•LA OPOSICION QUIERE GANAR DE MANO

Y que Néstor se vaya al mazo

Los bloques parlamentarios anti K avanzan en la derogación de todas las facultades delegadas. Las excusas neoliberales del Gobierno.

Y que Néstor se vaya al mazo
24-08-2026 | 14:40

Néstor Kirchner atravesó la peor semana en mucho tiempo y está que arde. Dos dirigentes que lovisitaron coincidieron en decir que se lo ve “intratable”. Que sus gritos se escuchabandesde afuera de la Quinta de Olivos. Recibió una cadena de malas noticias, pero la peor de todastodavía no se conoce: el 24 de agosto vencen las facultades delegadas y la oposición ya decidió noprorrogar ninguna y obligar al Gobierno a negociar una por una cada ley que necesite para gobernar.Kirchner jamás se imaginó que los bloques opositores se iban a animar a tanto.


PERFIL está en condiciones de anticipar que la táctica secreta de los antikirchneristas esdejar caer las 2 mil leyes e imponerle al Gobierno lo que no soporta: negociar, dialogar, buscarconsensos para votar las cien leyes básicas para administrar el Estado. No se trata de ponerlepalos en la rueda, pero sí de hacerse respetar y poner límites a la prepotencia oficial.
El minucioso inventario que hicieron los juristas opositores los llevará a derogar alrededorde 1.900 leyes que ya han cumplido su cometido. El centenar de normas restantes serán escaneadas afondo, una por una, en una mesa de acuerdos que proponen armar con el Frente para la Victoria. Hayleyes delicadas que, por ejemplo, rigen gran parte de las telecomunicaciones y algunas que son devida o muerte para los K, como la capacidad de fijar las retenciones para la soja.


¿Qué pasó en estos días para que se produjeran tantas derrotas seguidas del kirchnerismo peseal vigor del crecimiento de la economía, la cosecha récord y el consumo de autos y LCDs? Hubo uncambio drástico de actitud de los distintos partidos que aún no fue registrado del todo por lasociedad y los medios.
En extenuantes debates reservados, los jefes parlamentarios se prometieron a sí mismosabandonar cierta ingenuidad de excesivo apego a los formalismos reglamentarios que los llevaba aaparecer como impotentes para frenar a los Kirchner. Ese reclamo de más acción los hizo entrar enrazones. “Me gustaría decir que arribamos a esta conclusión por maduración política, pero laverdad es que lo comprendimos a fuerza de latigazos y frustraciones”, admitió un diputado delPeronismo Federal.


Hasta ahora, era la oposición la que acusaba de irresponsabilidad al Gobierno, que en sucontragolpe la etiquetaba de conservadora y derechista. Néstor K se creyó tanto el personajerevolucionario que, desde una tribuna, llegó a burlarse cuando algunos legisladores manifestaron supreocupación por una posible espiral inflacionaria producto de los aumentos salariales. “Notengan miedo de que los trabajadores ganen un pesito más”, dijo, ocupando el lugar del corajey empujando al resto al de la cobardía. Esta semana las cosas cambiaron. Aníbal Fernández,Florencio Randazzo, Amado Boudou y Carlos Tomada se vieron obligados a salir en bloque a calificarde “irresponsables” a los opositores que impulsan que los jubilados ganen el 82% móvil.Los kirchneristas que hasta ahora hacían ostentación de guapeza recularon utilizando argumentos delos neoliberales e, incluso, alertaron sobre el mismo cuco inflacionario: “Son demagogos quenos quieren correr por izquierda”, fue lo más suave.
Las cosas pasaron a ser un poco más parecidas a las democracias donde el que gobierna es másmesurado y el opositor, más audaz. Un diputado macrista fue muy claro: “Si ellos estatizanlos fondos de los jubilados y gastan la plata en cualquier cosa dicen que es un combate contra lainequidad social. Si nosotros queremos que ese dinero vaya para sus dueños nos acusan deirresponsables”.


El león se transformó en gatito faldero cuando la oposición se decidió a tocarle la caja.Nunca antes se le había cuestionado tanto el manejo discrecional del dinero que caracteriza algobierno actual.
En la defensa de los superpoderes, el bloque de Agustín Rossi consiguió noventa votos. En laintención de mantener el poder de veto en el Consejo de la Magistratura, apenas 86.
Ni siquiera consiguieron sacarle el carácter secreto al testimonio de Eduardo Sadous. ElSenado logró dictamen favorable para normalizar el Indec. No fue casual que Eduardo Fellner hayaamenazado con su renuncia. Se quejó de que nadie respeta los acuerdos, empezando por el hombre queduerme junto a la Presidenta de la Nación. Algunos vaticinan un nuevo caso Taiana en los próximosdías. Es que muchas veces, Kirchner asfixia demasiado a su propia tropa.
El oficialismo, a modo de chicana, no convoca a dos comisiones que preside, la de Peticiones,Poderes y Reglamentos y la de Presupuesto y Hacienda, que por distintos motivos, son clave para elfuncionamiento del cuerpo. Los opositores, en el momento de la crisis de fe de Fellner, leinformaron que si no las ponían a andar les iban a quitar ambas presidencias.
Para decirlo en forma clara: la oposición resolvió jugar en el terreno barroso que elGobierno propone. Y hacerlo siempre al borde del reglamento, aprovechando las gambetas, la sorpresay alguna zancadilla pícara. Más política que docencia. Ya no van a levantar más el dedito acusadorporque el alumno Néstor no respeta ninguna regla.
Van a utilizar su mismo mecanismo, pagarle con la misma moneda. El ejemplo más claro fue loque pasó con la presidencia de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Servicios deInteligencia. Un gesto de generosidad hizo en su momento que el grupo A de los opositores reservaraese lugar para el Gobierno.


Era razonable, pero dejó de serlo porque esos servicios son utilizados para hostigar yperseguir opositores y periodistas y, además, la comisión nunca terminó de constituirse.
En la reunión más importante que se realizó en el Congreso desde el 28 de junio (fue en eldespacho del senador Gerardo Morales) alguien de la Coalición Cívica se despachó con todo:“¿Cómo vamos a respetar ese acuerdo si ellos no nos respetan a nosotros?”.
Esta vez, se designó como presidenta a la peronista federal Irma García y se acabó ladiscusión. “El que a hierro mata a hierro muere”, dijo un asesor del socialismo que noapareció en la foto junto a las principales espadas de todos los bloques anti k.
“No se puede tratar a Kirchner como si fuera Ghandi o como si estuviéramos en Suiza.Se aprovecha y nos deja como unos tontos. Y los que nos votaron nos pasan la factura por ser tanblandos. Se acabó.” Esas palabras resumieron el espíritu de un encuentro que refundó a laoposición y la hizo pasar a la ofensiva.

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