El vicepresidente tercero de Boca Juniors, Juan Carlos Crespi, despojado recientemente defacultades para encargarse de temas futbolísticos en el club, responsabilizó hoy al entrenadorCarlos Ischia y al manager, Carlos Bianchi, de tener un manejo equivocado del conflicto con elarquero Mauricio Caranta al no dejarlo entrenar con la primera división en Tandil.
Con sus críticas, Crespi, quien quedó marginado por la contratación de Bianchi como manager junto al vice segundoJosé Beraldi, hizo un tiro por elevación al presidente Jorge Amor Ameal, génesis de la vuelta del exexitoso entrenador a Boca.
"No fue una decisión de la comisión directiva que no participe Caranta. Fue una decisión del técnico con el manager. Cuando los jugadores vinieron devacaciones, el técnico le dijo al señor Bianchi que no lo quería más a Caranta. Ahí fue cuando se rompió la cadena, cuando se podía haber arreglado el tema buscando unasolución", sostuvo Crespi por Radio Del Plata.
Si bien aludió a que tal vez el cuerpo técnico "pueda tener razones" en la decisión dedesafectar al arquero, Crespi enfatizó que "Caranta no asesinó a nadie y es un laburante", yaseguró que por ende "no se lo puede tratar de esa manera" y que de haber estado él en las tratativas"lo hubiera manejado de otra manera".
Bianchi, por su parte, mañana dará una conferencia de prensa por la tarde en el hotel donde sealoja Boca en Tandil, con lo que se estima quebrará el silencio que mantuvo en estos días. Ameal, en tanto, mostró nuevamentesu intención de seguir conversando con el representante del jugador, Luis Grillo, y evitar que elconflicto tome el cauce judicial.
"El caso se resuelve en AFA o en la Justicia", sostuvo el titular de Agremiados, SergioMarchi, a partir de la intimación que viajaba rumbo a La Boca para que el club cumpla con la letradel contrato y el convenio del jugador.
Por ahora, se habla de que el club podría ceder al futbolista a préstamo al Atlético Mineiro deBrasil, pero también en Boca esperan que el propio Caranta diga si tiene algún club que hayamostrado interés por él, e incluso no descartan que el punto final sea la libertad de acción del arquero, que nojuega y cobra 500 mil dólares al año.
Ayer, Marchi reaccionó advirtiendo a Ameal que Caranta "no era su esclavo". Hoy, Crespi, enmedio de una interna que es elíptica en los micrófonos pero llana y directa en la realidad, dijoque hay que buscarle "una solución al tema" para que "no quede precedente quedando como un equiponegrero".
"Soy parte del movimiento obrero y no puedo permitir eso", sostuvo Crespi, quien fuesecretario adjunto del Sindicato Unido de Petroleros del Estado (SUPE), el gremio que alcanzó sumayor poder de presión en tiempos de Diego Ibáñez.
Ameal públicamente busca bajar los decibeles del conflicto, dice apoyar a Ischia y por otro ladoadmite que Crespi por su experiencia sindical "puede haber aportado" a la situación. Sin embargo,sostiene a Bianchi, quien habló con Ischia ayer durante 15 minutos proponiéndole que deje entrenara Caranta, pero respetó la decisión del DT de rechazarlo.
Fuente: DyN.




