María Kodama: "Voy a tener que escribir mis memorias"

Dice que ese será el único modo de poner fin a la "falta de justicia" con respecto a todo lo que se ha escrito sobre Borges.

23-08-2026 | 17:55

Voy a tener que escribir mis memorias”. Es el modo que encontró la viuda de JorgeLuis Borges, María Kodama, para evitar que se distorsione la obra del escritor. Así lo aseguró en una entrevistaque ofreció en Japón, donde se encuentra celebrando hoy los 10 años de la Asociación Borgeana deese país.
Para Kodama, de 64 años, ese será el único modo de poner fin a “la falta de justicia” con todo loque se escribe y se ha escrito sobre Borges, y agregó: “Hay gente indignada con la distorsión que se hace con algunas cosas".
La viuda del escritor, hija de un arquitecto japonés que se radicó en Buenos Aires, aseguró enuna entrevista con la agencia EFE que, por esa misma razón, ella deberá escribir sus memorias, para hablar de Borgesdesde “un punto de vista personal y sentimental” y retrucar así a los queescribieron sobre él sin siquiera haberlo conocido.
María Kodama visita estos días Japón por la celebración del décimo aniversario de laAsociación Borgeana de ese país, que reúne a estudiosos y admiradores del genial escritor argentinoy Premio Cervantes en 1980. Ella es, precisamente, la heredera testamentaria de sus obras, ytambién ha sido en numerosas ocasiones el centro de las críticas del presidente de la SociedadArgentina de Escritores (SADE), Alejandro Vaccaro, y del escritor y ex-secretario de Borges,Roberto Alifano.
Vaccaro dijo recientemente que el matrimonio entre Kodama y Borges, en 1986, no fue legal, yaque el escritor argentino aún no estaba divorciado de su anterior esposa, Elsa Astete Millán. Noobstante, Kodama afirmó que desde la muerte de Borges, hace 23 años, aceptó "un destino de habervivido algo único”. Y explicó: “Uno no se da cuenta mientras lo vive, aunque frente a la codicia y envidia de los otros", subrayó.
Kodama ha podido revivir estos días los dos viajes que realizó con Borges a través Japón, enlos que el escritor, un amante y estudioso de la cultura nipona, vivió de primera mano "cosas queya conocía intelectualmente", como los ritos sintoístas o la ceremonia del té.
La viuda del escritor opinó que existen puntos comunes entre la literatura japonesa y la obrade Borges, al hablar de "lo que no está brutalmente expresado, sino de cosas que se sobreentiendende un modo misterioso". Y explicó: "Las historias sobre Japón que le leía su abuela despertaron suimaginación desde niño y su interés por el país".

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