•Un grande del arco

A los 43 años, Navarro Montoya deja el fútbol

Luego de una extensa campaña, decidió poner punto final. Su historial deportivo. Vea la fotogalería.

23-08-2026 | 02:18

Fue, sin dudas, uno de los mejores arqueros del fútbol argentino en la década del '90. Pero,fundamentalmente, Carlos Navarro Montoya será recordado siempre como el digno sucesor de Hugo Orlando Gattien la valla de Boca, club donde desarrolló el tramo más largo y lucido de unaextensa campaña a la que hoy, con 43 años, puso punto final.

Así es: tras 29 años de actuación en los campeonatos profesionales y luego de jugar para 15clubes distintos, el veterano "uno" optó por colgar los guantes y lo anunció en una conferencia deprensa, en la que aclaró por si hiciera falta que la suya “no fue una decisión tomada de undía para otro”.

Hijo del también arquero Ricardo Navarro, quien en la Argentina sólo jugó en Primera dospartidos para Argentinos Juniors en 1965, el "Mono" (apodo que lo acompañó desde chico) nacióun 26 de febrero de 1966 en Medellín, Colombia, donde su padre integraba por entonces las filas delIndependiente Medellín.

Ya de regreso en la Argentina con su familia, comenzó a jugar oficialmente en las inferiores deVélez, el club donde, promovido por Alfio Basile -a la sazón DT del Fortín- debutó en Primeraen 1984 con apenas 18 años, en un partido que los de Liniers le ganaron 1 a 0 a Temperley con golde un Carlos Bianchi que gastaba sus últimos cartuchos con la "V" azulada.

Enseguida, sus buenas actuaciones en la valla velezana le permitieron no sólo afirmarse comotitular del equipo, que con él como figura fue subcampeón del Nacional '85 detrás de ArgentinosJuniors, sino también ser convocado a la selección colombiana que jugaba las eliminatorias para elMundial de México ’86.

Por culpa de esa convocatoria, no pudo integrar nunca el seleccionado argentino como lomerecería por su nivel en Boca, adonde ingresó en 1988 luego de pasar por el Santa Fe de Bogotá yretornar por una temporada a Vélez.

Ese mismo año, tras ser suplente de Gatti en el comienzo del campeonato, debutaría en laescuadra superior boquense, luego de una recordada derrota por 1-0 ante Deportivo Armenio que marcóel fin de la trayectoria de quien era desde varios años atrás no sólo el titular indiscutido de lavalla xeneize, sino también su ídolo personal y su modelo como guardavallas.

A partir de entonces, no tardó mucho en ganarse el corazón de los hinchas xeneizes a base deinverosímiles atajadas, que hicieron olvidar rápidamente a Gatti y lo erigieron en figura de losconjuntos boquenses que ganaron el Apertura 1992, la Supercopa '89, la Recopa Sudamericana’90, la Copa Masters en 1992 y la Copa de Oro Nicolás Leoz en 1993.

Así llegó también a acumular la muy meritoria cantidad de 400 partidos oficiales integrando elequipo de Boca, donde marcó un récord en la historia del club al sumar 180 partidos seguidos comotitular y otro al acumular 824 minutos invicto en el Apertura '92.

En 1996, no obstante, una conflictiva relación con el entonces DT xeneize Carlos Bilardoprecipitó su salida del club de la Ribera y el comienzo de su mucho menos afortunado paso por elfútbol español, donde descendió con los tres equipos que integró: Extremadura, Mérida yTenerife.

Su nivel, no obstante, no sólo no decayó sino que se mantuvo bien alto durante un buen tiempomás. Y así lo demostró tras un paso por el Deportes Concepción de Chile al volver al fútbolargentino contratado por Chacarita en 2002, a lo que siguieron otros buenos pasos por Independientey Gimnasia y Esgrima La Plata.

Después de pasar fugazmente en 2006 por el Atlético Paranaense de Brasil, en cambio, su carreraya entró en declive: en dos campeonatos sucesivos, volvió a descender de Primera a laB Nacional con Nueva Chicago y Olimpo de Bahía Blanca, si bien no llegó a jugar el Clausura en quese produjo el descenso de los bahienses en la temporada 2007/08.

Finalmente, este año jugó tan sólo siete encuentros oficiales para el modesto Tacuarembó deUruguay hasta que, luego de una fuerte discusión con el presidente de ese club, su contrato le fue abruptamente rescindido, lo que hizo que muchos vieran ya bien cerca este retiroque hoy se acaba de concretar.

Mucho más que esos últimos pasos desafortunados por el fútbol argentino y uruguayo, no obstante,quedarán para la historia sus impresionantes atajadas, su carisma de ídolo y alguna que otradeclaración, como las que se cruzaran entre él y José Luis Chilavert en una polémica "para alquilarbalcones" del fútbol argentino de los '90.

Esa misma frontalidad a la hora de declarar le significó no ser bien recibido no sólo en Vélez,sino también en sus últimas visitas a la cancha de Boca. Sin embargo, a más de un hincha xeneizeseguramente se le escapará un lagrimón al escuchar la noticia de su retiro. No es para menos.

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