Un juez cerró una causa contra el ex presidente de River José María Aguilar, los directivos quelo acompañaban y un grupo de barrabravas sospechados de formar una "asociación ilícita" que usaba fondos del club en beneficio propio, al considerarque no se dio por probada la constitución de tal organización, se informó enTribunales.
Se cree no obstante que el fiscal José María Campagnoli, a cargo de la denuncia inicial eimpulsor del caso, apelaría los sobreseimientos dictados ante la Cámara del Crimen porteño,indicaron fuentes judiciales. Ayer, el juez subrogante Alejandro Cilleruelo, a cargo del Juzgado de Instrucción 4,decidió sobreseer a todos los acusados que habían sido denunciados por el presunto desvíode fondos pertenecientes al club "con miras a su sustento personal y al mantenimiento de las actividades delictivas de losintegrantes de la denominada 'barra brava', quienes también obtuvieron beneficios parasí", dice el fallo.
La medida beneficia al ex presidente de River José María Aguilar y a los ex directivosJulio Macchi, Domingo Díaz, Mario Israel, Hernán Córdoba, Darío Santilli, Héctor Grinberg, HéctorCavallero, Antonio Caselli, Hugo Slipak, Hernán Fabio Díaz, Jorge Carullo, Carlos Ferreyra,Norberto Alvarez, Raúl Valverde, Rodolfo Cuiña, Jorge Alberto Francista, Pablo Singerman, DiegoQuintas, José María Basteiro, Santiago Poblet Videla y Rodolfo D'Onofrio, entre otros.
Pero entre los imputados figuraban también los hermanos Alan y William Schlenker, señalados como ex lideres de "Los Borrachos del Tablón"e implicados en la muerte de Gonzalo Acro, otro hincha millonario, y el líder de la facción rival, Hugo Adrián Rousseau.
La lista se completa con medio centenar de nombres, detallada por el fiscal Campagnoli a lahora de hacer su requisitoria y la denuncia de los hechos investigados.
Campagnoli denunció la presunta entrega gratuita de entradas por parte del club a losbarrabravas que después las revendían en provecho propio, la contratación de esos hinchas en laplantilla del club con sueldos sobrevaluados, el sobreprecio de obras de la sede del estadio ymaniobras irregulares en las trasferencias de jugadores del fútbol profesional, especialmente en elpago de las comisiones por estas operaciones.
Más allá de las pruebas expuestas por la fiscalía, el juez Cilleruelo escribió en su sentenciaque los imputados no conforman una asociación ilícita, "más allá de la existencia de un gruponumeroso destinado a dirigir los destinos de la institución y aquel otro nutrido de sus componentesautodenominados 'los borrachos del tablón'". Así, para el juez los dirigentes en River no seagruparon para delinquir. Y en el caso de los barras entendió que es contradictorio que operenjuntos "dos grupos antagónicos" (como el de Schlenker y Rousseau), máxime cuando esas agrupacionesde simpatizantes tienen como única finalidad liderar la hinchada.
El fallo rechaza además la posibilidad de la administración fraudulenta, porque, según eljuez, "las distintas denuncias que forman parte de esta causa resultan cuanto menos imprecisas yextremadamente genéricas; incluso algunas se limitan a repetir o aportar notas publicadas en losmedios periodísticos, lo cual resulta al menos llamativo".
Fuente: DYN




