En el mes de abril cerró la nueva convocatoria de mecenazgo para presentar proyectos que, si sonavalados por el Consejo de Promoción Cultural, los contribuyentes podrán financiar con parte de susimpuestos. Las demoras del año pasado generaron duras críticas pero el Ministerio de Culturaporteño sigue sin cumplir con la ley que exige crear un registro público que incluya a quienesmanifiesten la voluntad de aportar fondos, algo que facilitaría la tarea de los artistas que notienen contactos en las grandes empresas.
También sigue en deuda con la difusión. La nueva convocatoria sólo se anunció en la página deInternet oficial, y en un diario, dos días antes de que se abriera al público, pero la intención delimitar las presentaciones chocó con la efervescencia de los creadores, que presentaron 386proyectos, 43 más que en 2009.
Es evidente la necesidad de financiamiento del sector cultural, pero como el mecenazgo no es unsubsidio sino una oportunidad para que el sector privado aporte a la cultura, requiere que loscontribuyentes conozcan el procedimiento y estén seguros de que su aporte será contabilizado comopago de sus impuestos. Es imprescindible que el Gobierno difunda la ley, así, cuando el artista seentrevista con un potencial patrocinador sólo deberá hablarle de su proyecto y no tendrá que daruna clase sobre el régimen impositivo.El obstinamiento de los creadores permitió que seconcretaran, entre otras iniciativas, el Festival de Violín, el Festival de la Luz, la película“Apuntes para una biografía imaginaria”, el libro Buenos Aires, ayer y hoy, la revistaBoca de Sapo, el disco Paraíso Urbano, las intervenciones “Cuerpo y Ciudad”, y unadecena de proyectos presentados por asociaciones de amigos de museos, pero representan sólo el 10%de los proyectos aprobados.
Para que el mecenazgo sea una “fuente inagotable de oportunidades”, como predijo eljefe de Gobierno, Maurico Macri, es imprescindible una campaña de difusión masiva entre losciudadanos y empresas que pagan Ingresos Brutos, una deuda pendiente con la cultura.
*Licenciado en Relaciones Internacionales. Magister en Gestión Cultural.




