Con la aprobación de la Ley de Medios por parte del Senado “sin tocarle una coma” alproyecto que venía con media sanción de diputados, el Gobierno ha ganado “la madre de todaslas batallas”. Ha sido una victoria pírrica, como muchas de las que acostumbra a obtener elgobierno de los Kirchner. Son victorias carentes de consensos políticos. En el anecdotario de estetriunfo abundan los testimonios de ofertas y aprietes. Algunos gobernadores quienes, preocupadosporque no les cortara el flujo de fondos, instruyeron a sus senadores para que votasen la ley.Legisladores que a partir del 10 de diciembre deberán dejar sus bancas y a los que se lesprometieron desde embajadas hasta cargos en distintas reparticiones nacionales. Es decir, la cajafuncionó a pleno y, por medio de este mecanismo, la endeblez del concepto de federalismo queevidencia nuestro país quedó expuesta en toda su magnitud.
Junto a esto aparecieron adhesiones que no tuvieron como fundamento una verdaderapreocupación por el presente y futuro de los medios sino una inquina que encontró en esta ley laoportunidad de la revancha. Tal fue el caso de Ramón Saadi con su impresionante confesión de apoyarla ley para vengar así el “daño” que la prensa le había infligido con la cobertura delcaso de María Soledad Morales y el de su inhabilitación para ingresar al Senado en época en quepresidía el cuerpo el entonces vicepresidente Carlos Ruckauf. A esta confesión se sumó otra similarque devino en otro apoyo impensado: fue la de Ricardo Bussi, hijo del general Domingo Bussi, quienesgrimió un argumento de similar valor conceptual al del legislador por Catamarca para explicar elcambio de postura del senador Carlos Salazar, médico del represor, quien había criticado la ley enforma lapidaria. Ambas posturas son elocuente muestra de una actitud de intolerancia hacia laprensa libre. Es la misma que tienen Néstor y Cristina Kirchner y muchos otros dirigentes políticosde nuestro país, varios de los cuales son hoy opositores. Cómo no incluir entre ellos los casos dela San Luis de los Rodríguez Sáa o la Salta de Romero.
Con todo, el episodio más impactante lo protagonizó, esta vez, la senadora correntina DoraSánchez, quien también había sido un a crítica feroz del proyecto de ley. La voltereta que dio lalegisladora tuvo un damnificado principal: Julio Cobos. Fue esta la venganza que el matrimonioKirchner venía buscando desde aquella madrugada para ellos infausta del 17 de julio del año pasado,cuando el vicepresidente sepultó la resolución 125 con su voto “no positivo.” Cobos yavenía tocado por la derrota del gobernador de Corrientes Arturo Colombi a manos de su primoRicardo. Dentro de la interna de la Unión Cívica Radical, este resultado debilitó fuertemente alvicepresidente. Por eso, cuando en la reunión que mantuvo con Dora Sánchez el miércoles pasado,ésta le comunicó su cambio de postura, Cobos enmudeció. Repuesto, intentó convencer a sucorreligionaria de lo poco creíble de su posición y del escarnio al que se vería expuesta si seguíaadelante con esa decisión; mas todo fue en vano. La senadora desplegó un solo argumento: lacomprometida situación económica de su provincia con la consiguiente urgencia por recibir losfondos provenientes de la Nación necesarios para hacer frente al pago de los sueldos de laadministración pública. Ese reconocimiento fue patético. “Esta fue una jugada muy fuerte departe del gobierno que tenía particular interés en perjudicar a Cobos. Ya el miércoles se sabía queel voto de Sánchez no sería necesario para aprobar la ley, de modo que lo que se persiguió fuedañar políticamente a Cobos. Y, a fuer de ser sinceros, hay que reconocer que el objetivo selogró” confesaba, en la madrugada del sábado, una voz que tiene cercanía con elvicepresidente.
El efecto que esto tendrá dentro del radicalismo está aún por verse. La reacción del senadorGerardo Morales, titular del partido, anunciando una demanda judicial en contra de Sánchez, es sóloel comienzo.
Al saliente gobernador de Corrientes Arturo Colombi lo desvela, a su vez, otra circunstancia:la muerte de Hernán González Moreno, el joven empresario periodístico que manejaba una millonada depesos en publicidad oficial y cuya muerte, en las vísperas de la elección a gobernador, sacudió losámbitos políticos de la provincia.
La hipótesis del suicidio que prontamente se echó a rodar desde sectores afines al gobiernocorrentino, ha comenzado a ser puesta fuertemente en duda luego de algunos datos que se hanconocido de la investigación. Arturo Colombi puede quedar expuesto a trámites judicialescomprometedores tanto por la muerte de González Moreno como así también por aspectos concernientesa los manejos turbios de la publicidad oficial. El gobernador electo, Ricardo Colombi, primo delmandatario saliente con quien protagoniza una guerra política con ribetes de novela de Mario VargasLlosa, venía denunciando irregularidades en el manejo de esa publicidad, a la que se usaba comoinstrumento de presión sobre medios y periodistas locales.
Para Tierra Fuego lo que hubo fueron promesas de aprobar a la brevedad la ley de arancelesimpositivos que beneficie a las industrias del rubro electrónico que están radicadas allí. Este esun proyecto que estuvo a punto de se aprobado por el Senado hasta el momento en que varioslegisladores del oficialismo advirtieron que, bajo el pretexto de favorecer a la economía de Tierradel Fuego, lo que se pretendía era favorecer a algún amigo del gobierno nacional. La situación dela administración de la debilitada gobernadora Fabiana Ríos, cada vez más distanciada de ElisaCarrió y sin ningún apoyo político fuerte, es muy delicada, por lo que su dependencia del gobiernocentral es total.
Por todo esto es que el procedimiento legislativo tuvo reminiscencia de las peores prácticasdel Congreso. La más fuerte de ellas tiene que ver con el pago de supuestas coimas para laaprobación de la “Ley Banelco”, epónimo con el cual se bautizó a la Ley deFlexibilización Laboral. A esto hizo alusión Eduardo Duhalde en su conferencia de prensa, junto aldoctor Ricardo Alfonsín, el jueves pasado.
Nobleza obliga, hay que decir que la ley de Medios ha contado con el apoyo de voces valiosasy honestas. Esto es producto de las anomalías existentes en esta materia. Con la ley vigente hastala madrugada de ayer y sus modificaciones –muchas de las cuales no se cumplían- se generó unasituación caótica que, además, dio pie a una enorme vulnerabilidad de los medios independientesfrente al poder político de turno.
Este paisaje pedía a gritos un nuevo ordenamiento legal que permita el ingreso de nuevasvoces y nuevos actores en el mundo de la comunicación, evitando, además, hegemonías o situacionesdominantes que son siempre nocivas.
El problema es que muchas de esas cosas ponderables que contiene la ley están obscurecidaspor varios aspectos esenciales: un articulado intrincado que abre las puertas al intervencionismogubernamental; el manejo discrecional de la pauta oficial; la cláusula de desinversión en tiempoperentorio y el hecho de que quienes digiten los nuevos propietarios de los medios en las grandesciudades, sean los Kirchner. Este dato no es menor si se tiene n cuenta que, en las dos últimaselecciones, los resultados electorales del matrimonio presidencial en los grandes distritos urbanoshan sido malos.
Por lo demás la ley no resuelve hacia futuro la confluencia entre cable, telefonía e Internet-el tan mentado triple play- que, desde el punto de vista de la tecnología, es ya un concepto envías de superación. Por eso es que esta ley atrasa.
“No hay quien le pueda sacar de la cabeza tanto a Néstor como a Cristina que la últimaelección la perdieron por Clarín” repite alguien que conoce el pensamiento del matrimoniopresidencial, quien también señala que “el nivel de crítica y enojo es mayor en Cristina queen Néstor.”
No caben dudas de que Clarín, que ha cometido errores, tiene una posición de dominio demercado en algunos rubros. El problema es que lo que buscan los Kirchner no es encuadrarlo en unmarco de mayor equilibrio sino su destrucción, así como también la atomización de los medios y, através de ello, su debilitamiento; y medios débiles significan medios menos independientes.
El episodio denunciado que involucró a Moreno en Papel Prensa confirma que el próximoobjetivo de los Kirchner pueden ser los diarios.
“¡Qué poco racional es todo! confiesa con azoro alguien que supo integrar el gobiernoK.
Todos estos hechos tienen mucho que ver con el impactante anuncio hecho por Eduardo Duhaldede candidatearse a la presidencia en 2011.
La jugada fue producto de una larga meditación del ex presidente. Una voz de su cercaníacuenta que “la estrategia de Duhalde es la siguiente: su primera aspiración es la derecuperar el manejo del Partido Justicialista. Para ello es imprescindible juntar voluntades, yninguna voluntad podrá ser reconquistada si no está la perspectiva de un proyecto gubernativo. Lasvoluntades que el ex presidente debe sumar son las de dirigentes que hoy están en funcionesmunicipales, y que necesitan saber que si lo apoyan será con vistas a un proyecto de poder. Ladecisión de Duhalde es la consecuencia de dos circunstancias: la primero, la actitud tomada porCarlos Reutemann de adoptar un muy bajo perfil después de su triunfo del 28 de junio; la otra, esla falta de alternativas dentro del justicialismo, lo que genera un vacío que Kirchner estáaprovechando sin demoras. El poder de Kirchner está diezmado, pero si lo que se le antepone es lanada, en el peronismo lo terminarán votando a él.”
El problema que tiene Duhalde es que el nivel de rechazo que hoy genera en las encuestas esalto; promedia entre el 60 al 70% y el aparecer flanqueado por Luis Barrionuevo lo ayuda tanto comola nada.
De todo esto surge una conclusión: la carrera para el 2011 ya está lanzada. Esa habrá de ser,de ahora, la nueva “madre de todas las batallas”.
Producción periodística: Guido Baistrocchi




