Los porteños desde siempre soportaron con estoicismo los rigores de la estación que nuestraposición geográfica hace muchas veces insoportable, agudizada por la humedad y en los últimos añospor el invento de la sensación térmica que desde todos los medios nos impone su fastidiosapresencia", dice Eduardo Vázquez, director del Museo de la Ciudad, a modo de introducción de lamuestra.
"Cuando los porteños se daban aire" es el nombre y el publico asistente podrá visitar el resto del museo con la misma entrada (un peso), en donde seexhiben las exposiciones "Los porteños vuelven a jugar y a divertirse con los juguetes de ayer", eldormitorio art-decó que de la aviadora Myriam Stefford de Barón Biza, un comedor de los años 50, yla sala de aparatos musicales del 2do. piso de la Casa de los Querubines.
Los objetos con los que sobrellevaban el calor los habitantes de la ciudad a fines del siglo XIXy principios del XX serán expuestos a partir del 5 de marzo y durante tres meses en dicho museo, enla Manzana de las Luces.






