover.
Por un lado, los oficialismos en la Nación y la Ciudad pretendieron transformar esta elecciónen un plebiscito sobre sus respectivas gestiones. Por el otro, gran parte de las fuerzas que sepretenden opositoras priorizaron los enfrentamientos, las chicanas y las denuncias oportunistas porsobre la discusión de propuestas, modelos y valores.
Frente a este escenario, el Partido Socialista tomó la decisión de llevar adelante una fuertecampaña de ideas, cerca de las vecinas y vecinos de los distintos barrios, alejada del agravio y ladescalificación.
Porque hemos querido mostrarle a la sociedad el conjunto de iniciativas que, a partir de laformación de equipos técnicos y el trabajo colectivo, elaboramos para garantizar la educación y lasalud pública, promover la defensa de los derechos humanos y la diversidad sexual, fortalecer eldesarrollo local, promover el empleo, mejorar las condiciones ambientales, potenciar lainfraestructura urbana, romper con los desequilibrios entre el norte y el sur de la Ciudad, ponerun freno a la inseguridad y avanzar hacia una sociedad con más igualdad.
Porque aunque algunos pretendan circunscribir el debate al ámbito nacional para correr susdéficits del centro de la escena, resulta realmente trascendente la elección legislativa de laCiudad como una oportunidad que no podemos perder para darle un mejor y mayor protagonismo a laLegislatura, profundizar la discusión responsable de grandes temas pendientes y expresarse en formacontundente en contra de lo que pasa en nuestra Ciudad.
Las vecinas y vecinos de Buenos Aires deben saber que no están condenados a elegirlegisladores que carecen de experiencia, desconocen las problemáticas que nos afectan y sonincapaces de formular ideas para solucionarlas.
Que no están obligados a elegir entre las dos falsas opciones que encabezan Gabriela Michettiy Alfonso Prat Gay, que con matices avalan la continuidad de las políticas de exclusión macristas;ni tampoco entre individualidades que se autodenominan progresistas pero que por acción u omisiónhan sido aliadas del Gobierno nacional.
Deben saber que hay una alternativa, el Partido Socialista, sin estridencia y sin lapropaganda ni los recursos económicos de otras fuerzas políticas pero con la pujanza de las ideas,la pasión y el compromiso de muchos varones y mujeres preparados para empezar a construir hoy unfuturo mejor.
Un partido distinto que, a través de su gestión en la ciudad de Rosario y el gobierno deHermes Binner en Santa Fe, ha demostrado que es posible gestionar con honestidad, austeridad yeficiencia, con un criterio transformador en aras de la profundización de la democracia y lajusticia social.
Un partido cuyos representantes legislativos –como Héctor Polino, que hoy encabezanuestra lista de diputados nacionales– siempre se han destacado por su trabajo serio yresponsable, su dedicación y rigurosidad.
Un partido que ha realizado un aporte insoslayable a la legislación de nuestro país y nuestraCiudad, a través de normas que van desde la histórica ley de la silla y la limitación de la jornadalaboral, hasta la más recientes ley de erradicación del trabajo infantil y la de asistenciaintegral a las víctimas de trata de personas.
El próximo 28 de junio, cuando los porteños y porteñas entren al cuarto oscuro, se van aencontrar con más de treinta listas y un sinfín de candidatos, pero una sola –la del PartidoSocialista– capaz de oponerse al macrismo y enfrentar al kirchnerismo con inteligencia; unasola con la seriedad y las ideas que hacen falta para cambiar la difícil realidad que vivimos.
*Primer candidato a legislador de la Ciudad por el Partido Socialista.




