Hace cuatro años, Pechito López era una de las promesas con mayor futuro del automovilismo argentino. En 2005, Renaultsalía campeón de Fórmula 1 y el cordobés era uno de sus testers. El propio Fernando Alonso, queganó su primer título ese año, no hacía más que halagar al argentino. Pero el dinero de sus rivales(Nelsinho Piquet, Robert Kubica y Heikki Kovalainen), lo dejaron en la puerta de la categoría.
En 2007, el hombre decidió volverse al país. Dejó los autos de fórmula para subirse a un TC 2000. Desde el primer díademostró que el automovilismo nacional le quedaba chico. “Me encanta correr en Argentina, pero nunca voy a perder la esperanza de volver aEuropa”, decía por entonces. Después fue campeón en su primer torneo completo con elTC 2000 y se convirtió en el monarca del automovilismo argentino en 2009, cuando se llevó las coronas del TopRace y del TC 2000 y estuvo a seis vueltas de ser campeón de TC.
Todos sus logros hicieron que el Estado Nacional le pusiera el ojo. El proyecto de tener una fecha de la Máximacomo parte de los festejos del Bicentenario quedó en la nada, pero contar con un argentino en lacategoría no era para nada despreciable. Así, el mismísimo Néstor Kirchner se reunió con Lópezpadre y le confirmó que iba a hacer todo lo posible por conseguir el dinero para que su hijollegara a la Fórmula 1.




