| Paradoja: ‘Hot commodities’, uno de los libros de Jim Rogers, elinversor más famoso del mundo, hace pronósticos muy positivos para el campo argentino. |
Jim Rogers es, quizás, el más célebre inversor del mundo. En 1970 fundó junto a George Soros elfondo Quantum, el de mayor valorización de la historia del capitalismo porque en sus primeros diezaños rindió el 4.200%, ochenta veces más que la media de las acciones de empresas norteamericanas,que subieron el 47% en igual período.
Para la revista Veja, la cuarta newsmagazine del mundo, que lo entrevistó esta semana,“Rogers y Soros son a las inversiones lo que Francis Crick y James Watson, descubridores dela fórma de la molécula del ADN, son a la biología. Pero así como en el mundo de la ciencia todoscoinciden sobre que el genio del dúo es Crick, en las finanzas todos saben que el genio esRogers”.
En 1998 Rogers volvió a potenciar su fama porque anticipó el inicio de la escalada de aumento delos precios de las materias primas. Actualmente mudó su empresa –Rogers Holdings– aSingapur, porque quiere seguir de cerca la evolución de las economías asiáticas, el motor de lafutura economía mundial.
Ahora, aun en medio de la crisis mundial, dice que “los estancieros serán los verdaderosricos de los próximos treita años, ellos serán los dueños de las Lamborghini del futuro”(paradójico hoy para los agricultores argentinos). “Los operadores de la Bolsa de Nueva Yorktendrán que buscarse un empleo de taxista. Los mejores conseguirán trabajo comotractoristas”.
“La agricultura es la única área de la economía mundial cuyos fundamentos están mejorandorealmente. Ella será el primer sector que comenzará a crecer no bien la crisis mundialacabe.” “Las commodities en su conjunto son los únicos productos cuyos racionales nofueron puestos en duda durante la crisis”, agrega Rogers, autor del best seller Commoditiescalientes: cómo cualquiera puede invertir en el mejor mercado mundial y profesor invitado de laescuela de graduados en Finanzas de la Universidad de Columbia.
Argentinísima. La perspectiva económica de Rogers se basa en una premisa simple:los habitantes crecen y la Tierra siempre es la misma. Los países que cuentan con un territorio másgeneroso en recursos naturales y más espacio por habitante serán las grandes potencias del futuro.Argentina, con sólo 40 millones de habitantes en un territorio de tres millones de kilómetroscuadrados, donde 70% es planicie (la mayor y más fértil del planeta), tiene capacidad de produciralimentos para una población diez veces mayor que la suya. La posibilidad de exportar nueve de cadadiez unidades producidas junto con una demanda mundial creciente transforma a la Argentina en laArabia Saudita del siglo XXI, donde el lugar del petróleo lo ocupan los cereales.
En su último libro, Rogers cuenta cómo se hizo billonario invirtiendo en oro, café, granos,cobre, maíz y algodón. Allí sostiene que “las commodities serán los vehículos de inversión demayor rentabilidad en un período de 10 a 15 años en adelante” y expuso su índice de preciosde commodities –el RICI (Rogers International Commodities Index)–, con el cualcomprueba cómo son las inversiones más rentables.
Tras el receso que impuso la crisis mundial, otra vez los precios de las commodities estánrecuperando su valor. Todo indica que la Argentina volverá a tener viento de cola y se espera quesople aún más fuerte el año próximo. Estos mismos pronósticos llevan a Néstor Kirchner a buscarsubir las retenciones a la soja del 35% al 45%, cuando con idéntico fundamento podría bajarlasporque un precio mayor de la tonelada de soja le permitiría al Estado recaudar lo mismo con unpocentaje de retenciones menor, incluso más porque aumentaría la producción, incentivada por unamayor rentabilidad.
Para Rogers, durante el siglo XX hubo tres largos períodos donde los precios de los productosbásicos estuvieron altos: 1906-1923, 1933-1953, 1968-1982. Cada período duró, en promedio, 17 años.El último ciclo expansivo en los precios de las commodities se inició en 1999, por lo que semantendrían los precios altos hasta alrededor de 2015. El rebote de los precios de variascommodities en medio de la crisis económica mundial parece confirmar que Argentina sólo se tomó unrespiro de dos años para volver a crecer a tasas asiáticas. Otra vez gozaremos de viento de cola.Lástima que Kirchner pone el pie en el freno.








