•ADELANTAMIENTO DE LAS ELECCIONES

Un remedio peor que la enfermedad

Resulta un ejercicio interesante imaginar al Gobierno nacional convocando a los partidos políticos con representación parlamentaria para acordar el adelantamiento de las elecciones nacionales en función de una crisis internacional, “cuando el mundo se cae a pedazos y los pedazos se nos pueden caer encima” (palabras de la Presidenta de la Nación cuando anunció el adelantamiento de las elecciones).

Un remedio peor que la enfermedad
22-08-2026 | 06:00

Resulta un ejercicio interesante imaginar al Gobierno nacional convocando a los partidospolíticos con representación parlamentaria para acordar el adelantamiento de las eleccionesnacionales en función de una crisis internacional, “cuando el mundo se cae a pedazos y lospedazos se nos pueden caer encima” (palabras de la Presidenta de la Nación cuando anunció eladelantamiento de las elecciones).

La Constitución Nacional marca el camino de la necesidad del consenso para la reforma decuestiones electorales que quedó establecida en la prohibición de la emisión de decretos denecesidad y urgencia para sólo cuatro casos: en materia penal, tributaria, electoral y sobrepartidos políticos.

Este es el mayor argumento que obliga al PEN a enviar un proyecto de ley para adelantar al 28 dejunio las elecciones legislativas nacionales y que debe ser aprobada por una mayoría especial enambas Cámaras.

Es decir que desde la reforma constitucional se ha intentado evitar lo que hoy se trata dehacer: que una mayoría política monocolor circunstancial cambie las reglas de juego del sistemaelectoral.

En democracia el sistema electoral no representa reglas de juego, es mucho más, es la regla deljuego, es la voluntad popular que, expresada libremente en las urnas, significa la esencia misma dela democracia: un hombre, un voto.

Hace cuatro años esta misma fuerza política que gobierna envió un mensaje al Parlamento que votópor unanimidad, donde se estableció el cuarto domingo de octubre como día de votación para laselecciones nacionales. A pesar de esta certeza y conociendo la experiencia nacional, presenté en elaño 2005 un proyecto de ley –nunca considerado en el Congreso– que expresaba en suúnico artículo: “Las normas reguladoras de los procesos electorales y/o del sistema departidos políticos sólo podrán modificarse hasta el 10 de diciembre del año previo a la realizaciónde comicios generales convocados con el propósito de elegir autoridades nacionales”.

Todo lo que refuerce la transparencia del sistema electoral mejora la calidad de la democracia.Por ello, cambiar el sistema de boletas partidarias por el de “boleta única” ygarantizar presidentes de mesas capacitados son herramientas necesarias para realizar un actoelectoral transparente que, “lejos de ser un escollo a salvar”, como fue calificado, esel elemento más importante en una democracia donde la voluntad popular es inapelable.

El rol de los partidos políticos en la democracia y en el sistema republicano de gobierno marcala necesidad de reglas claras no sólo en su regulación, sino también en la realización de comicios.Tales reglas deben ser protegidas de toda posible tentación de modificación que obedezca a merosintereses electorales en un momento determinado de la historia.

Desde el punto de vista económico y social, el remedio que se propone con el adelantamiento delas elecciones es peor que la enfermedad. Todos los analistas económicos, incluso el propiogobierno lo ha expresado, coinciden en que el primer semestre de este año será el peor por elimpacto de la crisis. No se entiende entonces por qué se introduce justamente en este período elproceso electoral que desatará una campaña que, sin dudas, postergará el tratamiento de los temasfundamentales que preocupan, como el aumento del desempleo, la recuperación del consumo y el de laproducción.

Esta medida es, además, errónea desde el punto de vista del interés nacional, está diseñada paraconveniencia del oficialismo, es un traje a medida de sus necesidades y no toma debida cuenta delas urgencias que reclama el país.

La sociedad que observa con mayor o menor interés este debate lo hace con la seguridad que el 28de junio o el 24 de octubre tiene en sus manos y en su voluntad el destino de la Nación.


*Presidente del Partido Socialista y senador nacional por la provincia de Santa Fe.

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